La primavera parece sacudir (aún más) al personal y motivarlos (si es que hiciera falta) a salir a la calle a divertirse. Y es en estos meses cuando la agenda de conciertos presenta una oferta más que generosa, dándose en no pocas ocasiones distintas citas (de interés) el mismo día. Eso nos ha ocurrido este año más de una vez, y la situación volvía a repetirse el pasado siete de mayo de este 2026 cuando la cartelera de directos en la capital andaluza nos brindaba los conciertos del escocés Edwyn Collins en la sala Malandar, los mexicanos Viv and the Sect en la sala Even, mientras que Powersolo+Reverend Beat Man & Milan Slick se dejaban caer justo al lado de ésta en la sala X. Tres ofertas harto interesantes de las que teníamos que escoger una, y acabamos decantándonos por los últimos.
Quedamos pronto con unos amigos para ir calentando motores en una cervecería próxima al lugar señalado, y cercana la hora nos dirigimos al recinto del evento. Abría el show Reverend Beat Man, quien hace unas décadas y ataviado como un luchador enmascarado fundiera R’n’R y garage bajo el nombre de Lighting Beat Man y también creara y liderara desde su Suiza natal allá por los ochenta la estupenda banda de psychobilly The Monsters, dos referentes del rock más rabioso de su país. Terminaría por ver la luz con el personaje de Reverend Beat Man a finales de los noventa, con el que se presentaba ante la audiencia sevillana. Siguiendo los postulados de Hasil Adkins en plan one-man-band, tocando de manera minimalista la batería y la guitarra. Una dura y sin aditivos mezcla de R’n’R, garage, blues, gospel y punk, ideal para salas pequeñas donde predicar su particular liturgia entre unos feligreses ávidos de R’n’R. Unos postulados que han ido encrudeciéndose aún más a lo largo de los años. Apostando Beat Man por estos sonidos añejos y salvajes además desde su propia discográfica, Voodoo Rhythm Records, que inició su andadura por 1992, y en cuyo catálogo se alojan un buen lote de referencias de no pocas bandas de la catadura de The Devils, The Dead Brothers, The Christian Family o The Giant Robots, entre muchos otros.
En esta ocasión el reverendo venía acompañado del joven Milan Slick, presentando el LP que han grabado juntos, Death Crossed the Street, y que los ha llevado por diferentes países en una larguísima gira que diera comienzo el pasado marzo. Esta unión intergeneracional nos ofrece un enérgico punk-R’n’R que los teclados de Milan Slick deriva a transitar por unos senderos más oscuros. El dúo subió al escenario al poco de dar la hora prevista, y no tardaron en meterse en el bolsillo a la nada escasa audiencia presente. Tras colocarse el alzacuello, el predicador y su compañero de fatigas desgranarían su ceremonia blasfema ante unos entregados feligreses, extasiados por el trash-blues-gospel (como a él le gusta llamarlo) de este singular clérigo del rock, quien tras terminar su sermón rocanrolero recogió raudo y veloz los bártulos para dirigirse a su siguiente cita. Todo un currante incansable del show-business.
Después de un corto descanso tomaban posiciones los daneses Powersolo, Formados en Aarhus en 1996 por el cantante y guitarrista Kim Jeppesen, quien fuera contrabajista del grupo de psychobilly Godless Wicked Creeps desde su formación en 1993 hasta su disolución en 2002, Powersolo han venido a España en diferentes ocasiones y visitaron previamente esta ciudad hace más de tres lustros. En formato trío (dos guitarras y un batería) y con variaciones en el line-up desde aquella vez, su sonido ha evolucionado igualmente hacia lo que denominan donkey-punk, un punk-rock enérgico de guitarras que no hace ascos a muy variadas influencias. Su último álbum data de 2023, Jambalaya... Xtra Spicy, grabado como casi toda su discografía en la escudería de Crunchy Frog [1]. No venían por tanto a presentar ningún trabajo nuevo, sino a plasmar su aclamado directo ante un público expectante de buen R’n’R. Haciendo un recorrido por su amplio repertorio, donde no faltaron algunos de sus temas más aplaudidos como “Sasquatch”, “Juanito”, “Truckin’”, “Asshole”, “Frantic”, etc. Enganchando al respetable, que ya estaba eufórico tras la intervención del reverendo y compañía, desde la primera canción. Previo a dejar definitivamente el escenario nos brindaron dos bises, “Jurassic” y “Boom Babba”, dando tras ellos por concluida la noche.
Pero antes de abandonar el local, le echamos morro y nos adentramos en el camerino con el objetivo de pedirle a Kim que nos firmara algunos discos (a Beat Man ya lo habíamos abordado para lo mismo en la calle, justo cuando íbamos a entrar en la sala) y hacernos alguna foto con él. Lograda nuestra empresa aún hubo tiempo de buscar un bar donde tomarnos otra cervecita para después coger el camino a casa y dar por cerrada la velada. Aún quedaban por delante algunos días de primavera y un puñado de conciertos interesantes a los que asistir.
Alfonso Romero & Malina Murnau
[1] A Excepción de su primer trabajo, el CD Lemon Half Moon (2001), publicado por E.S.P. Recordings.



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