Malina Murnau
Este va ser el más difícil de todos hasta ahora, tocamos unos de mis temas preferidos. Son sólo tres y voy a dejar atrás auténticas joyitas. Pues bien empecemos:
"Al final de la escalera" ("The Changeling", Peter Medak, 1980).
Creo que es la mejor película de casas encantadas. Tiene todos los elementos imprescindibles para una aficionada a la parapsicología, espíritus, psicofonías y médium.
Un film redondo con un impresionante George C. Scott. Desde el comienzo hasta el fin, te tiene sentada sin perder detalles. Mi favorita.
"Terror en Amityville" ("The Amityville Horror", Stuart Rosenberg, 1979).
Basada en la novela publicada en 1977 por Jay Anson sobre el caso supuestamente real de una familia que compra la casa donde sus antiguos propietarios fueron asesinado por su propio hijo, acabando éste con la vida de sus progenitores y sus hermanos. Los nuevos propietarios, los Lutz, duraron 28 días en esa casa. La película narra lo que experimentaron entre sus paredes. Interpretados por James Brolin y Margot Kidder. Una película que no sé las veces que la he podido ver, creo que la mismas que “Al final de la escalera”.
Y aquí llega el problema, cuál pongo la tercera ya que hay muchas más que me encantan... Luego de darle mucho al coco aquí está en el puesto número tres, y bien merecido en este puesto...
"La leyenda de la mansión del infierno" ("The Legend of Hell House", John Hough, 1973).
Cómo voy a dejar escapar de hablar sobre esta pasada de película. Basada en la novela " La casa infernal", publicada 1971 por uno de mis escritores favoritos: Richard Matheson. Que también hace el guion para adaptarla a la pantalla. Con un encantador Roddy McDowall. Una genialidad, fabulosa y no ha perdido nada con el paso del tiempo.
Dejo “Apariciones” (“The Haunted”, 1991) basada en hechos reales, para tv. “Expediente Warren” (“The Conjuring”, 2013), otra pasada de film que es curioso, los dos casos fueron investigados por la pareja formada por Ed Warren y su esposa Lorraine Warren. “La casa encantada” (“The Haunting”, 1963) otra obra maestra de Robert Wise... Y lo dejo aquí para no seguir. Ahí quedan mis tres favoritas de Casas Encantadas.
Merrik Mayfair
En primer lugar pondría "Expediente Warren" ("The Conjuring", James Wan, 2013),una de las que más me gustaron. Puedo verla casi a diario sin cansarme y me seguiría sobrecogiendo.
Mi segunda favorita sería "Insidious" ("Insidious", James Wan, 2010), esa mezcla de posesión y maldiciones me fascinó. También la vi varias veces y cuanto más la veo más me gusta!
Mi tercera propuesta sería para “El resplandor” (“The Shining”, Stanley Kubrick, 1980), si bien es verdad que es basada en la obra de Stephen King que tanto me gusta, me impactó la brillante interpretación de Jack Nicholson.
Aún así se quedan muchas detrás dignas de mencionar como Poltergeist, Beeteljuice,o el final de la escalera que tampoco tienen desperdicio.
“La leyenda de la mansión del infierno” (“The Legend of Hell House”, John Hough, 1973).
El británico John Hough, cuya filmografía estuvo siempre muy centrada en el cine de terror y fantástico, fue el encargado de llevar a imágenes en 1973 la novela “La casa infernal”, escrita por Richard Matheson y publicada un par de años antes (y que guardaba ciertas similitudes argumentales con “The Haunting of Hill House” de Shirley Jackson).
Contó en su reparto con Roddy McDowall, Gayle Hunnicutt y Pamela Franklin, protagonista esta última de otra cinta de fantasmas, la imprescindible “¡Suspense!” (1961), adaptación por parte de Jack Clayton de la novela “Otra vuelta de tuerca” (1898) de Henry James.
“El resplandor” (“The Shining”, Stanley Kubrick, 1980).
Pese a quien pese (Stephen King el primero), “El resplandor” vía Kubrick es un clásico ineludible del cine de terror, y una de las mejores cintas de “casas encantadas” hechas hasta la fecha. Un descenso a los infiernos de la locura con algunos de los momentos más malrolleros de su director y del cine de su época.
Copiada hasta la saciedad y parodiada en un sinfín de ocasiones (miles de memes sin gracia hechas por un buen puñado de gilipollas incluidas), “El resplandor” de Kubrick no ha perdido su poder de inquietar.
“Posesión infernal” (“Evil Dead”, Sam Raimi, 1981).
Un film de bajo presupuesto que supuso en su momento toda una revolución en el cine de terror, colocando en el mapa a su director, Sam Raimi, y a su actor principal, Bruce Campbell, que no tardarían en hacerse un hueco en la industria. La historia es sencilla, pero el modo con el que lo plasmaron en imágenes, en ocasiones más próximo a los cartoons de la Warner que a una película convencional, sorprendió a propio y extraños, surgiendo en forma y fondo el slapstick. Esencial para hitos posteriores como “Re-Animator” (1988) y, sobre todo, el Peter Jackson de “Mal gusto” (1985) y “Braindead: Tu madre se ha comido a mi perro” (1992).
Miguel Romero
No soy especialmente original, pero estos tres títulos son ineludibles en el cine de casas encantadas…
“Al final de la escalera” (“The Changeling”, Peter Medak, 1980).
La mejor película de Medak, un realizador más habitual de la televisión. Perfecta combinación entre el drama y el terror (las escenas con la pelota bajando por las escaleras son antológicas…). George C. Scott, como era habitual en él impuso a su novia Trish Van Devere, y como siempre hizo un gran trabajo.
“La mansión encantada” (“The Haunting”, Robert Wise, 1963).
El gran Robert Wise nos legó algunos de los grandes títulos del séptimo arte, éste es uno de ellos. Conoció un remake en 1999 a cargo de Jan de Bont.
“Suspense” (“The Innocents”, Jack Clayton, 1961).
Aún hoy sigue siendo la mejor adaptación de la famosa novela de Henry James Otra vuelta de tuerca ¿Realmente había fantasmas o estaba todo en la cabeza de la institutriz?
Clayton volvería a dar muestras de su buen hacer en otros filmes inolvidables como “A las nueve, cada noche” (1967).
Eduardo Álvarez Cónsul
" Poltergeist" (“Poltergeist, Steven Spielberg, 1981).
Esta es la primera que me viene a la memoria y, bueno, sigue siendo una película entretenida y se siguen teniendo sustos.
"Terror en Amityville " (“The Amityville Horror, Stuart Rosenberg, 1979).
Ya hace años que vi esta película, tenía yo 13 años y recuerdo el miedo que pase.
"La mansión de las siete momias de San Ángel" (Rafael Lanuza, 1977).
En esta simpática película mexicana rodada en Guatemala, el luchador mexicano Blue Demon se las ve con unas momias de origen maya
Joanna
“La mansión encantada” (“The Haunting”, Robert Wise, 1963).
Robert Wise dirigió con profesionalidad y oficio a la par que inventiva y estilo este inolvidable clásico, ejemplo pluscuamperfecto del género de casas encantadas que tomaba su inspiración en la fundamental y fundacional novela de Shirley Jackson.
“House”/”Hause” (Nobuhiko Obayashi, 1977).
Entre la comedia adolescente a la nipona y el cine de casa encantadas, “House”/”Hause” resulta una deliciosa película con más mala uva de lo que se podía esperar en un principio. Como un anime pero con gente de carne y hueso, con un puñado de colegialas, cómo tanto gusta en el país del sol naciente, siendo víctimas una a una de la embrujada casa de la tía de una de ellas.
“House, una casa alucinante” (“House”, Steve Miner, 1985).
El buen olfato comercial del productor Sean S. Cunningham, alejado de las burradas de sus inicios pero sin apartarse del fantástico y el terror, le hizo dar en los ochenta varias campanadas en la taquilla. Si al comenzar la década le tocó el premio gordo con “Viernes 13” (1980), a mediados de la misma y con más comedia como mandaban los cauces del género en esos momentos se ganó al público con “House, una casa alucinante”. Dirigía Steve Miner, quien ya se ocupara para el productor de “Viernes 13 (2ª parte)” (1981) y “Viernes 13 (parte 3)” (1982), en su guion estaba Fred Dekker, y en su atractivo reparto junto a William Katt y Kay Lenz unos magníficos George Wendt y Richard Moll.
David Cortabarria
Los domicilios representan el ámbito más intrínsecamente íntimo de una persona, y cualquier amenaza que sufran ya sea por ataque o robo genera mucha inquietud. El imaginario fantastique añade a este inquietante binomio el desasosiego que genera una casa encantada. Frente a lo físico y tangible, la incertidumbre de una amenaza insondable. Un recurso que el mundo del cine no iba a dejar escapar.
Mi selección homenajea mi lejana etapa de espectador impresionable dada mi corta edad (la más entrañable, y también más agradecida por la forma indeleble en la que se fija en el cerebro). A día de hoy es una selección obvia, pero que en su día perfiló mi gusto por el terror memorable, muy distinto en fondo y forma al terror cotidiano al que podemos acceder mediante las noticias, mucho más temibles que cualquier película de terror al uso.
"La mansión de los horrores" ("House on Haunted Hill", William Castle, 1959).
La mera presencia del gran Vincent Price justifica de sobra el visionado de una película llena de encanto, de irresistible premisa: 10.000 dólares de premio si eres capaz de sobrevivir a una noche en una casa, que es, nada más y menos, que la mítica Casa Ennis de Frank Lloyd Wright. Lástima que solo se pueda ver su parte exterior, ya que el interior fue recreado en estudio. Esta preciosa construcción sirvió para dar cobijo al cazarreplicantes Rick Deckard en Blade Runner.
Los cinco invitados van sufriendo las consecuencias de una larga noche en una atracción de feria diseñada a medida. El espectador asiste feliz a una pequeña antología de sustos que consiguen que el sobresalto sea mínimo, y la sonrisa, máxima. William Castle consigue un notable equilibrio en su honesta propuesta, una que quitaría el sueño a no pocos espectadores de la época, y que siempre resulta estimulante visionar. Su estatus de film de culto está más que merecido.
Otro William, Malone, se encargó de llevar a cabo el remake en 1999, un artefacto voluntarioso que dialoga de manera descompensada con el original de Castle, pero que no puedo dejar de recomendar. Existe segunda parte, directa a vídeo. Solo apta para completistas, aunque la versión en Blu-Ray atesora un interesantísimo extra, la posibilidad de ir escogiendo entre varias escenas (en la más pura línea “escoge tu propia aventura” de los libros de la añorada editorial Timun Mas) que conducirían a la friolera de 96 finales diferentes. Un extra insólito que sería maravilloso experimentar en títulos más resonantes que éste.
"El resplandor" ("The Shining", Stanley Kubrick, 1980).
Un triunfo estético incuestionable, con varias escenas de genuino mal rollo que son ya pura historia del cine. Kubrick dota al alucinante hotel Overlook de una atmósfera única, laberíntica y onírica, con un Jack Nicholson en uno de sus papeles más icónicos. Excelsamente rodada y rabiosamente entretenida de principio a fin, es una pena que adaptara el poderoso libro de Stephen King de manera tan justa. 17 años más tarde Mick Garris logró una adaptación más fiel del libro en su miniserie televisiva, pero sin por supuesto el brillo estético de la anterior adaptación.
Los fans del Overlook pueden revisitarlo en la interesante secuela "Doctor Sueño" ("Doctor Sleep", 2019) a cargo de Mike Flanagan, que adapta fielmente el libro de King. Y en Ready Player One, un año antes del film de Flanagan, Spielberg homenajea a lo grande el gigantesco recibidor del hotel.
Como curiosidad, mencionar que esta película tiene dos conexiones con Blade Runner. El primer fantasma que se presenta a Jack Torrance (Nicholson) está encarnado por Joe Turkel, Eldon Tyrell en el film de Ridley Scott. Y metraje del material que Kubrick rodó para ilustrar las montañas nevadas que conducen al remoto hotel Overlook forma parte del primer montaje de Blade Runner, el del inverosímil final feliz impuesto por los productores dotados de una morrocotuda miopía.
"Poltergeist (Fenómenos extraños)" ("Poltergeist", Tobe Hooper, 1982).
A su manera un blockbuster de terror avant la lettre, rodado con buen pulso narrativo. Recogiendo el testigo de la mucho más comedida (pero sin dejar de ser inquietante) Terror en Amityville (The Amityville Horror, Stuart Rosenberg, 1979), Poltergeist se caracteriza por un despliegue de efectos especiales que causaron sensación en la época, y que apenas han envejecido. Está claro que la magia de los (buenos) efectos que no están generados por ordenador es imperecedera. Bien lo sabe Rob Bottin, a quien La cosa (El enigma de otro mundo) (The Thing, John Carpenter, 1982) le debe una parte enorme de su éxito.
Lo mejor para disfrutar de este film es dejarse llevar, y no analizar su premisa de asustaviejas. Y como juego mental, imaginar cómo sería un crossover entre Poltergeist y Cazafantasmas, sin límites ni contención alguna.
La influencia de Poltergeist es grande, y puede rastrearse hasta nuestros días, siendo quizá la saga de Paranormal Activity su alumna más aventajada (una saga lastrada, por cierto, por un innecesario y mareante ejercicio de cronología desbocada. Demasiados saltos temporales en todas direcciones).
Carlos Enríquez
Maravilloso género este de las pelis y series de casas encantadas, lugares donde los espíritus hacen de las suyas para que nos divirtamos pasando un mal rato. Suelen ser producciones plagadas de misterio que te mantienen pegado al asiento. Hay un montón de clásicos que han dejado huella, pero claro… debemos elegir tres, así que me decanto por:
"Poltergeist (Fenómenos extraños) ("Poltergeist", 1982), dirigida por Tobe Hooper y producida por Steven Spielberg, todo un clásico del cine de terror que convirtió las casas encantadas en un fenómeno de masas. La historia sigue a la familia Freeling, que vive en un típico suburbio estadounidense hasta que empiezan a experimentar sucesos paranormales en su hogar. Ese «ya están aquí…» de la pequeña Carol Anne (Heather O'Rourke) todavía logra que se te pongan los pelos como escarpias. Inquietante también todo eso de la maldición que rodea a la película, y las extrañas muertes de algunos de los miembros de su reparto.
En segundo lugar, nomino "Al final de la escalera" ("The Changeling", 1980) dirigida por Peter Medak; cuenta la historia de un compositor que intenta escapar de un pasado muy doloroso, por lo que se muda a una bonita casa que, cómo no, oculta temibles secretos. La escalera, la pelota, la silla de ruedas golpeando una y otra vez… la verdad es que la peli contiene escenas míticas.
Como tercer nombre, y por meter algo más moderno, me quedo con "La maldición de Hill House" ("The Haunting of Hill House", 2018), creada por Mike Flanagan. Esta serie está inspirada en la novela de Shirley Jackson y sigue la historia de la familia Crain, que reside en Hill House durante su infancia y queda marcada por los sucesos sobrenaturales ocurridos en la mansión. Años después, los hermanos Crain siguen lidiando con traumas y secretos mientras la casa continúa ejerciendo su oscura influencia sobre ellos. La serie combina terror psicológico con un drama familiar muy bien construido. Sustos clásicos bien integrados en la narrativa, atmósfera inquietante, drama absorbente… Además, los episodios juegan con el tiempo, alternando entre el pasado y el presente para revelar, poco a poco, los misterios de Hill House.
Bueno, me dejo atrás grandes títulos: "Los otros" (2001, Amenábar), "Lo que la verdad esconde" (2000, R. Zemeckis), "La maldición" (2002, Takashi Shimizu) y muchas otras. Para terminar, decir que el cine de casas encantadas va más allá de las simples puertas que crujen y sombras que se mueven, el género explorar el miedo del ser humano a lo desconocido, la tensión psicológica y aspectos oscuros de la naturaleza humana, como esa tendencia a guardar secretos que, en la mayoría de las ocasiones, acaban revelándose de formas inesperadas.
Ángel Marrero
"La caída de la casa de Usher" ("The Fall of the House of Usher", E. A. Poe, 1839).
Mi primer contacto con la obra del genio de Baltimore fue a través de adaptaciones al cómic como ésta del gran Richard Corben. La mansión representada me sigue flipando por su halo sombrío y deplorable. Gran momento aquel en que estalla la tormenta que reducirá a escombros el casoplón maldito y, aparte de verse envuelto por un revoltijo de nubes turbulentas, aparecen los ataúdes de los antepasados de los Usher flotando a su alrededor... Un fascinante añadido del guionista de Corben, Richard Margopoulos.
"La casa en el confín de la tierra" ("The House on the Borderland", William H. Hodgson, 1908).
Mi novela favorita del escritor británico, pionero del llamado "cuento materialista de terror", tiene por protagonista principal un caserón temido y solitario, situado al borde de un abismo, que oculta las fuerzas del Mal. Uno de los grandes momentos es cuando la casona es asediada cual fortaleza por un ejército de hombres cerdo.
"El misterio de Chimney Rock" (Edward Packard, 1980).
Chimney Rock, la típica mansión negótica americana, es el escenario de uno de mis libro-juegos favoritos de Timun Mas. El fantasma de la señora Bigley y su gato negro acechan a los fisgones que osan colarse en su morada, custodiada por Jervis, el vigilante, un tipo de aspecto no menos siniestro. Una atractiva mansión espectral al estilo del casoplón de "La familia Munster" o "House: una casa alucinante", otros maravillosos ejemplos aportados por el cine y la TV.
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