El año pasado comentábamos en este mismo blog la importancia de las canciones y el particular uso que de ellas hace en su cine Quentin Tarantino, y lo hacíamos precisamente en nuestro comentario del LP (y CD) recopilatorio Once Upon A Time... The Tarantino Sound editado por el sello New Continent en 2024 [1]. Y este 2026 llegaba a las tiendas un segundo volumen, siguiendo la tónica del anterior. En esta ocasión tenemos veintitrés temas, doce en la cara A y once en la B, reuniendo canciones que escuchamos en y asociamos a las películas del director de Reservoir Dogs (Reservoir Dogs, 1992), junto con otras que no se han incluido en ninguno de sus films. Algunas de las segundas son de grupos o solistas de los que sí ha usado en sus trabajos algún otro tema, otras que sí estaban en sus cintas, pero que se nos ofrecen aquí en versiones de otros artistas, y unas terceras ajenas a los títulos del director pero que encajarían de todos modos perfectamente en cualquier película de Tarantino.
De este modo la cara A abre con el instrumental “Comanche” de The Revels, perteneciente a la banda sonora de Pulp Fiction (Pulp Fiction, 1994), y que sonaba en la famosa y tensa escena en el interior de la casa de empeños Mason-Dixie, cuando Zed (Peter Greene) y Maynard (Duane Whitaker) entran con el señor Wallace (Ving Rhames) en “la vieja habitación de Russell” y dejan al “tarado” (Stephen Hibbert) con Butch (Bruce Willis). Continúa con una selección de cortes, como “Peter Gunn” de Duanne Eddy [2], “School Days” de Chuck Berry, “So Doggone Lonesome” de Johnny Cash, y “Rock-a-billy Boogie” de Johnny Burnette, que realmente no están vinculadas con ninguna cinta del realizador. Si bien de Chuck Berry usaría “You Never Can Tell” en Pulp Fiction, y de Johnny Cash “Tennessee Stud” en Jackie Brown (Jackie Brown, 1997) y “A Satisfied Mind” en Kill Bill Volumen 2 (Kill Bill Vol.2, 2004) [3]. De modo similar se incluye el “Baby It’s You” de The Shirelles, cuando en Death Proof (Death Proof, 2007) la que sonaba era la versión que de la misma grabara la banda Smith en 1969. A ésta sigue el “Formula Of Love” de William Bell, que sí sonaba tal cual en el mismo film. Y la cara termina con el “Stupid Cupid” de Connie Francis y el “Waitin’ in School” de Ricky Nelson que ya fueran incluidos en la versión CD del volumen previo, la de la Francis no corresponde a ninguna película y la de Ricky Nelson estaba en Pulp Fiction cuando Mia Wallace (Uma Thurman) y Vincent Vega (John Travolta) llegan al bar 50's donde tendrá lugar su famoso baile [4]. Rematando con el “Down in Mexico”, que en la versión de los Coasters escuchábamos en Death Proof [5], pero aquí se incluye la ofrecida por Bobby Short, que vería la luz en 1957 en el sello Atlantic.
La cara B da comienzo con el que fuera el primer gran éxito a nivel nacional (ya para RCA) de Elvis Presley, “Heartbreak Hotel”, y tras éste encontramos “(Love is) the Tender Trap” de Frank Sinatra, y más adelante también el “How High The Moon” de Les Paul & Mary Ford, otros tres cortes incluidos a modo de bonus en la edición en disco compacto del primer volumen. La del Rey apareció en la B.S.O. de Amor a quemarropa (True Romance, 1993), dirigida por Tony Scott a partir de un guion escrito por Tarantino, la segunda hacía lo propio en el mismo film pero cantada por Robert Palmer [6], mientras que la tercera no ha sonado en ningún título del universo tarantiniano, El resto de la cara vuelve a alternar temas incluidos en títulos en los que el realizador tuvo alguna relación, como el “Jack the Ripper” de Link Wray [7], que sonaba en Desperado (Desperado, 1995) de su amigo Robert Rodriguez, donde Quentin hacía un cameo; o el “Sentimental Journey” del mexicano Juan García Esquivel, perteneciente al film de episodios Four Rooms (Four Rooms, 1995), para el que Tarantino dirigió uno de ellos, pero donde dicha canción sonaba en el capítulo realizado (nuevamente) por Rodriguez. Varios de los cortes incluidos en esta segunda cara en realidad no forman parte del tarantinoverse, caso de “The Gremmie” de The Tornadoes, “Air Tavel” de Chris Farlowe, “Fever” en la versión de Bobby Freeman, o el “Pastures of Plenty” (original de Woody Guthrie) con la orquesta de Ennio Morricone y la voz de Peter Tevis, que sería fundamental en el devenir del séptimo arte gracias a su influencia en la música de los wésterns de Sergio Leone. Y otros cortes del álbum aparecen en diferentes versiones, como el “Malagueña Salerosa” a cargo de Abbe Lane & Xavier Cugat, y que en Kill Bill Volumen 2 escuchábamos por Chingón (el grupo de Robert Rodriguez); el “A Satisfied Mind” de Johnny Cash que en el disco aparece por Paul Waggoner; o el “Spudnik” en la versión original de The Ventures, tema que posteriormente registraran The Lively Ones como “Surf Rider”, que fue la incluida en la banda sonora de Pulp Fiction. Del mismo modo nos topamos nuevamente con The Ventures realizando “Green Leaves of Summer”, que en Malditos bastardos (Inglorious Basters, 2009) podíamos oír a cargo de Nick Perito.
Asimismo, junto al contenido, las canciones propiamente dichas, tenemos un cuidado continente, acorde con lo que acostumbra New Continent. Si la primera entrega de estas compilaciones dedicadas a Quentin Tarantino lucía una portada de fondo rojo y un vinilo de 180 gramos del mismo color, ya que el motivo principal era Pulp Fiction, en este segundo volumen que aquí nos ocupa tanto la portada como el disco son de color amarillo, al igual que la cubierta de Kill Bill: Volumen 1 (Kill Bill: Vol.1, 2003). Invirtiéndose, por tanto, sendos colores en relación con los de los posters del díptico que nos narraba la sangrienta venganza de Mamba negra/La novia (Uma Thurman) contra Bill (David Carradine) y los suyos. Del mismo modo el “Vol. 2” que encontramos en el título del presente álbum nos enlaza con estos mismos trabajos.
Once Upon A Time... The Tarantino Sound Vol.2 se suma a la (amplia) discografía dedicada al realizador nacido en Knoxville. Sigue siendo, tanto por la selección de cortes como por su presentación, una pieza bien avenida en cualquier colección, sea de los fans de las B.S.O. o de cualquiera que disfrute de la buena música en general. La pena es la cantidad de temas incluidos en las películas del homenajeado que aún han quedado fuera, sobre todo de Reservoir Dogs, Django desencadenado, Los odiosos ocho (The Hateful Eight, 2015), y en especial de Érase una vez... en Hollywood (Once Upon a Time... In Hollywood, 2019), film que el primer volumen apenas tocaba y aquí totalmente ausente cuando su banda sonora nos ofrece un amplio repertorio de estupendas canciones sixties. El caso de los dos wésterns, Django desencadenado y Los odiosos ocho, sería distinto: el primero ya incluía una composición original, “Ancora qui”, escrita expresamente para la película por Ennio Morricone e interpretada por la cantante italiana Elisa Toffoli, y para la segunda el maestro italiano prepararía diversos temas, destacando el reconocible tema principal "L'ultima diligenza di Red Rock", cuya partitura completa le valió el premio Óscar a la mejor banda sonora original.
Es bien sabido que Tarantino cuida mucho la música que emplea en sus películas, y que el modo en que la utiliza para reforzar las distintas escenas, en ocasiones como motor narrativo, es otra de las virtudes que público y crítica han aplaudido desde siempre al realizador. Recuperando en sus bandas sonoras composiciones de cualquier década, y donde incluso hay cabida para los homenajes (o plagios), y las apropiaciones, que en sus manos se convierten en un collage sublime, como pasa con las múltiples referencias cinematográficas desperdigadas a lo largo de su filmografía. Coleccionista de discos, que tiene escrupulosamente ordenados por estilos, ha confesado que para hacer la selección musical que introducirá en sus trabajos, se encierra para buscar las que queden perfectas para el tono requerido en según qué momento. Y que le resulta esencial el tema que se escuchará durante los créditos iniciales, que sin duda marcará el devenir de la película. No es la mera inclusión de un puñado de canciones al voleo y esperar que funcionen y se fusionen con las imágenes, craso error cometido mucho en los últimos tiempos en films y series. Sino tratar de encontrar esa simbiosis que hace que en nuestra mente queden indisolubles.
Alfonso & Miguel Romero
[1] Ver comentario en https://lesdansesmacabres.blogspot.com/2025/06/vaaa-once-upon-time-tarantino-sound.html
[2] Otro de los más célebres temas de Duanne Eddy, “Rebel Rouser”, fue incluido en un film estrenado, como Pulp Fiction, en 1994. Nos referimos a Forrest Gump (Forrest Gump), de Robert Zemeckis, y podemos escuchar aquél en la escena en que el protagonista empieza a correr por los Estados Unidos.
[3] De Johnny Cash también usaría Tarantino el “Ain’t No Grave” en algún tráiler de Django desencadenado (Django Unchained, 2012).
[4] En Pulp Fiction de Ricky Nelson podíamos escuchar además su “Lonesome Town”.
[5] Si bien The Coasters publicaron su versión original en 1956, la que Tarantino usó en su película fue una posterior registrada por el grupo en 1973.
[6] La original fue introducida por la Voz en la película El solterón y la menor (The Tender Trap, 1955), de Charles Walters, que aquél protagonizara junto a Debbie Reynolds.
[7] Algunas ediciones de la banda sonora de Pulp Fiction incluyen el mítico “Rumble” de Wray, que en la película suena en la escena que tiene lugar en el restaurante Jack Rabitt Slim’s.




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