martes, 21 de enero de 2025

45 años dedicados al R'n'R: Nuestras seis canciones favoritas de Los Rebeldes.

 


Los Rebeldes, la banda liderada por Carlos Segarra, cumplía en 2024 sus cuarenta y cinco años de trayectoria. Cuatro décadas y media nada menos dedicados al Rock’n’Roll, y aún les queda cuerda para rato. Para celebrarlo, tres de los miembros originales y bajo el nombre de Rebeldes '79 han editado el álbum Al este del edén (MITIK, 2024), que ha comentado nuestro amigo y colaborador Emirock Cortijo en este mismo blog. Queríamos nosotros sumarnos a esta conmemoración, indicando junto a Emirock nuestros seis temas favoritos de entre la larga discografía del grupo.

“El rock del hombre lobo”, la canción que abría el primer LP de la banda, Cerveza, chicas y rockabilly (EMI/Odeon, 1981), un contagioso rockabilly marcado por el frenético ritmo de boogie woogie del piano de Emilio Díaz “Speed”. Tendría respuesta por parte de Loquillo y los Trogloditas con “Me convertí en hombre lobo por culpa de Los Rebeldes”, incluida en la cara B del single “Pégate a mí” (Tres Cipreses, 1984).

“Esa manera de andar”, que cerraba el miniLP Esto es rocanrol (Producciones Twins, 1984), un trabajo orientado más hacia el R&B, con un marcado saxofón a cargo de Toni Sola.

“El diablo sobre ruedas”. El doble LP en directo Preferiblemente vivos (EPIC, 1987), incluía en la cara A del primer disco este corte que la banda compuso originalmente para el programa de TVE La bola de cristal y que, por desgracia, hasta el momento nunca han registrado en estudio. Un tema que, como su título deja claro, está dedicado a la famosa y magnífica película homónima dirigida por Steven Spielberg a comienzos de los setenta.

“Mía”. En la cima de su popularidad, la banda registraría el LP En cuerpo y alma (EPIC, 1990), donde éste fue el tema elegido como primer single. Acercándose al swing, sonó a rabiar en todas las radios y televisiones.

“La rosa y la cruz”. Balada que abría el álbum homónimo, publicado por EPIC en 1993, que demostraba gran madurez en la composición, tanto en la letra como en la música. Disco que se permitieron grabar en Memphis, contando con la producción de nada menos que Lee Rocker, quien sustituía en estas labores a su compañero en Stray Cats Brian Setzer, que abandonó el proyecto debido a su entonces reciente divorcio.

“Agua de Valencia”. Perfecta mezcla de estilos que buscaba repetir el éxito de “Mediterráneo” (y que con mejor promoción podía haberlo conseguido). Era el único corte inédito en su disco de duetos Rebeldes y Rebeldes (Konga Music, 2003). Posteriormente lo volvieron a grabar en Mas sabe el diablo (MITIK, 2008), ya sin la colaboración de Jaime Urrutia y, la verdad, perdía bastante.

Alfonso & Miguel Romero


“Eres un rocker”. Si su primer disco es “la biblia del rockabilly”, este tema es su tabla de los 10 mandamientos. Imprescindible para quien se peina con flequillo.

“Esto es rocanrol”. Un himno a la resiliencia y a la amistad.

“Corazón de Rock’n’Roll”. Toda una declaración de principios, en el disco más vendido de la historia del Rock’n’Roll español.

“Rock’n’Roll”. El homenaje que los pioneros necesitaban, en otro disco que vendió muchísimo.

“Sangre de Rock’n’Roll”. Aún en sus discos más underground, Segarra creaba maravillosas letras cargadas de estoicismo

“La libertad crea adicción”. Un homenaje a los que lucharon contra el franquismo, y un decálogo sobre la necesidad de vivir en un país libre.


Emirock Cortijo

Rebeldes '79: "Al este del Edén" (LP/CD, 2024, MITIK Récords).

 


Pues desde Les danses macabres me invocan para que comente el nuevo trabajo de Carlos Segarra y sus chicos, y como es mi banda favorita de Rock’n’Roll no podía negarme.

En este particular caso, Carlos vuelve a reunir a la banda que lo inició todo, y añadiendo la cifra '79 al nombre, nos aclara rápido que esto no son Los Rebeldes actuales, ésta es la banda primigenia, y por tanto el sonido es el de antaño. O sea, Aurelio, Moi y Carlos, y rocanrol de los 80, trío de rockabilly con el aporte del siempre fiable Dani Nel-lo al saxo. Aquí la diferencia más notoria es que no tocarán los temas más comerciales del grupo, o sea van desde Cerveza chicas y rockabilly, hasta Rebeldes con causa, una vuelta a sus orígenes para celebrar 45 años de una locomotora de Rock’n’Roll imparable.

Este cambio de rumbo y sus dos primeros singles en formato vinilo, me hicieron sospechar que los Rebeldes podrían ser la banda sorpresa del famoso festival de rockabilly,"Rockin Race Jambore". Craso error, parece que aún no es el momento de ver a Los Rebeldes encabezar un festival así. Aunque el año anterior estuvieron los Sirex, ¿No pueden ir los Rebeldes? ¿No han hecho más por la cultura rocker?

Preguntas que se quedan en el aire.

Dejando atrás este debate, me centro ya en el nuevo disco. 8 temas, 7 originales+ una nueva versión de su clásico "Negro como el carbón", y aviso ya que no estando en su top 5 de álbumes si me parece un gran disco para empezar este año. Pensemos un momento que Stray Cats, los reyes del Rockabilly, editan en 2019 el álbum 40, celebrando sus 40 años de vida, y es un disco muy normalito, no entra tampoco en su top 5, eso seguro, y siendo un buen trabajo está lejos de sus mejores aportaciones al rockabilly. Lo que quiero decir es que las bandas de Rock’n’Roll y todo artista en general tiene sus momentos, tiene su techo, y tiene su creatividad hasta un límite, igual que los futbolistas de leyenda tienen sus 50 grandes partidos, los actores/actrices tienen su época, y los directores de cine tienen sus grandes películas. A todos les ocurre, y Los Rebeldes no iban a escapar a esto. Así que no podemos exigir otro Esto es rocanrol, eso no va a suceder más, y disfrutemos de sus nuevos temas sin prejuicios. Advertencia hecha, me pongo en negro sobre blanco para describir sus nuevos temas:

Aunque lo primero que llama la atención es la portada, un dibujo de estilo abstracto de los tres rockers, realizado por Tony Marmota (el mítico bajista de la frontera), y que homenajea a la portada del Esto es rocanrol que dibujó el artista catalán Miguel Gallardo, ya fallecido.

Abre el disco "Cadillac 79", un estupendo tema puro rockabilly, con el slap de Aurelio marcando el ritmo y Segarra entonando bastante bien, en una letra donde el Cadillac es una metáfora perfecta de ellos mismos. De las mejores del disco, aunque el videoclip les ha quedado un tanto simple con tanta IA. Sigue el disco con "Volveré a Memphis", escrita y cantada por Aurelio, otro temazo, este más destinado a tener recorrido por las radios del país, con un estribillo estupendo y facilón, para cantar a pleno pulmón, puro rockabilly español. Por cierto, parece que Aurelio ha guardado su voz en un cajón todos estos años, suena igual que en 1984.

La siguiente es "Tardes en el Georgia", le toca ahora a Carlos en la composición y la voz, en un rocanrol a medio tiempo donde Segarra recuerda lo feliz que fue en su adolescencia. La versión de su primer disco "Negro como el carbón" es la que sigue, le añaden un ritmo de burlesque, pero no me gusta, la original es perfecta y dramática como estaba, este tema no aporta nada al disco.

El siguiente corte es " Siempre vivos", vuelve Aurelio a componer y a cantar en un tema donde recuerda a las leyendas del rock, y mientras suene su música estos siguen vivos, y eso es indiscutible. La canción sirve para que aparezca por fin Dani Nel-lo y su saxofón, para hacerse con el tema dándole un toque swing que queda perfecto en este disco. Vamos al siguiente corte, "Rosas en tu honor", y vuelve al micro Segarra para un Rhythm&Blues, con coros y el saxo de Dani llevando el peso de la canción.

El séptimo corte es un potente neorockabilly, "Soy del rocanrol", toda una declaración de principios escrita por Carlos, que siendo buena, quizás la falte pulir ese estribillo que no termina de encajar, siendo un tema potente y con intención de perdurar, podría haberse trabajado un poco más.

Y cierra el LP, la canción que da título al álbum, "Al este del Edén" una pieza escrita e interpretada por Aurelio, lenta y sinuosa, cantada desde la madurez que dan los años, y una letra que busca la redención huyendo del Edén, el ritmo recuerda mucho al clásico de Stray Cats "Nine lives".

Aquí acaba el vinilo, pero si eliges la opción del CD (como yo he hecho) te encontrarás con 6 temas más, 6 joyas del Roc’n’Roll clásico pasada por el tamiz de Los Rebeldes. Tan sólo deciros que lo único que nos podemos quejar de los temas elegidos es de la falta de originalidad, por lo demás, tiran de 6 clásicos indiscutibles, y están realizadas con cariño, honestidad y profesionalidad, porque suenan frescas, potentes y encajan en su repertorio a la perfección. Lean qué temas: Hal Harris y su "Jitterbop Baby", un rockabilly más chulo que un gitano en la feria, Chuck Berry con "Roll Over Beethoven", más rocanrol imposible; sigue el clásico de Billy “the Kid” Emerson "Red Hot", pasado por el tamiz de Billie Lee Riley y Robert Gordon, maravillosa. Las tres últimas recuerdan a los tres chicos blancos que seguían la estela de Elvis, Cochran con "Skinny Jim", Holly con "Rock Around with Ollie Vee" y Vincent con "Who Slapped John", tres pepinazos perfectamente ejecutados, que cierran el CD, y nos recuerdan que todo lo que hay hoy está muy bien, festivales todas las semanas, conciertos en cada ciudad cada sábado, pin ups en la tele, presentadores con tupé, y bandas de Rock’n’Roll en cada barrio, todo esto es genial, pero Los Rebeldes fueron los primeros, y lo hicieron cuando no había nada, NADA.

Así que gracias chicos, lo lograsteis.

Emirock Cortijo



sábado, 18 de enero de 2025

Mis tres favoritas de... Dustin Hoffman

 

Malina Murnau

"Tootsie" ("Tootsie", Sydney Pollack, 1982).

Tengo que poner esta la primera, no es que me guste, me encanta. La primera película que recuerdo que vi de Hoffman y donde me enamoró para siempre. Uno de mis actores favoritos. Es una maravilla de comedia con un reparto espectacular. Nunca me cansaré de verla. Adoro esta película.

“Marathon Man” (“Marathon Man”, John Schlesinger, 1976).

Qué decir de esta genialidad. Estupenda película y con un Hoffman como siempre estupendo. Haga lo que haga, aunque sean bodrios él siempre sale bien parado.

"Kramer contra Kramer" (" Kramer vs. Kramer, Robert Benton, 1979).

No me suelen gustar los dramones familiares, pero en este film sí, colosal interpretación del él. Se come con patatas a Meryl Streep. Quien se comió un real guantazo de parte del señor Dustin. Se metió bien en el papel. Una maravilla.

Dejo atrás muchas de este magistral actor. “Perros de paja” (1971)  “Cowboy de medianoche” (1969) “Papillon” (1973) “Todos los hombres del presidente” (1976), y una larga lista.

Alfonso Romero

“Perros de paja” (“Straw Dogs”, Sam Peckinpah, 1972).

El cineasta británico John Boorman había mostrado interés en realizar “Perros de paja”, aunque por aquellos tiempos llevó a cabo en Estados Unidos “Defensa”, una adaptación del bestseller “Liberación” de James Dickey. El norteamericano Sam Peckinpah por su parte, interesado en trasladar la novela de Dickey a la pantalla terminó por recalar en el Reino Unido, donde dirigió “Perros de paja”. Ambas dos historias de urbanitas presumiblemente civilizados que se ven en una situación límite muy alejados de su zona de confort, teniendo que recurrir a la violencia y la barbarie para salir airosos de dicho trance. Dos putas obras maestras.

“Todos los hombres del presidente” (“All the President’s Men”, Alan J. Pakula, 1976).

“Todos los hombres del presidente”, un proyecto de Robert Redford, le iba como un guante a Alan J. Pakula, productor que en su paso a la dirección abordó sin miedo alguno temas y problemas políticos y sociales que preocupaban a la sociedad estadounidenses. El escándalo Watergate, que había dejado en evidencia a la política del país de las barras y estrellas, demostraba que la democracia del país que se presume libre y ejemplo para el mundo no era tan limpia como muchos pensaban.

“Libertad condicional” (“Straight Time”, Ulu Grosbard, 1978).

El cine de los setenta fue un cine de perdedores, poblado por una suerte de vividores, estafadores, maleantes y desgraciados varios para los que no estaba hecho ni destinado el sueño americano. “Libertad condicional” fue uno de aquellos grandes títulos que no tardaría en barrer Hollywood con la llegada del triunfalista gobierno de Ronald Reagan.

Miguel Romero

Aunque hoy día se dedique principalmente a papeles secundarios (muchas veces en películas que es mejor ni nombrar) o poner voz a personajes animados, no se le puede negar que es uno de los grandes actores de su generación. Me quedo con tres trabajos de finales de los 60 y los 70 del pasado siglo, cuando el cine era cine con mayúsculas.

“Libertad condicional” (“Straight Time”, Ulu Grosbard, 1978).

En lo más alto de su carrera, Hoffman se hizo con los derechos de la novela de Edward Bunker y él mismo pensó también en dirigirla. Tras mucho tiempo y dinero perdido comprendió que no era capaz y llamó para tales labores a su amigo Ulu Grosbard, aunque muy pronto empezaron las peleas entre ambos. La cosa se alargó tanto que la compañía, hasta las narices, les quitó la película y la estrenó de tapadillo, sin publicidad alguna, y la dejó morir. Afortunadamente la recuperamos gracias al DVD y las plataformas.

Le acompañan en el reparto una joven Theresa Russell y los siempre eficaces Harry Dean Stanton, Gary Busey y M. Emmet Walsh.

“Perros de paja” (“Straw Dogs”, Sam Peckinpah, 1972).

Huyendo de sus mayores enemigos, los productores, Peckinpah llegó al Reino Unido, para comprobar que los de allí eran iguales o incluso peor que los de su país. Lo más que consiguió fue meter en la película a su amigo David Warner, quien, aunque su personaje tiene bastante peso en la trama, ni siquiera aparece acreditado.

Contaba el realizador Pete Walker que Peckinpah le llamó por teléfono para preguntarle por Susan George, a quien él había dirigido en “No grites, simplemente muere”.

En 2011 Rod Lurie llevó a la gran pantalla otra nueva adaptación de la novela. Dejémoslo ahí pues, como se suele decir, las comparaciones son odiosas.

“Cowboy de medianoche” (“Midnight Cowboy”, John Schlesinger, 1969).

Entre dos de sus más famosas películas, “Lejos del mundanal ruido” (1967) y “Domingo, maldito domingo” (1971), Schlesinger debutaba en Hollywood -donde finalmente se quedó y donde volvería a dirigir a nuestro homenajeado de hoy en la exitosa “Marathon Man”(1976)- con esta pesimista película. Hoffman es Enrico “Ratso” Rizzo, el tipo enfermo que se hace amigo del protagonista (encarnado finalmente por Jon Voight pues Michael Sarrazin pidió demasiado dinero) cuando éste llega a Nueva York y que sueña con ver el mar. Lo conseguirán, pero ya será demasiado tarde.

Ganadora de tres Oscars, mejor película, mejor director y mejor guion adaptado.

Eduardo Álvarez Cónsul

“Perros de paja” (“Straw Dogs”, Sam Peckinpah, 1972).

Al cineasta californiano Sam Peckinpah por sus películas se le llamó "el violento más romántico y el romántico más violento", y en esta película  contó un nuevo tipo  de  violencia cuando el matemático norteamericano David Summer (Dustin Hoffman) que parece un hombre tranquilo e inofensivo estando  de vacaciones en la campiña inglesa, hasta que algunos del pueblo quieren linchar a un tipo retrasado que ha matado a una adolescente que está en la casa del protagonista, además de estar atraídos por la hermosa mujer de David Summer, que no es otra que Susan George. En el reparto aparece una adolescente Sally Thomset, luego famosa por su personaje de "Jo" en la divertida serie de televisión inglesa "Un hombre en casa ".

"Pequeño gran hombre " (“Little Big Man”, Arthur Penn, 1970).

En este wéstern crepuscular Dustin Hoffman es un blanco criado por los indios, que le cuenta a un historiador su vida hasta el fin de la batalla de "Little Big Horn" junto a un megalómano general Custer.

En el reparto están la guapa y gran actriz Faye Duaway, Martin Balsam, el actor indio Chief Dan George, Robert Mulligan, y Jeff Corey como Wild Bill Hickock.

"Tootsie" (Tootsie, Sidney Pollack, 1982).

En esta comedia de situación Dustin Hoffman es un actor que no encuentra trabajo y debe de hacerse pasar por una mujer para que le den un papel en una "soap opera" que ponen en las mañanas por televisión, provocando toda clase de situaciones. En el reparto aparecen Jessica Lange, Charles Durning. Dabney Coleman, Bill Murray como Jeff Slater, su mejor amigo, y una jovencísima Geena Davis.

Alfonso Carlos López

“Papillon” (“Papillon”, Franklin J. Schaffner, 1973).

Film de 1973 dirigido por Franklin J. Schaffner, cuyos protagonistas, Steve McQueen y Dustin Hoffmann, hacen una actuación espectacular. El guionista fue Dalton Trumbo, que dota a la trama de mucho interés y fuerza, cimentándose en la estupenda novela autobiográfica del mismo título del expresidiario francés Henri Charrièree, publicada en 1969. La cinta presenta las condiciones espantosas del sistema penitenciario de las colonias francesas. Es interesantísima y sobrecogedora, con escenas de gran impacto que dan idea de la crudeza de la situación de los presos, las celdas de aislamiento, el trabajo insufrible de los pantanos, las ansias de libertad de los reclusos y su lucha por la supervivencia, etc. Un dato a resaltar es que las primeras escenas están localizadas en Hondarribia. Excelente e impresionante.

“El graduado” (“The Graduate”, Mike Nichols, 1967).

Todo un icono del cine y una banda sonora espectacular que hizo historia a cargo de Simon y Garfunkel. Dirigida por Mike Nichols en 1967, sustentándose en la novela de Charles Webb. Este drama-comedia estadounidense estuvo protagonizado por Dustin Hoffman, Elaine Robinson, Murray Hamilton, Anne Brancoft, Elisabeth Wilson, Katharine Ross, etc. Estamos ante un trabajo novedoso que aborda el tema de los amoríos entre la señora Robinson (Anne Brancoft) y su amante Benjamin Braddock (Dustin Hoffman) que se complican al conocer a la hija, Elaine (Katherine Ross), de la citada señora. Realmente de culto y con 7 nominaciones a los Oscar, premio al mejor director y ganó varios Globos de Oro, que recayeron en Mike Nichlos, Dustin Hoffman, Anne Brancroft, Katherine Ross, etc.

“Perros de paja” (“Straw Dogs”, Sam Peckinpah, 1972).

Sam Peckinpah dirige este inolvidable drama en 1971, basado en la novela "The Siege of Trencher's Farm", de Gordon M. Williams, con Dustin Hoffam y Susan George, Peter Vaughan, T. P Mckenna, Del Henney, Jim Norton, etc. Contiene escenas violentas e inquietantes que enmarcan perfectamente el ambiente de este drama. El matrimonio protagonizado por los actores Hoffman y George se traslada a Wakely, en Cornualles, el pueblo de Sam, la mujer, adquiriendo una villa y precisamente huyendo del ambiente violento, pero pronto se desencadenarán hechos y comportamientos terribles por parte de los habitantes del lugar. Summer, nombre del marido, un astrofísico americano educado y pacífico, que quiere conciliar situaciones realmente desagradables, al final no tendrá otro remedio que defender a su mujer y a él mismo de los desaprensivos. Una gran película que no dejará indiferente a nadie y que te tiene en vilo todo su metraje.

Dustin Hoffman es un actor fundamental en la historia del cine y también director. No puedo dejar de reseñar algunos trabajos, auténticas obras maestras de este genio como son: “Cowboy de medianoche”, “Marathon Man”, “Kramer Contra Kramer”, “Rain Man”, “El perfume. Historia de un asesino”, “Chef”, etc.

Joanna

“Lenny” (“Lenny”, Bob Fosse, 1974).

Apartado de sus musicales, pero no del mundo de los escenarios y la provocación, el gran Bob Fosse estrenó en 1974 este biopic del one stand man Lenny Bruce, aquel cómico judío crucificado (con perdón) por los medios y la sociedad por su humor irreverente. Mira que el realizador presentaba una película en favor de la libertad de expresión, pero lo que son las cosas que vivimos ahora nuevamente una represión sólo que disfrazada, travestida, de corrección política.

“Cowboy de medianoche” (“Midnight Cowboy”, John Schlesinger, 1969).

Es difícil no sentir empatía y cariño por aquellos dos desheredados con ganas de comerse la ciudad y que acaban siendo devorados y escupidos por ésta en la maravillosa película de John Schlesinger. Los Ratso y Joe Buck que magníficamente interpretan Dustin Hoffman y Jon Voight.

“Marathon Man” (“Marathon Man”, John Schlesinger, 1976).

John Schlesinger y Dustin Hoffman volverían a trabajar juntos en este intenso thriller sobre un hombre corriente, Thomas Levy, al que interpreta Dustin Hoffman, que se ve metido sin comerlo ni beberlo en una oscura trama. La escena de la tortura quedó grabada a fuego para varias generaciones de espectadores.

Emilio Malet

“Todos los hombres del presidente” (“All the President’s Men”, Alan J. Pakula, 1976).

Apasionante película, con una buena trama que, aunque en su día me pareció demasiado complicada a los ojos de un niño, al volverla a ver de adulto he comprendido porqué está tan bien valorada.

“Papillon” (“Papillon”, Franklin J. Schaffner, 1973).

Haciendo de compañero de prisión de Steve McQueen, recuerdo que me marcó la interpretación de Hoffman, dando al personaje un aura de tristeza propia de la situación de privación de libertad en la que viven los personajes.

“Kramer contra Kramer” (“Kramer vs Kramer”, Robert Benton, 1979). 

Una vez más lo borda como atormentado. En este caso interpreta a un divorciado que pelea por la custodia de su hijo. Recuerdo especialmente que me angustió mucho cuando la vi de niño pensando que eso pudiera pasarme a mi (lo del niño, no lo del padre), en una época en la que el divorcio en España todavía era algo que se veía con otros ojos, incluso como una tragedia en vez de una solución, y Dustin Hoffman con su interpretación hace que sea más que creíble la angustia que vive el protagonista.

Carlos Enríquez

Pues hoy vamos con uno de esos grandes, el señor Dustin Hoffman, uno de los nombres que, si te gusta el cine, siempre acaba saliendo en cualquier conversación. Y no es para menos, porque este señor ha participado en una serie de títulos que resultan maravillosos, así que ha sido bastante difícil decantarme por tres en concreto. Mis favoritas están basadas, sobre todo, en sus proyectos de los setenta, así que he elegido como las tres mejores: “Perros de paja”, “Marathon Man” y “Todos los hombres del presidente”. Me dejo muchas, está claro, pero bueno… ahí reside la gracia de eso de tener que ceñirse a tres títulos. Vamos con ellas:  

La primera que escojo es “Perros de paja” (“Straw Dogs”, 1971), dirigida por Sam Peckinpah. Una peli muy dura (digna creación de su director), perturbadora y absorbente a partes iguales; también se ha convertido en un clásico. Hoffman interpreta a David, un matemático americano que se muda con su mujer a un pueblecito inglés donde todo parece maravilloso. Lo que empieza siendo una vida tranquila pronto se convierte en un infierno que alcanza proporciones inesperadas. Peckinpah no se anda con chiquitas a la hora de mostrar la violencia y sus connotaciones sexuales (la censura se puso las botas con esta película), y Hoffman clava su papel como un tipo corriente llevado al límite. Si no la has visto, prepárate, porque no es para corazones blandos. Me parece fascinante cómo Peckinpah explora ese lado oscuro que todos poseemos, contándote que puede llegar a emerger si se dan las condiciones adecuadas, amén de ciertas ambigüedades y contradicciones del alma humana que no quiero desvelar por si alguien no ha visto la peli. Hoffman está estupendo, pero también ella, la actriz Susan George. 

Luego tenemos “Marathon Man” (1976), dirigida por el británico John Schlesinger. Esta peli es un thriller que te pone los pelos del cogote como escarpias. Hoffman interpreta a Babe, un estudiante universitario que sin comerlo ni beberlo acaba enredado en una trama de espionaje y diamantes con un exnazi de por medio. Laurence Olivier, que hace de villano, está impresionante también. Y ese «Is it safe?» durante el interrogatorio se te queda grabado. Es la típica secuencia que contiene toda obra maestra, una de esas que ya nunca se te van a olvidar. Curiosa la traducción del doblaje español: «¿Están a salvo?» Un personaje lanza una pregunta y el que la recibe la interpreta de forma diferente, así que da comienzo el interrogatorio… ¡buf! Solo imaginar que alguien me haga algo así me deja los cataplines como canicas, he, he, he. Hoffman entrega otro papelón sobresaliente, metiéndote de lleno en la paranoia de su personaje.

Y, por último, pero no por ello menos buena, elijo “Todos los Hombres del Presidente” (“All the President's Men”, 1976), dirigida por Alan J. Pakula. ¿Qué puedo decir de esta peli? Es un clásico del cine político y del periodismo. Hoffman hace de Carl Bernstein, uno de los dos periodistas del Washington Post que destaparon el escándalo Watergate junto a Bob Woodward (interpretado por el grandísimo Robert Redford). La química entre ellos es espectacular, y la película tiene un ritmo y una tensión que te enganchan de principio a fin. Además, la manera en que retrata el trabajo periodístico sigue siendo un referente en el cine.

Lo cierto es que Dustin Hoffman no se queda solo en estas tres estupendas cintas. La primera vez que vi una película en la que participara Hoffman fue en un cine de verano en Tabernes de Valldigna; ese día estaba en cartel “Kramer contra Kramer” (1979), dirigida por Robert Benton. Como era pequeño, no capté gran cosa de la película, si bien guardo recuerdos de esa velada, así como en una nebulosa. Años después la volví a ver consciente de lo que hacía y sí que me gustó. También están 

“Papillon” (1973), de Franklin J. Schaffner, donde comparte pantalla con Steve McQueen, y también “Rain Man” (1988), de Barry Levinson, donde hace de hermano autista de Tom Cruise. En “Rain Man” Hoffman da forma a uno de los personajes más icónicos de su carrera. En fin, que son muchas, y que es una filmografía en la que conviene meterse a fondo.

Fernando Rodríguez Tapia

Mientras veía hace unos meses “Megalópolis” (2024) uno de los pensamientos que tuve es que había un peculiar miscasting. Me explico. El personaje del alcalde Cicero lo debería haber interpretado Dustin Hoffman y su casi invisible personaje Giancarlo Esposito.  Pero la película no se hizo a finales de los ochenta-primeros noventa como estaba previsto y la presencia del protagonista de “Tootsie” (1982) ha caído bastante desde entonces. Pero mantengo que el papel de Cicero lo hubiese interpretado perfectamente. Vamos con las tres películas que he elegido y que como se apreciará se quedan en la década donde mejores obras hizo.

“Todos los hombres del presidente” (“All the President’s Men”, Alan J. Pakula, 1976).

En esta obra maestra, que adaptaba el libro que habían escrito los propios protagonistas retratados en la ficción sobre la investigación que llevaron a cargo a raíz del caso Watergate, se configura una excelente radiografía del pensamiento liberal americano y la toma de postura que debería tener el cuarto poder. Obra excelente en clave de thriller denuncia magníficamente modulada y con un reparto soberbio donde todos destacan en sus roles. Dustin Hoffman encarnando a Carl Bernstein parece que lleva toda la vida viviendo en la redacción del Washington Post.

“Perros de paja” (“Straw Dogs”, Sam Peckinpah, 1972).

Este magnífico estudio sobre la violencia llevado a cabo por Peckinpah en Inglaterra es una de sus obras más atípicas y personales de su genial filmografía. El apocado profesor universitario David Summer intenta encontrar un lugar edénico en la localidad de origen de su esposa situada en la campiña británica, sin embargo el ambiente hostil del lugar y sus propias frustraciones le llevarán a una situación límite concluida en un estallido virulento y visceral. Uno de los grandes papeles de Hoffman en un momento dulce en su carrera, magníficamente acompañado de Susan George cuya presencia desata los instintos más bajos del ser humano. 

“Cowboy de medianoche” (“Midnight Cowboy”, John Schlesinger, 1969).

El otro lado del sueño americano en una historia de supervivencia y amistad entre dos personas condenadas a encontrarse a pesar de sus evidentes diferencias. El ingenuo Joe Buck y el timador Rico Rizzo ejercen de unos modernos Don Quijote y Sancho en una obra tan desoladora como brillante, emotiva en lo humano y brutal en su retrato de los escenarios urbanos más desfavorecidos. Un estupendo John Voight es aquí acompañado por un inolvidable Dustin Hoffman cuya desaparición final supone uno de los grandes momentos del cine de esa época.


Oscar "Woody" Correa

Cuando piensas en Dustin Hoffman las primeras (y casi únicas) imágenes que te vienen a la mente son de películas de antes de 1990, y no ha estado precisamente parado estos años (cierto es que no sale hasta en la sopa), sino que por el contrario ha participado en sagas muy comerciales como "Los padres de ella" o "Kung Fu Panda" y alguna películas de referencia de cine más independiente (alguna que he incluido incluso en el top 3), además de un número importante de papeles de los que podríamos llamar intrascendentes o inocuos. Lo que hace que solo te vengan esas películas de los años 70/80 es que goza en su haber de crear papelazos en auténticas joyas de la historia del cine y que sí han trascendido los años y las generaciones, y por tanto impactando en la memoria (la revista Empire lo colocó la 28ª mayor estrella de la historia del cine). También es famosa la leyenda de la lista de personajes que dicen que rechazó en la época álgida de su carrera, por ejemplo: Rick Deckard en "Blade Runner", Michael Corleone en "El padrino", Super Mario Bros, Lex Luthor en el "Superman" de Christopher Reeve, el Pingüino de "Batman vuelve" (Danny DeVito), Popeye (Robin Williams)… Qui lo sa… Decía Ya en los últimos 20 años que ha tenido que aceptar casi de todo, de hecho se quejaba que todos los papeles de “mayores” se los daban a  Sean Connery y Harrison Ford… 🤣

De esta difícil lista me quedaría con:

"Tootsie" ("Tootsie", Sydney Pollack, 1982) (curiosamente en español no se le cambió o añadió nada a al título original). 

Comedia satírica que se adelantó a su tiempo al abordar ya cuestiones de género y desigualdad laboral ahora tan obvias. No sé cuántas veces la habré visto (por desgracia casi todas en español y aunque el doblaje es muy bueno, en la versión original se aprecia y se valora mucho más los matices de su personaje “femenino”) y siempre te vuelve a enganchar. Una historia tan sencilla como que un actor sin trabajo se reinventa como “Dorothy Michaels” para conseguir un papel en una telenovela, pero que Hoffman logra un personaje que sea a la vez cómico y conmovedor, mientras lucha con las complicaciones que le supone vivir “como mujer”. La dedicación de Hoffman al papel (incluso trabajó con maquilladores para verse y sentirse como una mujer real, y con Meryl Streep que la conocía de altanería contra altanería, para la voz) le valió una nominación al Oscar y sobre todo haber trascendido.

"Rain Man" ("Rain Man", Barry Levinson, 1988). 

Aunque con reconocimiento por parte de la crítica, tiene también muchos detractores en el público general (aunque en su momento fuera un éxito comercial brutal). Una película que rompió barreras al representar de manera muy respetuosa el autismo, contribuyendo a una mayor concienciación social, y que todos supiéramos algo más… aunque también generó muchos tópicos al respecto, no siempre ciertos, de la condición (como las habilidades excepcionales en matemáticas). Fue un éxito tanto crítico como comercial, y su interpretación sí que sale en la lista de mejores de la historia, añadiendo además la gran química que tiene con Tom Cruise que también fue clave para el impacto y éxito de la película.

"The Meyerowitz Stories" ("The Meyerowitz Stories (New and Selected)", Noah Baumbach, 2017).

Sorpresa muy agradable que me llevé cuando vi esta película atraído hasta ella en primer término por el director, pero luego unido al gran elenco que le acompañaba encabezado por Dustin Hoffman y  qué también cuenta con Adam Sandler, Ben Stiller y Emma Thompson. Película escrita y dirigida por Noah Baumbach, drama con toques de comedia o comedia con toques de drama (que rezuma a Woody Allen por los 4 costados) y que explora las dinámicas de una familia un tanto disfuncional (los Meyerowitz). Hoffman interpreta al patriarca de la familia, un escultor retirado cuya arrogancia y egoísmo han dejado una huella grande y duradera en sus 3 hijos (cada uno con sus traumas y líos personales). La película fue muy bien recibida por la crítica, no es muy conocida pero a mí sorprendió tanto a nivel de la propia película como de Dustin Hoffman a quién daba ya por actor del Pasado, Hoffman was back!!! (al menos en esta película 😩).

Jorge Arincón

“Cowboy de medianoche” (“Midnight Cowboy”, John Schlesinger, 1969).

Inolvidable esa pareja formada por Dustin Hoffman y Jon Voight pateando las calles de Nueva York mientras suena "Everybody's talking".
Hoffman borda el papel de buscavidas, estafador de poca monta. La película funciona perfectamente de principio a fin. Dura historia de perdedores intentando buscar un hueco en una ciudad casa vez más inhóspita.

“El graduado” (“The Graduate”, Mike Nichols, 1967).

Dustin Hoffman en una de las películas que lo hicieron más popular. La imagen de ese primer plano de la pierna de Anne Bancroft con Hoffman de fondo es icónica.
Imposible imaginarse esta película sin la banda sonora de Simon y Garfunkel, que se convierte en un elemento más de la narración.

“Kramer contra Kramer” (“Kramer vs Kramer”, Robert Benton, 1979). 
Dustin Hoffman se llevó el Óscar ese año por ésta interpretación. 
La película es un pelín tramposa y sensiblera de esas que gusta premiar a la academia, de hecho también ganó el de mejor película.

La película toca temas que empezaban a ser de actualidad en aquellos tiempos como el de los cambios en los roles tradicionales en la familia, los divorcios y las custodias. 
No sé si el tiempo le habrá pasado por encima y a lo mejor haya envejecido mal, hace tiempo que no la veo. Pero mi recuerdo de esta película es bueno y por eso la he elegido sobre otras como "Toosie" o "Marathon Man".

Pd. Me acabo de acordar de "Perros de paja" y "Papillon", que me gustan incluso más que todas las anteriores pero me quedé sin tiempo de escribir y seguro que alguien más las elige.

Susanna Annasus

Me encanta este intérprete, es un actor que emociona y logra captar la atención esté en el registro que esté. Son de los actores que consiguen transmitir, y un actor que aunque su físico no sea tan llamativo como otros, pero me gusta mucho su imagen. Ha ido cambiando a lo largo del tiempo, como es lógico. Pero sigue manteniendo el semblante que lo caracteriza.

De todas las películas que he visto de él me encantan: 

"Tootsie", porque río, lloro y me asombro. Me encanta en esta película. Es del año 1982, dirigida por Sydney Pollack. Me gusta también como actriz secundaria Terri Gar. Es una de las mejores comedias de los 80. Y cómo se transforma Dustin en esta película, cómo siendo hombre es muy hombre, muestra ser varonil, y cómo siendo mujer se hace tan femenina.

En la película "Perros de Paja" del año 1971, dirigida por Sam Peckinpah. Es una película de suspense, drama, con escenas bastante fuertes para la época. Aunque en la época que surgió hubo también otras en los cines, y más o menos en la misma línea de violencia. Está basada en la novela "The Siege of Trencher's Farm", de Gordon M. Williams. En 2011, se hizo un remake de esta película, dirigido por Rod Lurie.
Esta película me gusta cómo va creciendo la tensión, sube la tensión de la trama, y de los hechos que ocurren, se siente mucha sexualidad y mucha violencia en ambas versiones.

En la película de "Marathon Man". Es una película de suspense y terror, del año 1976, dirigida por John Schlesinger. Está basada en la obra homónima de William Goldman. Me gusta el suspense que se expone en la trama, y sobretodo la forma de actuar de Hoffman y la preparación física que supongo tendría que realizar el actor.

En "Cowboy de medianoche" creo que fue una de las primeras películas que ví de este actor cuando era niña, trabaja junto a Jon Voight, y me fascinan los dos. Cuando era más niña apenas la entendí, pero cuando creces vas viéndola desde otra perspectiva. Es del año 1969, y la dirigió John Schlesinger, el mismo que "Marathon Man". Son dos personajes que me llaman mucho la atención, y sobretodo los dos actores juntos. Porque Hoffman venía de hacer "El graduado". Con una imagen de "niño bueno", muy parecido Al Pacino, pero que no es tan bueno. Dos actores y personajes, que físicamente no van acorde, los une y entablan esa especie de amistad, conveniencia, dependencia. Esta pelicula está basada en la obra homónima de James Leo Herlihy. Me produce muchos sentimientos el personaje que realiza Hoffman en esta película.

La película de "Kramer contra Kramer", realizada en 1979, dirigida por Robert Benton. La evolución del personaje, la historia para aquella época, la situación que consigue superar. Pero una historia que podría ser también muy actual, aunque en aquel tiempo comenzara a ser reivindicativa. Totalmente rebelde,  se observa la evolución del personaje, las actitudes, cómo hay una transformación.
En "Rain Man", del año 1988, dirigida por Barry Levison, vuelve a conmoverme con su actuación. Consigue hacerme creer que él es así realmente. Me encanta las imagenes, los gestos de Hoffman, vuelve a compartir pantalla junto a otro actor formando la atípica pareja pero que parece ser que funciona.


David Cortabarria

Un gran actor que es historia viva del cine y cuya filmografía es deslumbrante en esa fantástica década de los 70 del pasado siglo. Me ha costado decantarme por solo tres películas…

"El graduado" ("The Graduate", Mike Nichols, 1967).

Un peliculón por los cuatro costados, una obra icónica de la cual se ha hablado mucho y bien. Y con unos actores tan ideales en sus papeles que no hacen más que robar los planos en los que aparecen (las escenas de Anne Bancroft junto a Hoffman son un gozadón, no puedo imaginarme a otros dos en su lugar). Película muy atrevida para los estándares de la década de los 60, rodada con una precisión admirable y con una banda sonora antológica de mano de Simon & Garfunkel. Imprescindible. 

"Perros de paja" ("Straw Dogs", Sam Peckinpah, 1971).

El fabuloso director Peckinpah rodando en Inglaterra una película de genuino terror y violencia sin ambages. Hoffman está impecable en su evolución/involución de astrofísico apocado y tímido a feroz ángel vengador saturado de la violencia gratuita que le dispensan los lugareños de un lúgubre pueblo de mala muerte. Peckinpah desintegra con saña cualquier conato de sutileza en su mensaje violento que a muchos espectadores parecerá muy reaccionario, con una prodigiosa cámara y un montaje sensacional. Película dura, en ocasiones desoladora y cuyo visionado es una experiencia cinematográfica muy satisfactoria. Como en el caso de “El graduado”, no puedo imaginarme a otro protagonista que no sea Dustin Hoffman. La alucinante ambigüedad de su pareja (algo impensable en un film actual) añade una capa más a este descenso a la locura cuyo visionado recomiendo encarecidamente. 

"Marathon Man" ("Marathon Man", John Schlesinger, 1976).

“Un thriller”, indica escuetamente su cartel americano. Y también una película de terror donde el protagonista encarnado por Hoffman se mete de lleno en un lío tremendo, y a quien le da la réplica un Laurence Olivier que borda su papel de villano. Tuve ocasión de revisarla hace poco, y el tiempo ha hecho que se vean varias de las costuras en lo que sigue siendo un traje muy bien diseñado, gracias a un buen guion y una historia francamente entretenida que te atrapa por completo y consigue generarte un enorme desasosiego, sobre todo en una escena que es una de las cumbres del mal rollo que jamás se hayan rodado. Inverosímil a ratos (pero no cuesta mucho mirar al otro lado) y ferozmente entretenida. Hoffman no se desmadra tanto como en “Perros de paja”, pero demuestra muy bien lo actorazo que es. 




domingo, 12 de enero de 2025

La Cripta de los Condenados: Aitor Bolaños.


 Nacido en Madrid, pero de padre gallego y madre vasca, me siento nacional de ese mundo bidimensional que llamamos cine y literatura. Desde hace medio siglo, vengo adorando la música. Y la he estudiado y practicado, pero me he tenido que alejar de ella por cuestiones traumatológicas. De una voracidad cinéfila incansable, desde pequeñito me he dedicado a ver toda clase de películas, mientras la vida me arrastraba a la universidad y al campo de la historia y la educación. He estudiado Derecho y Ciencias Políticas y cargo con un doctorado en Filosofía política, jurídica y moral. Doy clases de varias materias mientras intento llenar las enormes lagunas que tengo en todos los campos en los que me embarro. Analizo productos visuales, tanto cinematográficos como del 9º arte, en busca de nuevas formas de representar lo que dejamos atrás. Tuve la idea de llevar un blog de cine y lo conseguí durante casi 8 años. Pastillas críticas se llama. El cine corre por mis venas. Soy un espectador arrebatado y vampirizado. Los fantasmas de mi vida pasan a 24 fotografías por segundo. Pero lo más importante son las buenas personas que he conocido, como mis dos maestros, mi familia más canosa, mi mujer, mi hijo y mi perra. Y los amigos, sin los cuales la vida no merece ser vivida. ¿Con quién vas a hablar de cine sino con los amigos más queridos?

¿Cuál fue el primer referente que recuerdas en el fantástico y el terror?

Pues tengo varios y entremezclados en la memoria. Uno de ellos es el cine de la Universal, que pude disfrutar en el mítico cineclub de La 2, a comienzos/mediados de los 80. Especialmente "El hombre invisible". Era un protoadolescente inquieto, con lo que lo compaginaba con las pelis de la Disney, en la gloriosa edición de caja blanca en VHS. Justo a continuación, comencé a devorar las pelis que encontraba de la Hammer (la saga de Drácula, la de Frankenstein, las momias y los zombies). Las privadas y las autonómicas echaron varias a finales de los 80 y comienzos de los 90. A lo que se añaden varios slashers de la época, films italianos de terror, varias pelis del ciclo Poe/Corman, el "Peeping Tom" de Powell y Bedlam, de Karloff, que vi en la tele y grabé en VHS. Los videoclubs de la época era auténticos templos del cine de terror y fantástico. Aunque unos más que otros, claro. Vimos cientos de películas de terror, de todas las épocas, pero especialmente de los 70 y 80. Aun viene a mi memoria, de vez en cuando, el gigantesco videoclub de El Corte Inglés de Princesa. Estaba enamorado de "Excalibur", de "Dentro del laberinto" y de "Un hombre lobo americano en Londres". Luego llegó Noche de lobos. Y me despedía de las gachís de la época para volver a casa a ver el programa… En el año 1989, cuando cumplí 14 años, alquilé, en uno de los videoclubs de mi barrio, "El día de los muertos" y "Educating Kascha". Ahí es nada. Siempre ha estado el género muy hormonado, la verdad.

¿En el terreno cinematográfico, cuál es tu director favorito del género?

Es complicadísimo quedarse solo con un creador. Igual me quedaría con John Carpenter, por motivos puramente personales. Bueno, y también por motivos objetivos, que el de Carthage es un director con un talento descomunal. Igual que George A. Romero, Bob Clark, Cronenberg o Coscarelli. En el caso de España, me quedo con Franco, Naschy y Larraz. En el caso de Italia, me quedaría con Bava, con el primer Argento y con Luigi Bazzoni. Y con pelis de Fulci, Lenzi, Martino y Avati, claro. Amo el cine de Rollin y el de varios directores polacos. Como curiosidad, adoro el trabajo que hicieron grandes directores para televisión como Dan Curtis, Curtis Harrington o John Llewelyn Moxey. Además, me chifla descubrir obras ignotas como las de Carlos Enrique Taboada, Arne Mattsson o Pete Walker. Por no hablar de esa generación de directores británicos oscuros de los 70 y 80, como Alan Clarke, Robert Wynne-Simmons o Lawrence Gordon Clark. O el cine de género australiano.

¿Y quiénes son tu actor y actriz preferidos que han despuntado en el mismo?

Por decir cuatro díadas míticas, y sin pensarlo mucho, Vincent Price-Donald Pleasence y Sigourney Weaver-Jennifer Connelly.

¿Cuál destacas como tu película de terror predilecta?

Voy a decir unas cuantas por el qué dirán: "La cosa", "En compañía de lobos", "En la boca del miedo", "La matanza de Texas", "Cromosoma 3", "Miedo en la ciudad de los muertos vivientes", "Rojo oscuro", "La máscara de la muerte roja". Soy un admirador acérrimo del género de terror, como el protagonista de “Welcome to my Nightmare” (1986), de "Amazing Stories". Aunque he visto películas de todos los géneros, como el Martin Tupper de la serie "Dream On".

¿Universal o RKO? ¿Hammer o Amicus?

En el primer caso, ambas. Adoro la creatividad que echó la Universal a la hora de adaptar cinematográficamente a los clásicos literarios del género. Pero me chifla, también, la pasión que la RKO puso en sus films de serie B sobre los más diversos géneros. Y, por mucho que me gusten varios films de la Amicus, me sigo quedando con esa cantera increíble de talentos que fue la Hammer. 

¿Cuál es tu subgénero favorito dentro del terror y el fantástico?

El slasher (incluyendo el canadiense), el telefilm de suspense y horror y la ciencia ficción. 

¿Casan bien el terror y el erotismo? 

Por supuesto, como he apuntado antes, en mi evolución cinéfaga y sentimental, el género de terror siempre ha estado un tanto hormonado, relacionado con la atracción y con el descubrimiento del sexo opuesto. El “miedo”, vamos. Al menos desde Freud sabemos que las pulsiones eróticas y malsanas van de la mano en nuestra obsesión inconsciente por volver a lo inanimado. Eros y Thánatos se contraponen pero, a la vez, conviven en nuestra psique. Y dicho más en román paladino, el miedo, que es la emoción más antigua e importante de la humanidad (Lovecraft dixit), es el acompañante perfecto de la sostén, del tanga y del corsé. "El ligero mágico". Fijaos en el cine del tío Jess o en el de Rollin. El erotismo del miedo. La atracción de lo misterioso. El desnudo de la muerte. Ambos son dos enormes constelaciones alrededor de los cuales giramos millones y millones de satélites. 

¿Cómo ves el género en los últimos años?

Veo poco, la verdad. Por entrenamiento, prejuicios y edad, veo pocas novedades, pocas sorpresas, poco riesgo. Pero hay excepciones, claro. El cine de Moorehead y Benson es tremendo, aunque solo pudiéramos calificarlo de “terror cósmico” (desde Spring a El infinito). James Wan tiene cierta clase, en particular en "The Conjuring". Los "Hereditary", "Midsommar", "Un lugar tranquilo", "It Follows", "La visita", "It", "The Ritual", "Terrifier", etc. no son para mí. Y menos los remakes en cadena con los que se intenta sorprender a la adolescencia, a la vez que se anestesia, con la mera nostalgia, a los cuarentones/cincuentones. Hay mucha fotocopia disfrazada de creación… Me gustaron "Rec", "Void" y "La cabina en el bosque", por poner solo tres ejemplos. Y soy un fan descerebrado de la saga "Scream". Pero, en todo caso, prefiero rescatar el cine olvidado, como hacen los expertos apasionados de Exhumed Movies.

¿Cuál es la película más salvaje y gamberra que recuerdas?

¿Gamberra? Ví "Mal gusto" en el año 88, así que imagínate. ¿Salvaje? Las míticas pelis falsamente snuff de los 80 ("Guinea Pig" y demás). Claro, también éramos muy jóvenes. Pero nunca he sido muy de pelis de gore o de ultra gore, tipo "Nekromantik" o "The Burning Moon". Tampoco de los mondos. Me parecen menos soportables las agresiones en el plano emocional. "Saló o los 120 días de Sodoma", por ejemplo. O "Adiós, tío Tom". Por eso, creo que "The Plague Dogs" es una de las pelis más tristes y salvajes que te puedes echar a la cara. Terror desde el fondo de nuestra humanidad.

¿Cuál es tu escritor favorito del género?

Los que nos gustan a todos: Poe, Machen, Blackwood, Lovecraft, Matheson, Barker, etc.

¿Cuál sería tu grupo o solista musical favorito dentro del fantástico y el terror?

Como grupo, adoro a los Goblin de Simonetti. Que trajeron a Madrid los del Festival Sombra, en 2024, para disfrutarles en directo, tocando la BSO de Profondo Rosso. Como compositores, adoro muchos. Pero destaco trabajos concretos, como el de Bill Connor para "The Magic Toyshop", el de Colin Towns para "Full Circle", el de Pino Donaggio para "Trampa para turistas", el de Elmer Bernstein para "Moriremos hace cien años", el de Morricone para "¿Qué habéis hecho con Solange?", el de Richard Band para "Seis mujeres atrapadas", el de Goldsmith para "The Other" o, finalmente, el de Miklós Rózsa para "Providence". Fuera del género, me encantan las BSOs de John Addison.  

¿Cuál es tu comida favorita? (puedes indicar hasta tres platos distintos) ¿Y la bebida?

Espaguetis con tomate. Lentejas con verduras. Acelgas rehogadas. Comida de viejos. Muy poco cinematográficas, la verdad. Salvo la pasta. Recuerdo esas fotos de Bud Spencer y Terence Hill comienzo spaghettis. Y de bebidas, el champán de la clase obrera: la cerveza, junto con el vino y un buen Scotch.

¿Crees en el más allá? ¿Piensas que hay algo más que este mundo?

Me conformo con no descreer del todo del más acá. Como diría S.T. Joshi, soy un agnóstico menckeniano. Intento ser una buena persona sin necesidad de tenerle miedo al Big Brother revelado. Y es que, como creía Borges, casi es más fácil pensar en que todo esto que tenemos delante es producto de un ser creador. La nada, la materia oscura, es más difícil de concebir. Y sí, creo que hay algo más que este mundo. Un mundo mejor. En cinta VHS o en 10K.



sábado, 11 de enero de 2025

Las peores películas de 2024

 


Malina Murnau

"Estación Rocafort" (Luis Prieto, 2024).

Le tenía muchas ganas, incluso trabajando en ella un actor que personalmente me gusta mucho, Javier Gutiérrez. Y ni por eso. Quitando su actuación, todo es horrible. Una gran decepción.

"Joker: Folie à Deux" ("Joker: Folie à Deux", Todd Phillips, 2024).

Vaya castaña y de las gordas. De una maravilla que fue la primera, hacer esto... no hay derecho. Una mamarrachada muy cara.

"Canary Black" (“Canary Black”, Pierre Morel, 2024).

Por dónde empiezo... mejor me voy a callar. 

“La trampa” (“Trap”, M. Night Shyamalan, 2024).

Mira que he defendido a Shyamalan, pero aquí, es más, soy yo la que digo a grito "Vaya truñaco" muy larga, tonta, sin sentido, incluso ridícula y poco creíble. Y la actuación de Josh Hartnett para matarlo, qué coño se ha fumado este tío. Lo mismo que el director, seguro.

“El misterio de Salem’s Lot” (“Salem’s Lot”, Gary Dauberman, 2024).

Y ya para colmo esta aberración. Todos, pero todos, los actores están para matarlos. Y qué hicieron por Dios... Ese guion... Infumable por todos lados. Y no me vale que digan “la fotografía es muy buena, y el vestuario...” En fin, como siempre digo: para gusto los colores. Y dejo atrás muchas pero muchas malas, este año pocas sorpresas me he llevado.

Alfonso Romero

Personalmente, el pasado 2024 nos trajo muchos títulos bastante interesantes, o al menos muy entretenidos. Junto a ellos, por supuesto, una gran ristra de películas que por una cosa u otra no me terminaron de convencer. Por ejemplo la por muchos esperada “Gladiator II”, que tenía los mismos vicios de la cinta que su realizador, Ridley Scott, hizo poco antes sobre Napoleón, y quedó una verdadera castaña sin pies ni cabeza y con agujeros y situaciones insostenibles por todo el guion. Pero puestos a elegir cinco films horribles me decanto por:

“La trampa” (“Trap”, M. Night Shyamalan, 2024).

Todo lo malo que se le achaca al cine de Shyamalan elevado a la enésima potencia. Aderezado con un libreto de lo más tramposo donde además todo está cogido por los pelos, un final que no se creen ni los más involucrados en la producción, y como colofón un protagonista que está de juzgado de guardia.

“El misterio de Salem’s Lot” (“Salem’s Lot”, Gary Dauberman, 2024).

Sus continuas demoras y su estreno directo en plataformas fueron señales claras de que los resultados de esta nueva adaptación de la novela de Stephen King no convencían ni a sus responsables.

“En las profundidades del Sena” (“Sous la Seina”, Xavier Gens, 2024).

Una pena que un director que nos legó las interesantes “Frontera(s)” o “Aislados” esté detrás de esta conformista y aburrida cinta facturada para plataformas, que podía haber sido mucho más entretenida/divertida pese a su más que sobada premisa.

“La familia Benetón” (Joaquín Mazón, 2024).

A un cine español que anda de capa caída desde hace ya bastante tiempo, por más que nos quieran engañar con anuncios de que somos “cine europeo” (hoy eso tampoco es sinónimo de calidad), no le hace ningún favor este tipo de comedias amables con el asidero de todos los puñeteros “ismos” que asolan (y menguan) el mundo del arte y el entretenimiento.

“El brillo de la televisión” (“I Saw the TV Glow”, Jane Schoenbrun, 2024).

Jane Schoenbrun juega a ser Lynch, endosándonos un trabajo tan pretencioso y pedante como aberrante y molesto.

Miguel Romero

“Venganza en Las Vegas” (“The Weapon”, Tony Schiena, 2023).

Si un actor secundario de películas baratas escribe, dirige y protagoniza una película, el resultado no puede ser bueno. Los cameos de Bruce Dern y Jeff Fahey no salvan este desastre.

“Road House. De profesión: duro” (“Road House”, de Doug Liman, 2024).

Por favor, ¡¡¡que dejen ya de hacer remakes!!!

“Crescent City” (“Crescent City”, RJ Collins, 2024).

Otra de tantas malas series B coproducidas entre Lionsgate y Grindstone Entertainment Group. La historia es mala, pero lo peor son las actuaciones de Terence Howard y Esai Morales. Alec Baldwin se libra porque su papel es bien corto…

“La trampa” (“Trap”, M. Night Shyamalan, 2024).

Lo mismo de antes, una trama que tiene miga, una actuación pésima de su protagonista, pero ésta con bastante más presupuesto y una parte final demasiado alargada.

“Megalópolis – Una fábula” (“Megalopolis”, Francis Ford Coppola, 2024).

Coppola se quería despedir del cine a lo grande… Y menudo descalabro…

Fernando Rodríguez Tapia

Destacar lo peor que uno ha visto al final de un año no es uno de mis intereses dado que siempre me gusta recordar lo positivo o lo que me ha aportado de novedad.

Pero ante la petición de los danzarines macabros rescato cinco propuestas que por razones subjetivas entrarían en esa calificación.

“Alien: Romulus” (“Alien: Romulus”, Fede Alvarez, 2024).

Cómo cargarse una franquicia simulando que la respetas al replicar su iconografía más básica. 

“Rebel Moon (Parte 2: La guerra que deja marcas” (“Rebel Moon 2: The Scargiver”, Zack Snyder, 2024).

La quintaesencia de todos los defectos del cine de su director elevados al ralentí.

“Dañado” (“Damaged”, Terry McDonough, 2024).

Perfecto ejemplo de thriller inane para plataformas que desperdicia completamente el talento de sus participantes. 

“New Religion” (Keishi Kondo, 2022).

El otro lado de la baraja. Una obra de una pretenciosidad tan molesta que acaba alterando el ánimo. No todo el mundo puede hacer el cine de Kiyoshi Kurosawa.

“La Ermita” (Carlota Pereda, 2023).

Todos los aciertos de su opera prima se pierden en este segundo trabajo, superior en medios y muy inferior en cuanto a resultados.

Emilio Malet

“Pobres Criaturas” (“Poor Things”, Yorgos Lanthimos, 2023).

Una pobre basura que no empieza mal, pero que se pierde en intentar escandalizar y revindicar causas que por muy justas que sean  destrozan algo que se supone que es entretenimiento, llegando a resultar una película bastante desagradable e insoportable.

“Road House. De profesión: duro” (“Road House”, de Doug Liman, 2024).

Si bien la película no está del todo mal, las comparaciones son odiosas, y aquí está nueva versión sale muy mal parada.  En vez de “Road House” debería llamarse "El Chiringuito", ya que en vez de ambiente sureño de bar de carretera son todo camisas de flores y palmeras. Jake Gyllenhaal, que me suele gustar en casi todo lo que hace, esta vez se empeña en demostrar continuamente lo loco que está y lo que le gusta la violencia, algo que le quita todo el carisma y la espiritualidad que tenía el personaje en la cinta original, interpretado por el añorado Patrick Swayze. Y lo peor de todo es la lamentable "interpretación" de Connor McGregor, que no para de gesticular y andar como un imbécil cada vez que aparece. Una pérdida de tiempo como casi todos los remakes que se hacen hoy en día.

No incluyo más porque no soy tan masoquista como para perder el tiempo viendo toda la basura que se ha estrenado este año.

Joanna

“Cuerpo escombro” (Curro Velázquez, 2024).

El cine ONG, que decía Jesús Franco, junto a ese plasta buenrollismo de andar por casa, siguen siendo dos de las bazas por las que se decanta el cine español para tratar de tocar la sensibilidad del público... y lo que le toca es otra cosa. Los chistes de Ernesto Sevilla no quitan para que pudiera haber pasado por una tercera parte del “Campeones” de Fesser.

“El sindicato” (“The Union”, Julian Farino, 2024).

El hastío de Halle Berry a lo largo de la cinta se contagia al público. Y las ganas que pone Mark Wahlberg no levantan una película de acción vista mil y una vez.

“Stopmotion” (“Stopmotion”, Robert Morgan, 2024).

A pesar que sobre el papel su premisa resulta atractiva, los resultados son una fotocopia de muchos otros thrillers psicológicos, más que nada europeos, mejor desarrollados y resueltos además de más cortos en su duración.

“Dañado” (“Damaged”, Terry McDonough, 2024).

Alguien debió de olvidar escribir el guion.

“Infiltrada en la NASA” (“Space Cadet”, Liz W. Garcia, 2024).

Casi dos horas para una ¿comedia? que cuenta la misma historia de superación y sueños cumplidos de siempre.

Susana Annasus

De este año pasado 2024 bastantes películas me han decepcionado. Tampoco me enrollaré mucho porque lo hago desde mi humilde opinión, y respeto el trabajo del equipo que forma cada película, porque es un equipo en conjunto. Pero bueno, es sólo mi opinión. Entre ellas:

“Alice (Subservience)” (“Alice (Subservience”, S.K. Dale, 2024).

De S. K. Dale, y la protagoniza Megan Fox. Es una película predecible, aburrida, y que bueno trata el tema de la IA y los posibles efectos que todos ya conocemos, pensamos y se ha tratado en otras películas. Y bueno, más de lo mismo.

“El misterio de Salem’s Lot” (“Salem’s Lot”, Gary Dauberman, 2024).

Esperaba algo más, pero bueno al final se queda una con las versiones primeras. Sí es cierto que aporta más detalles como en el libro, pero no sé, me esperaba algo más y cuando esperas algo más acabas decepcionándote.

“Alien: Romulus” (“Alien: Romulus”, Fede Alvarez, 2024).

Qué triste que diga esto, pero una de mis favoritas las sagas de Alien, sobre todo la primera y la segunda, las restantes he aprendido a quererlas. Ya las prometeo, son pasables, pero esta última ha sido terrorífica, pero de ver.

“La primera profecia” (The First Omen”, Arkasha Stevenson, 2024).

Para mal gusto esta película, y con mis perdones, la saga de Damien, me gusta muchísimo, incluso la música. Pero esta película a veces me daba la risa. Y piensas: “por qué han querido hacerla”, pero esto es una telenovela al final... Bueno, que me ha decepcionado, hay partes que sí me gustan, pero hay momentos y situaciones que aburren. Hay momentos que hay similitudes con “Inmaculate” de este mismo año, y la verdad que me gustó mucho más "Inmaculate" que “La primera profecía”.

“El brillo de la televisión” (“I Saw the TV Glow”, Jane Schoenbrun, 2024).

Es una película para ver varias veces, porque te pierdes en el tema, o te quedas dormida viéndola. Y en el fondo es una trama que te hace pensar, pero no sé... me ha parecido densa, un poco agobiante, espesa.

Pepe Torres Lorenzo

Aunque es grande la tentación de votar por alguna de las múltiples decepciones, fracasos o películas sobrevaloradas sin mucha mesura (sí, pienso en vosotras, “La sustancia”, “Megalópolis”, “Gladiator II”, “La virgen roja”, “Segundo premio” o “Alien: Romulus”). lo cierto es que no se trata de los peores títulos del año. La cosecha anual de bazofias de la industria cinematográfica, abonada convenientemente con CGI inorgánico, no para de crecer con la progresiva falta de criterio de cada nueva generación, criada con secuelas, precuelas, franquicias y demás (malas) hierbas. Por suerte este año he conseguido esquivar algunas balas (ya casi no consumo Marvel o DC), pero aún así me he comido estas con papas:

“On the go” (Julia de Castro – María G. Royo, 2023).

Supuesto homenaje o reescritura para estos tiempos del cine de Gonzalo García-Pelayo (con cameo de este y su hermano Javier) que provoca y ofende por razones muy alejadas de sus presuntas intenciones o vocación. Vacua, antigua en el peor sentido de la palabra. Mi película peor votada este año.

“Disco, Ibiza, Locomía” (Kike Maíllo, 2024).

Seguimos con otro título español (y eso que suelo evitar las comedias españolas por pura salud). Si el año pasado tuvimos un biopic alemán bastante modélico y entretenido sobre Milli Vanilli, queda constatado que aquí nos falla el tono, el enfoque, las interpretaciones, prácticamente todo.

“El misterio de Salem's Lot” (“Salem's Lot”, Gary Dauberman).

Ni un año sin una adaptación penosa de Estíven King. Y además ahora mayoritariamente cargan con la losa de anteriores versiones bastante más atinadas. Pura mediocridad fílmica para nutrir el pozo sin fondo de las plataformas (de ahí no escapa ni la prota de Ringu).

“El Cuervo” (“The Crow”, Rupert Sanders).

Vaya por delante que Sanders es un puto inútil y que debería tener orden de alejamiento de cualquier producción audiovisual. Dicho eso (sin acritud), su aproximación al universo de Eric Draven debería llevar una etiqueta del Ministerio de Sanidad. Y a ver si dejamos de darle al Skarsgård pequeño todas las criaturas torturadas, por favor.

“Strangers. Capítulo 1” (“The Strangers: Chapter 1”, Renny Harlin).

Algunos que abrazamos la ruidosa irrupción del finés (nunca aburrir, siempre al borde o directamente de cabeza al exceso) nos llevamos las manos a la cabeza ante su progresivo deslizamiento hacia la irrelevancia inane. ¿Para qué reflotar así una saga estupenda? Poderoso caballero es Don Dinero. Eso o el horror vacui sin un mal proyecto que echarse a las fauces.

Me dejo tres que casi entran en el top pero que quiero mencionar: “Dos chicas a la fuga” (o cómo Joel era claramente el hermano Coen listo), “Juega o muere” (ejemplo paradigmático de la deriva imberbe de uno de nuestros géneros favoritos). y “Road House. De profesión duro” (o cómo conseguir la peor interpretación del año de un Connor McGregor que debería unirse a mis buenos deseos para Rupert Sanders). Sounds pretty good to me.

Oscar "Woody" Correa

"Atlas"  ("Atlas", Brad Peyton, 2024).

Predecible, lamentable, insufrible, tanto avance tecnológico en Inteligencia Artifical para esto!!! Tras ver la película al menos ya conoces para que NO sirve la IA, que es para hacer guiones. Costó bastante esfuerzo poder terminarla (3 días). “Clin, Clin, caja” para Jennifer Lopez. 

"Madame Web" ("Madame Web", S.J. Clarkson, 2024).

Lo único que se puede resumir de la película es como extrapolación de una canción de Siniestro Total: “Eran unas chicas muy monas que no vivían en Barcelona”… Nada más que añadir, su señoría. 

"Los Feos" ("Uglies", McG, 2024).

Películas de las que nos obligamos a ver en familia y que no aportan nada. Tópicos y más tópicos y ni siquiera el mínimo aliciente de alguna sorpresa. Además, los efectos que hacen a la gente ser “guapos” no son ni creíbles. 

“El sindicato” (“The Union”, Julian Farino, 2024).

Otro subproducto de plataforma, lamentable nueva TV movie, que ahora son las de plataformas, hechas 100% con algoritmos. Algunas escenas en localizaciones y poco más pasable. 

"Corte en el Tiempo" ("Time Cut", Hannah Macpherson, 2024).

Lamentable sucesión de hechos predecibles (sin necesidad de viajar en el tiempo), mancillando el cine de género de viajes en el tiempo. ¡Si "Doc" y Marty McFly levantaran la cabeza!

David Cortabarria

Aclaración para lectores ofendiditos de piel fina y que sienten que tienen la Verdad Absoluta de su parte: las cinco películas que menos me han gustado del 2024 por motivos completamente subjetivos. Lo de “peores” vs. “mejores” es algo muy relativo.

"Joker: Folie à deux "("Joker: Folie à deux", Todd Phillips, 2024).

La primera Joker era una película de lo más interesante, habría sido incluso una muy buena antesala para una hipotética nueva saga dentro del universo de Batman, pero este flojo musical funciona más bien como una kryptonita que descompone sin piedad todos los logros de su antecesora. Un Joaquin Phoenix que no es ni la sombra del Joker que encarnó, y una Lady Gaga completamente fuera de lugar en esta obra. Mi gran decepción del año.

"Rivales" ("Challengers", Luca Guadagnino, 2024).

Si ya de por sí el tenis me parece un aburrimiento supremo, el tedio se exacerba hasta el infinito con la maldita competitividad de su trío protagonista, cuya historia es digna de telefilme de domingo por la tarde. No puedo, además, con la constante cara de estar chupando limones de Zendaya; la gente tan seria me parece ridícula. Sé que le estoy atizando bien a una película valorada, pero me circunscribo a lo que me hizo sentir, quería que me gustara pero fue imposible. 

"Bitelchús Bitelchús" ("Beetlejuice Beetlejuice", Tim Burton, 2024).

El problema no estriba en tardar 36 años para rodar la secuela de una película (por ejemplo, la secuela de Tron tiene 28 años, y transcurren 30 años entre la tercera y cuarta parte de la saga de Mad Max, y en ambos casos el aprobado es de gran altura), sino en contar una historia muy floja que funciona como una remezcla/reelaboración del muy exitoso film anterior. La parte estética cumple muy bien con su cometido, pero este segundo Beetlejuice (escrito así, porque detesto cordialmente ese quiero y no puedo que es “Bitelchús”, que queda muy cutre) tiene una historia anodina y olvidable, aparte de agujeros de guion y tramas inconclusas. Una secuela innecesaria (como Gladiator II, otra decepción).

"Cazafantasmas: Imperio helado" ("Ghostbusters: Frozen Empire", Gil Kenan, 2024).

Más cine que recicla viejos esplendores de la década de los 80. Las secuelas están ahí para hacer caja con poco riesgo, porque la nostalgia vende. Lo malo es que esta película le deja a uno precisamente helado porque es una nueva remezcla, una nueva amenaza implacable que es anulada por la nueva generación de Cazafantasmas. Caras nuevas para el mismo esquema de siempre. Buenos efectos especiales (lógico, a estas alturas los de cualquier film son un prodigio), guiños autocomplacientes… pero unos cazadores de espíritus que no tienen alma. Y seguro que serán, ay, resucitados. 

"El Conde de Montecristo" ("Le Comte de Monte-Cristo", Alexandre de La Patellière y Matthieu Delaporte, 2024).

Una historia apasionante de Alejandro Dumas que se ha adaptado muchas veces a cine y a series de televisión, y que aprovechando que no hay que pagarle derechos de autor, recibe una nueva versión del todo innecesaria. Esta película tiene un gran diseño de producción, y planos muy bellos, pero también un Conde de Montecristo desdibujado a niveles intolerables. No es solo la historia de una venganza (algo que esta película cuenta más o menos bien, porque cambia varios aspectos del libro), es también la gran moraleja que expone Dumas, que es hasta qué punto consume a Montecristo la ejecución de su venganza, porque solo vive para ella. Y ese aspecto no aparece ni por asomo en esta adaptación sin fuste que se queda solo en el envoltorio. Y si un lector se queja de que he llevado a cabo un destripe de la historia… que se lo haga mirar. O igual no sabe que el Titanic al final se hunde, o que el Vesubio arrasó Pompeya, lo mismo espera a ver las películas para averiguarlo. 

Eduardo Álvarez Cónsul

"La reina del convento" (Carmen Perona Cabrera, 2024).

"Garfield: La película" ("The Garfield Movie", Mark Dindal, 2024) .

"Estación Rocafort" (Luis Prieto, 2024).

"Nina" (Andrea Jaurrieta, 2024).

"La ultima sesión de Freud" ("Freud's Last Session", Matt Brown, 2023).

"Canary Black" (“Canary Black”, Pierre Morel, 2024).