miércoles, 2 de abril de 2025

Altair

 

Se cumplen 35 años de la salida del álbum de Altair, de título homónimo, el primero de los cuatro que publicó la formación catalana y que acaba de ser reeditado por el sello 5 Lunas. Pero antes de abordar el tema que nos ocupa quiero hacer un repaso por la trayectoria musical de uno de los músicos más prestigiosos catalanes.

Alfredo G. Arcusa, batería y compositor profesional, nace el 7 de diciembre de 1960 en Barcelona en el seno de una familia de músicos y artistas. A los once años, de manera autodidacta, aprende a tocar la batería, fascinado con el baterista de The Shadows, estudiando posteriormente con el maestro Quim Soler. Se dedicó a la música de manera profesional y fue profesor de dicho instrumento en la Escuela de Música Farré durante cuatro años, de 1983 a 1987. Trabajó profesionalmente con las figuras más importantes de la música catalana: Jordi Sabatés, Ovidí Montllor, Pau Riba, Toti Soler, Conrad Setó, Benjamín León, Joan Garrobé, y muchos más.

A finales de 1986 este estupendo músico, reconocido como uno de los grandes baterías internacionalmente, forma Altair junto a la también profesora de piano Isabel Muniente. Esta banda nace de la idea del maestro Arcusa de tener un proyecto personal, y supuso su proyección internacional dado el virtuosismo de su música. Publicaron cuatro discos, pero sólo uno de ellos aquí y el resto en México, Francia e Italia. En 1994 el grupo Soul Corporation es vencedor del concurso Adagio, cuyo baterista era Arcusa. Alfredo trabajó también como músico de sesión con grupos de los estilos más variados: rock, jazz, beat, rhythm & blues, etc., y fue miembro de la Orquesta Excelsior con la que realizó cerca de un millar de actuaciones. Ha colaborado como batería y percusionista en diversos discos de diversos artistas como: Keppler, Ciro Berenguer, Jordi Sabatés, Conrad Setó, Amarok (grupo de rock progresivo con quienes grabó dos larga duración Els Nostres Petits y Canciones de los Mundos Perdidos, y más bandas.

Con Jordi Sabatés fue miembro de su grupo en el mítico álbum Nosferatu hacia el vampiro, realizando una inmensa gira por teatros y escenarios de toda la geografía, actuando a la manera clásica debajo del escenario, interpretando su música, mientras se proyectaba la icónica película de Murnau Nosferatu (1922). El mayor concierto que dio fue con Ovidi Montllor delante de más de 60.000 personas en la Sagrada Familia de Barcelona y retransmitido por televisión.

En 1999 Altair lanza su álbum Fantasías y danzas, publicado en México por el sello Luna Negra y que será reeditado también por el sello 5 Lunas próximamente.

A Principios del 2000 regresa a su proyecto de Altair, pero esta vez en formación de trío, grabando el disco en vivo Altair 3, junto a Emilio Ruiz (teclados) y Albert Guilabert (bajo), manteniendo su esencia progresiva pero con toques jazz-rock. Con esta formación hicieron su presentación en la sala Bikini de Barcelona en mayo del 2000. Actuación recogida en su tercer trabajo ya señalado. A finales del 2010 fue publicado el recopilatorio La esencia del tiempo con motivo de los 25 años de la banda (Azafrán Medias conjuntamente con la francesa Musea Records). Desde el 2017 al 2025 su actividad musical está centrada en Blue Moon, que tiene publicados dos discos y es un volver a la música que escuchaban en su juventud, un grupo tributo a Elvis Presley, Chuck Berry, Roy Orbison, Credence Clearwater Revival, Lynyrd Skynyrd, etc.  Evidentemente orientado al R´n´R de los 50, 60 y 70 y al rhythm & blues pero también sin olvidarse del swing en su repertorio. Están a punto de grabar un videoclip con el tema “Don’t Be Cruel” de Elvis Presley.

En enero de 2024, como celebración de sus 45 años de dedicación a la música, se edita el disco Alfredo Arcusa Autobiografía musical, formado por una variada selección de temas representativos de su carrera.

Me gustaría reseñar también su participación como batería en el álbum Back to the Beat de Pere Llovet en el 2018, dedicado al sonido de los años 60 y 70. Otra anécdota reseñable es que actuó como percusionista, tocando la darbuka, con una bailarina exótica de danza del Medio Oriente, la brasileña Sonia Lucia.

Hecho este repaso somero a este gran músico profesional, me voy a centrar en el CD que ahora se reedita y que he mencionado en el principio de este escrito.  Altair, el primer trabajo de la banda ve la luz en 1990 en el sello Sirius Records (Cádiz), aunque fue grabado en junio de 1989. Como ya he dicho esta joya del rock progresivo se reedita ahora mismo y sale a la venta esta misma semana, en el sello 5 Lunas. Nos encontramos ante un disco innovador en formato de dúo, con gran virtuosismo y temas instrumentales contundentes y de gran calidad, que derrochan fuerza y vitalidad. Esta edición difiere de la primigenia siendo más lujosa, con una bonito libreto y trabajos de Rafa Tardío, aunque manteniendo también la portada y cosas del original. Una edición ideal para coleccionistas o también para aquellos que no hayan podido conseguir el ejemplar de la época. Contiene un estupendo bonus track ,”En la espesura”, tema grabado en directo con impecable sonido en la famosa sala KGB de Barcelona en 1989. Este disco tiene temas tan buenos como “Estrella en el camino”, “Sin presente”, “Eddy’s Prekude”, etc. Altair obtuvo por su música renombre internacional pero también participaron en festivales históricos como “La Noche Mágica de Jerez”, donde tuvieron un gran éxito, o el “ Festival MCN del Cadi 89”, promovido por el reconocido músico Martí Brunet (miembro de los legendarios Fussion).

Altair como dúo desarrollaron su mayor actividad desde 1987 a 1991. Un dato más que reseñable es que fueron elegidos en la movimiento  Live Music Now, que aunque se dedicaba a los nuevos valores de la música clásica y siendo ellos un grupo de rock progresivo el jurado se quedó impresionado por la originalidad, exquisita interpretación y frescura del grupo.

Por cierto, los días 2, 3 y 4 de mayo se celebrará la Fira Internacuonal del Disc de Barcelona en la que además del propio del evento y el interés para los aficionados a los discos en soporte físico, habrá una firma de disco en el stand de 5 Lunas con los siguientes grupos y horarios: el sábado 3 a las 12:00hs Arcabuz, a las 18:00hs Altair y a las 19:00hs Croma. El domingo 4 a las 12:00hs Enric Pascual, a las 13:00hs Escaladei y a las 17:00hs Atila. Se desarrollará la feria en la céntrica Estació del Nord de Barcelona..

No podéis dejar escapar este magnífico trabajo de esta imprescindible banda que son Altair.

Alfonso Carlos López


sábado, 29 de marzo de 2025

Mis tres favoritas de... zombies

Malina Murnau

Otra vez lo vuelvo a tener complicado para elegir solamente tres, ya que me encantan las películas de zombies. Siento un gusto malsano por las pelis o series que contengan a estos seres, por decirlo de alguna manera. Muertos que andan y quieren comer carne humana, o cerebros... Vamos a ello.

"No profanar el sueño de los muertos"/"Non si deve profanareil sonno dei mort" (Jorge Grau, 1974).

La pongo la primera ya que es una de mi top de zombies. La vi (y sólo un poquito) de pequeña, cuando la programó Chicho en Mis Terrores Favoritos allá por el 81 o 82, no recuerdo bien cuando la pusieron. En la escalera de mi casa y cogida por mis pies y tobillos, me tenían agarrada mis hermanos mayores para poder ver algo de la película, ya que como era normal nos mandaron a la cama. Yo ahí con mis seis o siete años medio colgada cual chorizo, vi algo que me impactó de por vida: la escena en el cementerio, desgarro de una pantorrilla y muertos vivientes zampando. Desde ese momento me daba mucho miedo todo los relacionado con los putos zombies. Era terror puro y duro. Hasta que un buen día de darme miedo empecé a querer ver más y más sobre estos seres de pesadilla, terminando por convertirse en uno de mis subgeneros favoritos.

Aparte del rollo que he soltado, “No profanar el sueño de los muertos” es una obra maestra del catalán Jorge Grau, una joya, una maravilla. Llena de casquería de la buena y encima española. Bueno, también tiene su parte italiana. Uno de los mejores títulos de zombies.

"El día de los muertos" ("Day of the Dead", George A. Romero, 1985).

Todas las de zombies de Romero me gustan. las dos últimas menos, pero también se dejan ver y las disfruto. Pero si tengo que elegir una de su saga sería ésta. La he podido ver más de diez veces y aún hoy en día disfruto con ella. Es más, esta semana la volví a ver. Y me parece cojonuda. Y luego por orden sería "La tierra de los muertos vivientes" (2005), una joyita", "La noche de los muertos vivientes" (1968), qué vamos a decir de ésta que no se haya dicho ya, y también me encanta el remake que hizo Tom Savini, "Zombi" (1978), o sea “Dawn of the Dead”, una pasada, y el remake que hizo Zack Snyder también es maravilloso. Luego ya serían las dos que faltan de Romero, "La resistencia de los muertos" (2009), barata pero muy entretenida, y por último se quedaría "El diario de los muertos" (2007), qué también te lo pasas genial. Tenía que hablar sobre Romero, uno de mis directores favoritos y que pienso que nunca ha tenido el lugar que se merece. En vida le daban por todos lados, sobre todo la crítica, como siempre, pero hizo películas geniales, guiones y demás que son parte del mundo del cine pese a quien le pese. El padre de los zombies asquerosos devoradores de carne humana, era un genio.

"El regreso de los muertos vivientes" ("The Return of the Living Dead", Dan O'Bannon, 1985).

Y por supuesto podría estar la primera de la lista, película que gustarme es poco, me encanta, la adoro. Todo en ella es una maravilla. Y qué decir de su banda sonora, The Cramps, The Damned, 45 grave... y podría seguir. Dan O´Bannon lo hizo bien, creó un peliculón de la hostia. 

Y podría nombrar muchas, pero muchas. Dije que me encantan los zombies. Adoro muchas italianas, europeas y americanas. Es verdad que también hay muchas que son lo peor... Pero siempre, si puedo, ver una de zombies me alegra el día. Y dejo atrás series con “The Walking Dead” (2010-2022) y su amplio abanico. Mini series como fue “Dead Set: Muerte en directo” (2008), y otras tantas. Que no pare nunca la fiebre zombie e infectados, que también vamos a meter en el saco. Y si metes zombies y comedia también salen auténticas maravillas. En fin, no me enrollo más. Feliz sábado, gentucilla.

Alfonso Romero

El estreno de “La noche de los muertos vivientes” (1968), de George A. Romero, cambió para siempre el cine de zombis, dejando el vudú y demás ritos afrocaribeños para contadas ocasiones e irrumpiendo para quedarse para siempre la figura del muerto viviente devorador de carne humana, más en consonancias con criaturas de ciertas culturas orientales, como el gul árabe. En los setenta, el propio Romero reincidiría en la temática con “Zombi” (1978) que, en consonancia con sus ideas y su filmografía, entraba en temas políticos, tan propios de la época de la contracultura, como también hicieran Bob Clark en “Crimen en la noche” (1974) o Mike Hodges en “El hombre terminal” (1974) -según la novela de Michael Crichton-, para dar paso en los ochenta a una serie de títulos posmodernos, descaradamente pop y orientados a un público más juvenil y despreocupado, unos trabajos llenos de bromas y referencias que terminarían convirtiéndose en títulos referenciales a su vez y en clásicos del cine fantástico, pese a quien pese, indispensables para la avalancha que vendría después en cine de zombis y muy copiados en no pocos de los trabajos del presente siglo, que arrancaría con fuerza una nueva ola de películas de redivivos tras el remake de Zack Snyder del “Zombi” de Romero, “El amanecer de los muertos” (2004). En esos títulos ochenteros fijo algunos de mis favoritos, más en un remake, esa palabra que hace que algunos gafapastas y cinéfilos enamorados de sí mismos se tiren de los pelos o se lleven las manos a la cara asustados.

“Re-Animator” (“Re-Animator”, Stuart Gordon, 1985).

El título cumbre de la Empire de Charles Band, que unió los talentos del tándem formado por el realizador Stuart Gordon y el productor Brian Yuzna, dos nombres esenciales en el cine de terror y fantástico durante muchos años. Y una cinta que encumbraría a dos de sus intérpretes, Jeffrey Combs y Barbara Crampton, cuyas carreras estarían ligadas por los restos principalmente al género.

Tomando como base (a la ligera) el relato de H.P Lovecraft “Herbert West: Reanimador”, Gordon y Yuzna construyeron un film que cuyos excesos (verbigracia del maestro de los FX Screaming Mad George, quien militara también en una banda punk) juegan a su favor. Llena de ironía y mala uva, de referencias y chistes, terminó por resultar un éxito mucho mayor que los que sus responsables pudieran esperar. Tendría varias continuaciones, muy distanciadas en el tiempo, orquestadas por Brian Yuzna, pero sin Gordon de por medio.

“El regreso de los muertos vivientes” (“Return of the Living Dead”, Dan O’Bannon, 1985).

De personalidad difícil, a decir de algunos, Dan O’Bannon, un hillbilly de St. Louis, Missouri, dejó su huella en el cine fantástico en los guiones de clásicos de la ciencia ficción y el terror como “Dark Star” (John Carpenter, 1974), “Alien. El octavo pasajero” (Ridley Scott, 1979), o “Muertos y enterrados” (Gary Sherman, 1981), y como director nos legó “El regreso de los muertos vivientes”, un film que partía de que los hechos narrados en el inaugural film de Romero de 1968 eran auténticos, y los zombis eran producto de un experimento del gobierno. Ni que decir que por tocar los protagonistas donde no deben, los muertos volverán a la vida. 

Destinado al público juvenil, la banda sonora, a cargo de grupos como Cramps, Tall Boys o Damned, fue uno de sus importantes bazas, al igual que un libreto muy trabajado y que sabía qué teclas tocar, y un reparto con caras jóvenes donde destacaría una joven (y desnuda) Linnea Quigley en el papel de Trash, una de las chicas de la pandilla punk protagonista. La película se convirtió, faltaría más, en un título de culto, y daría inicio a una pequeña saga. Desde hace unos años lleva hablándose de un remake que no termina de cuajar.

“La noche de los muertos vivientes” (“Night of the Living Dead”, Tom Savini, 1990).

Tom Savini fue (y es) uno de los nombres esenciales en el cine de terror. Su trabajo en maquillaje y en los FX resultó fundamental para muchos títulos del género desde principios de los setenta, y su colaboración con George A. Romero resultó determinante para el cine de zombis.

Con Romero trabajaría no sólo en el apartado técnico, también como actor (inolvidable liderando la banda de moteros de “Zombi”), y no resultó nada extraño que en su salto a la dirección se atreviera con un remake (¡¡y qué remake!!) del clásico “La noche de los muertos vivientes”. Controvertido en su momento (cualquiera que ose rehacer un clásico va a encontrar un buen puñado de detractores) y bastante olvidado hoy (muchos no tienen ni memoria ni criterio), Savini no sólo dio color a la historia original (como alguno dijo), sino que llevó la trama y su mensaje más lejos, con un final que alargaba el de su referente para ahondar más en el pesimismo sobre la humanidad.

Miguel Romero

Realmente no sabría decir… son tantas las películas que hay sobre este tema… que muchas se me olvidan. Pero las primeras que se me vienen a la cabeza serían…

El regreso de los muertos vivientes. (“The Return of the Living Dead, Dan O’Bannon, 1988).

Dan O’Bannon, un guionista tan interesante como hoy olvidado, debutaba en el largometraje con esta divertida comedia protagonizada por, entre otros, el veterano Clu Gullager y una joven Linnea Quigley, en la que no falta ni música de los Cramps.

Seguida de dos secuelas,”La divertida noche de los zombis” (1988) y “Mortal Zombie” (1993).

“El ejército de los muertos”. (“Army of Dead”, 2021, de Zack Snyder).

Su saga de “Rebel Moon” para Netflix no convence a nadie, todo lo contrario que esta “El ejército de los muertos”. Y es que a Snyder se le da bien el tema, basta recordar “Amanecer de los muertos”, su remake del “Zombi” (1978) de Romero.

“La tierra de los muertos vivientes”. (“Land of Dead”, 2005, de George A. Romero).

En la primera década del siglo XXI se estrenaron muchísimas películas de terror, ya fuera en la gran pantalla o el entonces nuevo formato del DVD. 

George A. Romero, que tras mucho trabajar en su adaptación al cine del famoso videojuego “Resident Evil”, veía como le retiraban del proyecto y volvió a seguir su famosa trilogía zombie. Así nos llegaba a las salas “La tierra de los muertos vivientes”, perfecta continuación de aquellas y que protagonizaran la hija de su amigo Dario Argento, Simon Baker, John Legizamo y el veterano Dennis Hopper. Le seguirían “El diario de los muertos” (2007) y la mucho menos atinada “La resistencia de los muertos” (2009).

Eduardo Álvarez Cónsul

"Zombi: El regreso de los muertos vivientes". (“Dawn of the Dead”, de George A. Romero, 1978).

Aún recuerdo cuando hace décadas vi " Zombi" en el Bicine Español, en el Polígono de San Pablo, donde también vi "El maravilloso mundo del sexo " (1978), de Mariano V. García, con la diosa Susana Estrada, y "Desnuda ante el espejo" (1978), de Hubert Frank, con la diosa Barbara Rey, y "La cama mecánica" (1976), de Marc Ahlberg, con la diosa mulata Lucienne Camile.

Cuando vi "Zombi" lo pasé realmente mal, pues los zombis de esta película no eran como los vampiros y los hombres lobos, estos zombis además de antropófagos tenían la mala costumbre de volver a sus antiguos hogares donde vivían y donde siguen viviendo a sus familiares.

"Santo contra los Zombies " (Benito Alazraki, 1961).

Esta es una de mis películas preferidas del cine mexicano de luchadores, con uno de los primeros papeles del mítico luchador Santo, el enmascarado de plata.

La película tiene una gran limpieza narrativa y aparece un mad doctor con la cara tapada que revive a luchadores muertos. En el reparto acompañando a Santo aparecen la guapa Lorena Velazquez, Armando Silvestre, Jaime Fernández, y luchadores de la época como Fernando Oses, Black Shadow y El Gladiador.

“Corrupción en Miami: De entre los muertos” ("Miami Vice: Tales of the Goat", Michael O’ Herilhy, 1985).

En este episodio de la 2ª temporada de "Corrupción en Miami " los dos protagonistas, Don Johnson y Philip Michael Rhomas, se las tienen que ver con un gánster haitiano llamado Papa Legba, interpretado por el actor Clarence Williams III, conocido por su papel en la serie de televisión  "Mod Squad. Patrulla Juvenil", donde era el policía negro Linc Hayes.

En este episodio los gánsteres haitianos usan los trucos del vudú y los protagonistas Sonny Crockett y Ricardo Tubbs no se lo toman muy en serio, pues consideran que todo lo del vudú es una superchería,  y cuando el teniente Castillo les dice que les mantengan informado Sonny Crockett dice en broma "A la orden, Capitan Zombie", y luego  Sonny le pregunta al conserje de la comisaria de Miami Antivicio "¿Pepe, que le parece a usted esto del vudú y los zombis ?", y le responde "¿Cree usted o no cree que si se mete en el océano saldrá mojado?". En este episodio Ricardo Tubbs lo pasa realmente mal a causa de las toxinas producidas por peces del Caribe y drogas alucinógenas que le obligan a consumir para estar en estado zombi.

Alfonso Carlos López

“La noche de los muertos vivientes” (“Night of the Living Dead”, George A. Romero, 1968).

Película icónica estadounidense de terror dirigida por el gran George A. Romero y estrenada en 1968. Un referente en el género de zombis, protagonizada por: Duane Jones, Judith O´Dea y Karl Hardman. El argumento fascinante: un grupo de supervivientes aislados en una granja deberán hacer frente a unos muertos que vuelven a la vida y atacan a los vivos. Desde el inicio ya contiene imágenes inquietantes que nos transportan a ese mundo de pesadilla que tan bien filma Romero con ese toque siniestro y personal. Imprescindible en la historia del cine y con una gran trascendencia en el mundo de la cultura.

“Plan 9 del Espacio Interior” (“Plan 9 from Outer Space”, Ed Wood, 1957).

Film de USA de 1957 de ciencia ficción y terror, dirigido, producido y escrito por ese inmenso genio que fue Ed Wood. En su elenco Bela Lugosi, Gregory Walcott, Duke Moore, Monna McKinnon, Maila Nurmi, Tor Johnson, Lyle Talbot, Donna Lee, etc y como narrador Criswell. Los extraterrestres urden una trama para levantar a los muertos e invadir la Tierra con ese ejército de zombis. Una pareja se va a vivir al lado de un cementerio y serán testigos de todos estos hechos que serán investigados por la policía. Hecha con escaso presupuesto, escenarios más que austeros, platillos volantes sujetados con hilos, etc pero con esa magia que posee la serie B que hacen de ella una obra maestra y de culto.

“Yo anduve con un zombi” (“I Walked with a Zombie”, Jacques Tourneur, 1943).

Cinta norteamericana de 1947, cuyo director fue Jacques Tourneur  y su productor Val Lewton. Protagonizada por James Ellison, Frances Dee, Tom Conway, Edith Barret Christien Gordon, James Bell, etc Tuvo mucho éxito y puso en relieve el tema de la brujería del vudú haitiano. En una isla de las Antillas, San Sebastián, nos encontramos una plantación azucarera con vudú, zombis y magia negra. Una enfermera canadiense es contratada para que cuide de la esposa del dueño que se encuentra en un estado catatónico y los habitantes del lugar dicen que es una zombi. Un clásico del séptimo arte.

Cualquiera de estas tres películas ha sido influencia de otros directores de cine y de montones de grupos de música de todos los estilos.

No me resisto a señalar otras filmaciones que merecen toda mi admiración como: “El día de  los muertos” (1985), “Zombi” (1978), “La noche del terror ciego” (1972), “La legión de los hombres sin alma” (1932), “La plaga de los zombis” (1966),”Planet Terror” (2007), “No profanar el sueño de los muertos" (1974), “Mondo Zombie" (1989), “Juan de los Muertos” (2011), “Braindead: Tu madre se ha comido a mi perro” (1992), Guerra Mundial Z” (2013), la serie “Walking Dead” (2010-2022), etc.

Joanna

¿Tres películas de zombies? ¿Sólo tres?... Una tarea difícil elegir tan pocas ante la inabarcable e inagotable filmografía llena de visceras y casquería de muertos vivientes. Miro en libros dedicados al tema que nos atañe esta semana y reviso entre los DVDs de las estanterías y no termino de decidirme. Me gustan muchas de las películas del tema, cuál dejar fuera y cuál escoger. Finalmente opto por no elegir ninguna de las dirigidas por George A. Romero, ni los clásicos de los Halperin y Tourneur&Lewton, ni las italianas de Fulci, Girolami, Margheriti y los demás... por no repetir con otros/as compañeros/as ni con otros temas de semanas anteriores, y prefiriendo centrar mi selección entre la producción del presente siglo, que nos ha ofrecido films de gran interés, e incluso de notable éxito comercial, y no se suelen elegir.

“Zombies Party (Una noche de muerte)” (“Shaun of the Dead”, Edgar Wright, 2004).

Los primeros años del siglo XXI brillaron por traernos una producción increíblemente fértil, de la que muchos títulos aún llegaban a estrenarse en salas. Años en los que las revistas de cine anunciaban las carátulas de docenas de films que el público aguardaba con interés. Por aquellos tiempos nos alegró la vida “Zombies Party (Una noche de muerte)”, que nos presentó a un director a tener en cuenta, Edgar Wright, y a un par de actores que eran geniales para la comedia Simon Pegg y Nick Frost.

“Zombies Party (Una noche de muerte)” se estrenaba además el mismo año que “El amanecer de los muertos”, versión del hoy tan sobradito Zack Snyder, de la que parodiaba su título original. Un año aquel que vino a ser el principio de una sobreproducción de películas del tema, entre las que hubo algunas super producciones de los grandes estudios, pero donde la mayoría fueron títulos cuya letra de producción oscilaba entre la B y la Z (de zombie).

“Planet Terror” (“Planet Terror”, Robert Rodriguez, 2007).

No suele estar muy bien mirado Robert Rodriguez entre los críticos ni entre los aficionados al cine. Pero tiene la virtud de dar con el dedo en la llaga y que la taquilla le sea benévola en muchas ocasiones. “Planet Terror”, compañera de estreno en los Estados Unidos de “Death Proof”, se filmó como un simulacro de vieja película de explotación, no exenta de gore, pero contando con más medios que los films a los que homenajea y con la complicidad de viejos colegas que raro hubiera sido en esos tiempos encontrar en un título de aquellas características.

“Bienvenidos a Zombieland” (“Zombieland”, Ruben Fleischer, 2009).

Divertidísima parodia de las películas de zombies a cargo de un reparto genial donde brilla con luz propia Woody Harrelson. La breve pero inolvidable intervención de Bill Murray haciendo de sí mismo hace subir muchos enteros el film.

Ruben Fleischer dirigió diez años después una secuela, contando con los mismos actores. Más floja, de acuerdo, pero con un epílogo de muerte. Perdón por el chiste fácil.

Jesús Manuel Pérez Molina

Hay pelis de zombies, pelis de zombies, pelis de zombies y de zombies también... están las anteriores sobre vudú del cine clásico, de cadáveres vivientes  desde que George A. Romero realizó "La noche de los muertos vivientes" (1968), las de infectados que se pirran por la carne humana, de caníbales selváticos en trance, de zombies lentos y putrefactos, de los corren que se las pelan y docenas de variantes más por lo que elegir solo tres no me ha resultado muy fácil pero al final me he decidido por las que en su día me dieron miedo o me resultaron cuando menos exóticas y chocantes:

"Cementerio del Terror" (Rubén Galindo, Jr, 1985).

Producción mexicana hecha el mismo año que "El día de los muertos" de Romero pero con un enfoque totalmente diferente. Esta película me produjo pesadillas durante años por la escena donde unos chavales se hacen con un libro de magia negra y comienzan a resucitar los muertos de un viejo cementerio. Aunque se mezclen elementos de "La noche de Halloween" (1978), "Posesión infernal" (1981) y los zombies  al estilo "Thriller" de Michael Jackson la película funciona a las mil maravillas. También he de reconocer que cuando vi por primera vez esta peli desconocía las anteriormente mencionadas.

"Yakuza Zombie" ("Zonbi gokudo", Hirohisa Sasaki, 2001).

En 1976 Kinji Fukasaku dirigió "Yakuza Graveyard", que tuvo una especie de pseudo remake en 2002 a manos de Takashii Miike que se pasaba por el forro la mayor parte de la historia original y creando una historia diferente, pero un año antes Hirohisa Sasaki se empapó de las historias de yakuzas de los 70's de Fukasaku e hizo el verdadero remake de "Yakuza Graveyard" pero a ritmo zombie contando la misma historia y continuándola al tiempo que la mezcla con otros clásicos de Fukasaku con un zombie disparando pistolas a dos manos, paseando como los zombies de Romero por la ciudad mientras los demás ciudadanos pasan de él. No he visto otra cosa igual en mi vida...
"Virus"/"Apocalypse somani" (Antonio Margheriti, 1981).
Peli de zombies en su versión de infectados que desarrollan actitudes canibalísticas causadas por un virus que contrajeron durante su participación en la guerra de Vietnam. No tenemos aquí cadáveres putrefactos que salen de sus tumbas, sino a unos veteranos de guerra que no pueden redimir sus ganas de comerse a la gente y expandir el contagio. Con escenas bastante gores y politicamente incorrectas. El final queda abierto con la lolita calenturienta y su hermano... Una maravilla.


Jorge Arincón

“La noche de los muertos vivientes” (“Night of the Living Dead”, 1968).

Si, los zombis ya habían aparecido en otros títulos anteriormente como esa "La legión de los hombres sin alma" (1932), con un Bela Lugosi en su mejor momento. Pero es en esta película donde se puede hablar de película de zombis moderna con todos los elementos del género. 
Los muertos han vuelto a la vida, no se sabe el porqué, y los supervivientes se tienen que meter en un espacio reducido e intentar sobrevivir con todas las tensiones que se generan entre ellos.
La película desde esa primera escena en el cementerio hasta el final te mantiene en tensión. Realizada casi con tono de documental, con poquísimos medios y mucha imaginación. George Romero revolucionó el género del terror y consiguió hacer muy verosímil lo que en principio parece absurdo.

“Amanecer de los muertos” (“Dawn of the Dead”, Zack Snyder, 2004).

Remake de “Zombi” (1978), también de George Romero, que para mí gusto no ha envejecido demasiado bien y a la que supera esta de Zack Snyder.
Gracias a esta película descubrí la canción de Johnny Cash "The Man Comes Around", sólo por eso sería motivo suficiente para incluirla en la lista. 
Pero, aparte de eso, es que la película funciona desde su espectacular comienzo con ese caos brutal en la ciudad. Evoluciona perfectamente con la convivencia en el centro comercial y después ese final buenísimo que no destripo por si alguien que lo lea aún no la ha visto.

“No profanar el sueño de los muertos”/ “Non si deve profanare il sonno dei  morti” (Jorge Grau, 1974).

Pues me gusta todo de esta película. Tengo recuerdos de haber pasado miedo cuando la vi de pequeño. Volví a verla ya al cabo de los años y me sigue gustando muchísimo.
En definitiva, está muy bien hecha, entretiene y mete cosillas originales que pueden ser de mucha actualidad, como el tema medioambiental. Demostraba además que en el cine español había gente con tanto talento como escasez de medios y que podía hacer cosas muy estimables.


Carlos Enríquez

Todos sabemos que el cine de zombis posee algo especial, un regustillo que mezcla adrenalina, repugnancia, heroísmo, crítica social y, por encima de lo demás, la fantasía de imaginar qué haríamos nosotros si el mundo se fuera al garete y los muertos empezaran a levantarse —creo que todos hemos pensado en ello relamiéndonos de gusto—.  La verdad es que son muchísimas las películas y series que versan sobre el tema, y que además incorporan diversos matices, pero como la gracia está en escoger tres, aquí van mis joyitas del género: “El día de los muertos”, “28 días después” (con su secuela) y “Melanie: la chica con todos los dones”.
 
Mi primer encontronazo/flechazo con el mundo de los muertos vivientes fue con George A. Romero y "El día de los muertos" ("Day of the Dead", 1985). La saqué con mis amigos de un videoclub, la portada nos pareció terrorífica. Sé que hay remakes de esta cinta y filmes de Romero anteriores, pero para mí fue el primero y el que me marcó. Recuerdo una escena en la que un zombi aparentemente «neutralizado» se levanta de una camilla y se le caen las vísceras al suelo, no se me olvidará nunca. Por hablar un poquito más del «inventor» de toda esa truculencia, decir que el propio Romero había dirigido ya antes “La noche de los muertos vivientes” (“Night of the Living Dead”, 1968), una peli que yo vi bastante tarde. Hoy día, el tiempo le ha pasado factura, pero entiendo que la atmósfera en blanco y negro, la tensión constante y el rollo casi teatral dejaron tocados a los espectadores de medio mundo. Y hago extensivo el asunto a todo el universo georgeromeriano, con un buen número de joyas dentro del género. Todas tienen su encanto y una visión muy personal del apocalipsis, porque Romero convirtió a los zombis en una excusa para hablar de nosotros, los vivos. Una gran idea.

Mi segunda elección supone un salto al siglo XXI y un chute de adrenalina pura: “28 días después” (“28 Days Later”, Danny Boyle, 2002) y su secuela “28 semanas después” (“28 Weeks Later”, Juan Carlos Fresnadillo, 2007).  A lo mejor las personas más puristas no aprueban esta elección porque aquí no hay zombis, sino «infectados», pero bueno… corren, muerden, contagian y te arruinan el día igual o más que un muerto viviente clásico. Lo que me flipó de estas pelis fue la energía que desprenden, esa sensación de urgencia, de estar al borde del abismo todo el rato. El Londres desierto pone los pelos de punta. La segunda parte es salvaje, caótica, desesperanzadora. Y, por lo que he oído, hay una tercera entrega en camino. Si mantienen el nivel, tengo sitio reservado en primera fila. Dirige Danny Boyle, y protagoniza Cillian Murphy. Miel sobre hojuelas.

Mi tercera elección es una peli que me dejó pensando un buen rato. Se llama “Melanie, la chica con todos los dones” (“The Girl with All the Gifts”, Colm McCarthy, 2016). Un título diferente para una cinta también diferente. Sí, hay zombis (o más bien infectados fúngicos, como en “The Last of Us” —muy chula también—) pero lo que de verdad me pareció molón es el enfoque. La protagonista, Melanie, es una niña especial, y la peli juega con una ambigüedad entre monstruo y víctima, salvación y condena. Como las buenas pelis de zombis, incorpora la típica base militar que sirve de refugio a los vivos, y que más temprano que tarde será asaltada por los muertos. Por cierto, el ataque a la base está fenomenal. Y el final me dejó a cuadros, plantea un giro muy interesante. 
Pese a que ya no entra en el grupo de las elegidas, no puedo cerrar este repaso sin mencionar una película moderna que me mantuvo en tensión y que se llama “Tren a Busan” (“Train to Busan”, Yeon Sang-ho, 2016). Es un drama familiar con zombis rápidos como un destello y claustrofobia sin fin. También debo confesar que “The Walking Dead” no me gusta. Ya sé que medio planeta está o ha estado enganchado, y que es muy posible que contenga momentazos, pero las peroratas de corte existencialista que te soltaban de repente los protagonistas acabaron por cansarme. Además, no soy persona de series muy largas, cosas que pasan . Un saludo a todos.


Emilio Malet

“La noche de los muertos vivientes” (“Night of the Living Dead”, 1968).

Dicen que el primer amor nunca se olvida y en este caso para mí se cumple. Cada vez que voy a un cementerio me acuerdo del principio de la película que todavía es de día.  El final genial.

“Amanecer de los muertos” (“Dawn of the Dead”, Zack Snyder, 2004).

Aunque sea un remake de “Zombi” (1978), de la que reconozco que no recuerdo mucho, me parece una película muy bien hecha y con todos los tópicos de una buena película de zombies. Y aunque no tengan nada que ver me parece una mejor adaptación del universo de los “Resident Evil” de Play Station que las propias adaptaciones con Mila Jovovich.

“Bienvenidos a Zombieland” (“Zombieland”, Ruben Fleischer, 2009).

Aunque realmente es una comedia ambientada en un mundo de zombies me parece una genialidad de principio a fin. Desde la sintonía del principio de Metallica, hasta el cameo de Bill Murray y sobre todo el personaje de Woody Harrelson. La segunda parte, aunque reúne al elenco original y no está mal es mucho más floja.


Ángel Marrero

Me ha costado decidirme, pero al final me he decantado por tres clásicos de los años 80 donde aparecen algunos de los zombies más encantadoramente cutres del cine:

"La invasión de los zombies atómicos"/"Incubo sulla città contaminata" (Umberto Lenzi, 1980).

Con esos espantajos con caras como albóndigas chamuscadas.

"La noche del terror" ("La notti del terrore", Andrea Bianchi, 1981).

Porque sus zombies con jeta de calavera tienen más mollera que un tío vivo.

"La tumba de los muertos vivientes" (Jesús Franco, 1982).

Por esos inolvidables ojos saltones de algunos de sus chapuceros fiambres.


Oscar "Woody" Correa

Tantas variedades y opciones de películas que haya visto dentro del cine de zombies (que podríamos ya casi decir género de zombies, en mayúsculas), que es prácticamente imposible elegir un top 3 … Así que tirando de recuerdos, y sobre todo de sensaciones, y quitando algunas que ya he puesto en otros post (como "Nueva York bajo el terror de los zombi" de Fulci) pongo películas de temática zombie, cada una en su medida por haber sido referencia del género y marcado un punto de referencia o de inflexión… Pero sin irme a los inicios del género en sí (como "La legión de los hombres sin alma" de Lugosi, primera vez que se usa la palabra zombie en un título ("White Zombie"), o "La noche de los muertos vivientes" de George A. Romero). En concreto: 

"Braindead. Tu madre se ha comido a mi perro" ("Braindead", Peter JAckson, 1992).

Una salvajada del cine de terror, dirigida por Peter Jackson (cuando hacía genialidades, ahora ya solo hace documentales, que son espectaculares eso sí, y cosas de "El Señor de los Anillos", pero se echa de menos algo más). Es una mezcla de gore extremo, comedia negra y cine de serie B, que se ha convertido para todos (unanimidad y pocos detractores) en una película de culto dentro del género. Como hay tantas tramas geniales de origen de los mundo de los zombies ¿Y Como se originan los zombies?… En este caso el disparador es una especie de rata que muerde a una mujer/madre que se convierte en “zombie” que ya va directa a buscar carne humana (que era el menú zombie habitual), y a raíz de ahí expansión viral clásica, y sangre y restos esparcidos a granel (como la famosa escena en la que se usa un cortacésped para triturar zombis a diestro y siniestro).  Con la peculiaridad adicional de estar rodada en Nueva Zelanda (tierra natal de Jackson) con un presupuesto mínimo llegó directamente al ecosistema underground, y logró convertirse en un clásico de culto de manera rapidísima y creo el concepto de zombies a lo gore (que luego se ha replicado bastante). De hecho, leyendo cosas para la revisión he visto que es considerada una de las películas más sangrientas de la historia, con récords en litros de sangre artificial usados!!! No es para menos, qué disfrute…

"El regreso de los muertos vivientes" ("Return of the Living Dead", Dan O'Bannon, 1985).

Un auténtico clásico del cine de terror y comedia que revolucionó el género zombie con un tono punk que me encanta, con el concepto de zombies inteligentes y mucho humor negro. ¿Y Como se originan los zombies?… En un supuesto almacén médico, dos empleados liberan accidentalmente un gas militar que reanima los muertos de un cementerio cercano. La película es comedia absoluta y crea el concepto de zombies parlantes e indestructibles, y la famosa por muchos años coletilla zombie y famosa frase de: ”¡Más cerebros!”, es decir zombies que que en vez de carne humana ahora van buscando cerebros. Otra cosa curiosa, como comentaba antes, es el rollito punk, por un lado con el grupo de punkies del cementerio que son los primeros que se encuentran a los zombies, como por otro con la Banda sonora con temas de The Cramps, TSOL o The Damned. Como último chascarrillo, se supone que estaba pensada como una secuela de "La noche de los muertos vivientes", perooooooo parece que tomó su propio camino, :-) convirtiéndose también en una película de culto.

"28 días después" (“28 Days Later”, Danny Boyle, 2002). 

Dirigida por el británico Danny Boyle, quién también revolucionó el género zombie con esta película al introducir aquí los zombies (infectados) rápidos/veloces (rompiendo con la imagen tradicional del zombi lento) y una ambientación más postapocalíptica. ¿Y Como se originan los zombies?… En este caso un grupo de activistas libera por error unos monos infectados con un virus letal que convierte a las personas que se infectan en seres ultra violentos en pocos segundos. Los efectos y el estilo de la película son brutales, pura adrenalina por la propia velocidad de la acción, pero si los zombies no corrían tanto! Además no se puede olvidar la escena de las calles desiertas de Londres, en este mundo post-apocalíptico que impresiona (aunque ya lo hizo Amenabar en "Abre los ojos" con Madrid)… Como elemento que la hace estar en una lista top es que se puede decir que tiene el inmenso mérito de inspirar el renacer del cine zombie en los años 2000, incluyendo ya a partir de ahí películas derivadas como "El amanecer de los muertos", "The Walking Dead" (que todavía no he visto!), o "The Last of Us".


David Cortabarria

Es complicado explicar el por qué hay subgéneros que le atraen a uno, simplemente cuando accedes a ellos ya sabes que te van a acompañar a lo largo de toda tu vida cinéfila, como el género de zombis. Los descubrí, como tantísimos otros, gracias a George A. Romero, y renové votos con la aproximación de Danny Boyle. 
Se ha escrito mucho, muchísimo sobre mis tres películas favoritas de este género, así que seré breve, para variar. 

"La noche de los muertos vivientes" ("Night of the Living Dead", George A. Romero, 1968).

Un clasicazo con genuino mal rollo y ambiente deprimente y fantasmagórico. La primera vez que lo ves a una temprana edad, cuando todavía no has desinstalado las apps mentales que rigen el asombro y el miedo a lo desconocido, te marca de por vida. Desesperanzada, tenebrosa y pionera. Con un final a lo "Twilight Zone", pero en un tono mucho más sombrío y ominoso. 

"Zombi: El regreso de los muertos vivientes" ("Dawn of the Dead", George A. Romero, 1978).

Romero regresa al mundo zombi de su primer film, ampliando su alcance. Independientemente de que sea o no una crítica a la sociedad de consumo (algo que no percibí la primera vez que vi la película, a principios de los 80, dada mi corta edad), aquí estamos ya en una vertiente mucho más disfrutona del apocalipsis zombi. Entretenida y con destellos gore, absoluta preconizadora de la futura saga de videojuegos "Resident Evil", y de la saga "Dead Rising", que cierra el círculo de manera impecable. Zack Snyder llevó a cabo un remake en 2004 cuyo comienzo es de una intensidad y poderío visual desarmantes, honrando de perlas el original de Romero.

"28 días después" ("28 Days Later", Danny Boyle, 2002).

Y Danny Boyle aceleró los zombis. Y le quedó una película francamente buena, que habría sido casi perfecta si hubiera eliminado la parte del comienzo en la que explica el porqué del estallido zombi. Si el espectador hubiera tenido el mismo grado de información que el desorientado protagonista (Cillian Murphy) en esa Londres apocalíptica, la inmersión en la película habría sido muy superior. Colores saturados, una inolvidable campiña inglesa con el soberbio temazo "An Ending (Ascent)" de Brian Eno, y unos zombis rápidos, implacables, inevitables. El comienzo de una saga aún viva, prorrogada por "28 semanas después" (Juan Carlos Fresnadillo, 2007) y "28 años después", aún pendiente de estreno mientras escribo estas líneas, a cargo de Danny Boyle de nuevo.


David Suárez Sánchez

“No profanar el sueño de los muertos”/ “Non si deve profanare il sonno dei  morti” (Jorge Grau, 1974).

Una obra maestra de Jorge Grau. Con un presupuesto muy inferior a todas las películas de zombies norteamericanas logro rodar una obra magistral con pocos medios y grandes actores haciendo de zombies, como el gran José Lifante. Coproducción italo-española muy entretenida desde principio hasta el final.

“Amanecer de los muertos” (“Dawn of the Dead”, Zack Snyder, 2004).

Remake de la mítica “Zombi” (1978), una gran película con el único e insuperable escenario del centro comercial, muy bien interpretada con unos zombies muy logrados y grandes escenas que te mantienen sumergido en la película de principio a fin.

“La noche de los muertos vivientes” (“Night of the Living Dead”, 1968).

Qué decir de la obra maestra de George A. Romero, una auténtica joya. Innovación en el mundo del terror porque gracias a esta película vinieron el resto de producciones de zombies. Con escenas míticas, para la época los maquillajes de los zombies estaban muy logrados y las escenas muy bien filmadas. Con pocos medios logró que a día de hoy sea la película de zombies por excelencia en el mundo entero.


Dev Vorhees

“No profanar el sueño de los muertos”/ “Non si deve profanare il sonno dei  morti” (Jorge Grau, 1974).

Esta joya del fantaterror me impresionó cuando la vi de niña; la escena de la cripta se me quedó grabada en la mente, y recuerdo sentir verdadero miedo al verla...y pasaron los años sin saber de qué película se trataba, hasta que la encontré por casualidad, cuando ya era fan del cine de terror.
No me costó mucho decidirme para ponerla en el primer puesto, y es cierto que luego salieron muchas más sobre la temática zombie, pero cuando una película te marca, lo hace  para siempre. 

"Nueva York bajo el terror de los zombi" ("Zombi 2", Lucio Fulci, 1979). 

Lo siento,  pero me encanta este director,  y sólo por las  escenas del tiburón y la evisceración ocular merece un puesto de honor; todavía me pregunto cómo pudo rodar esa escena con un tiburón auténtico (nada de cgi), este hombre era un auténtico genio. Su concepto de zombie va más allá, añadiendo más podredumbre y gore al personaje para hacerlo más realista y repulsivo. La escena de la legíón sobre el famoso puente de Brooklyn es mítica... 

"La noche de los muertos vivientes" ("Night of the Living Dead", George A. Romero 1968).

Otro clásico indispensable del género, con  el valor añadido de que es en blanco y negro (me encanta), y la primera de la saga de los muertos vivientes de Papá Romero. Creo que pocas personas en general no la han visto aún, y los fans del terror la tenemos en nuestra colección desde hace años. 
También valoro películas como "Guerra mundial Z" (2013), "Train to Busan" (2016) o "28 días después" (2002), pero siempre me voy atrás en el tiempo cuando tengo que elegir mis favoritas, quizás sea nostalgia....


Susanna Annasus

El término zombie (es que me gusta como se escribe con e) ha estado desde siempre. ¿Cuál es su origen? Se habla de zombies incluso en el apocalipsis de la Biblia: "se levantarán los muertos y que van a ser juzgados según sus obras". En muchas otras culturas, el término zombie está muy introducido en sus creencias, en prácticas, con ciertas drogas, también con cierta brujería. Ha habido un proceso y una evolución del modo de presentar a los zombies desde sus comienzos a hoy en día, es asombroso, curioso, pero lógico. Además, quién iba a pensar que dieran tanto juego los zombies, ¡no sólo para el terror, el gore, sino la comedia, incluso se enamoran e incluso cantan!!
Al principio, se veían como seres simples, desprovistos de pensamientos y sentimientos. Eran lentos, se guiaban por un único impulso: el hambre. Digamos que es un ser sin alma, sin mente, desprovisto de sentimientos, básico. Pero con mucha fuerza,  puede continuar aunque le falte una pierna, las dos. Pero que se mueve por impulsos que están en el cerebro. Puedes cortar la cabeza que seguirá moviéndose, pero si destruyes su cerebro, morirá totalmente.

Mis primeros conocimientos sobre el término zombie fue con George Romero, y una de las películas primeras que ví fue “La noche de los muertos vivientes” de 1968, y me causó tal impresión. Porque ni miedo, ni terror, pero sí sentimiento de pena. Vas comprendiendo con la edad porque el director elige cierto protagonista sobre otros, discernir más allá de las escenas. No es una de mis favoritas, pero sí cuando comenzó a interesarme este tipo de películas. Romero junto con Russo se basan en el libro de “Soy leyenda” escrito por Richard Matteson. Pero en vez de que fueran vampiros optó más por un ser que volvía de la muerte, pero sin pensar en el término zombie que había en la cultura haitiana, etc En aquel momento, creo que ni pensaron lo que sucedería más adelante, que a partir de esta película fuera a crear el “movimiento zombie” sin proponérselo.

Otra favorita, aunque la saga de Romero me gusta mucho y me encantan sus cambios, pero tengo un especial recuerdo a cuando vi “La serpiente y el arcoíris”, es del año 1988. Basada en un libro homónimo, escrito por Wade Davis, describe las experiencias que tiene estando en Haití y también se basa en la historia que investigó de un hombre que presuntamente habían envenenado. Explica y se ve también en la película el proceso de zombificación que se realiza según sus rituales. Creo que es una película muy interesante de ver.

Mi segunda, dentro de la saga Romero, disfruto mucho la evolución que va marcando al zombie, cómo al principio son seres desprovistos de todo pensamiento y sentimiento, pero después en las sagas se ve una evolución clara. Romero comienza las reglas de cómo matar al zombie, cómo actua el zombie, qué le motiva. Pues en las posteriores sagas me gusta que el zombie mantiene recuerdos: le gusta escuchar música, es capaz de saludar, es capaz de coger una pistola... ¡CUIDADO! Pero luego va más allá...es “La tierra de los muertos”, porque en esta película. ¡Que ya somos expertos en zombies, ya decimos yo haría esto, haría aquello.... pues nos encontramos que vuelve a venir el zombie jefe, lider, negro, alto y que viene a reclamar su lugar, y además caminan bajo el agua! Es que el disfrute que yo tuve en ese momento, me encantó. Aunque he de decir que satisfacen todas las películas y las versiones de zombies. Esta película es del año 2005, es la cuarta película de la saga Romero. Maravillosos los actores como John Leguizamo, Dennis Hopper, Eugene Clark el zombie protagonista, vaya zombie buenorro. Esta película como detalle es que tuvo muchos títulos y hace una crítica bastante grande contra Bush.

Como tercera, me encanta que hasta ahora veíamos un cierto tipo de zombies, que van evolucionando, van cambiando las reglas, van tomando forma y gustando a los cinefilos. ¡Comenzamos con un cine de serie B y quién nos diría es que ahora queremos todos zombies, incluso ser uno de ellos! Pues me voy a 2002, con un actor que adoro que es Cillian Murphy, con un rostro potencial como se ha visto en sus películas. Es “28 días después”, dirigida por Danny Boyle. Y nos muestra un tipo de zombie brutal, rápido, rabioso. Va subiendo la tensión con un comienzo intrigante y tranquilo y qué ocurre, que estamos ante un apocalipsis zombie, pero lo que no esperamos es que sean tan potentes y tan rápidos, que actúen con tal salvajismo y persecución. Vemos un Londres vacío, carteles y notas buscando a personas, y sin saber qué ocurre. Un hombre débil, solo, como en “Soy leyenda”. Unas fotografías espectaculares. Está rodada en formato digital. ¿Son zombies? ¿Son rabiosos? Encontramos aquí unos seres bestiales devoradores. Es lo que nos hubiera faltado en pandemia de vivir... Me encanta el momento Laocoonte junto a sus hijos luchando contra las dos serpientes. Cargado con un gran simbolismo.

Como cuarta película, sería “Bienvenidos a Zombieland”, del 2009, mi hija se pasea con la camiseta de esta película. Es que es una película con la que nos reímos muchísimo. Donde salen dos actores que también me gustan que son: Bill Murray y Woody Harrelson, también la Emma Stone. Prefiero no hablar de Eisenberg. Está escrita por Paul Wernick y Rhett Reese, y dirigida por Ruben Fleischer. Lo bueno de esta película son las divertidas normas de supervivencia, con las que nos reímos muchísimo. El actor no me hace tanta gracia, pero el personaje sí que me gusta. Resaltar el realismo de los zombies, es un trabajo por el equipo de Tony Gardner. Me encanta.

Como quinta película, anterior a "Zombieland" y con la que me reí bastante, fue con “Zombies party” protagonizada por uno de los guionistas que es Simon Pegg. Es una comedia total, alguien con una vida tan rutinaria que lo mejor que le ocurre es encontrarse con el apocalipsis zombie. Sobre todo la escena- momento que no saben como matar al zombie en el patio, y van escogiendo qué disco lanzarles, comentando y criticando las canciones. Es que hasta ahora todos son tan superbuenos en las batallas apocalípticas, en las luchas contra zombies, parece que todos son muy válidos, pero luego en la realidad, pues seríamos así. Al menos creo que yo.

He de nombrar también: “Little Monsters” (2019), “Guerra mundial Z” (2013), “Memorias de un zombie adolescente” (2013), “Los muertos no mueren”(2019), desternillante y a la vez profunda. “Infectados” (2014) (son pelis para pasar la tarde riéndote). “La noche devoró el mundo”, de 2018. Es una película que crea un clima de tensión durante toda la película, es de Dominique Rocher, maravilloso el actor principal Ander Danielsen Lie. Es una adaptación de la novela homónima de Pit Agarmen. Creo que consigue transmitir esa claustrofobia, esa tensión, esas ansias de sobrevivir y de agobio. Hay un enfoque diferente al apocalipsis. “Train to Busan”, de 2016. Es terror y mucha acción, me gusta  Ma Dong Seok y las películas en las que ha salido. Está dirigida por Yeon Sang-Ho, que ha creado una serie de películas coreanas de acción y terror zombies. Simula mucho movimiento parecido a los juegos, creo que hay una obra creativa a nivel efectos especiales y de creación en 3D. Tiene una no-secuela, como es “Península” de 2020, pero si el director trabaja en el mismo universo de "Train to Busan". Tiene un ritmo brutal y muy conseguido. Sobre todo la claustrofobia dentro del tren y cómo se va sucediendo la historia. Me gusta muchísimo y quería comentarla, porque hay muy buen cine asiático (aunque es difícil escribir los nombres xD):“Ahí afuera” (2024), “Vivo” de 2020. También cumplen bien con el terror psicológico, atmosfera de suspense, con historias que atraen verlas. Vivo creo que es muy buena película. Bueno y ya paro, que seguro coincido con mis compañeros de comentarios.




martes, 25 de marzo de 2025

Los hombres duros no bailan. Seis títulos imprescindibles protagonizados por Wings Hauser.

 

El pasado 15 de marzo de este 2025 fallecía Gerald Dwight “Wings” Hauser. Y nos dejaba sin hacer mucho ruido, pasando su óbito bastante desapercibido. Los medios de (des)información dieron la noticia de manera breve y limitándose a indicar que era el padre de Cole Hauser, uno de los actores protagonistas de la serie Yellowstone (2018-2024). Demostrando una vez más la poca memoria y menor conocimiento del personal hoy en día, amén del nulo respeto por los viejos profesionales, pues la filmografía de Wings Hauser a lo largo de varias de décadas es de verdad de vértigo. Durante muchos años lo raro era no encontrarlo en algún episodio de cualquier serie de moda o en las películas (sobre todo aquellas rodadas en los márgenes del cinema bis) que alquilabas en el videoclub.

Hijo del director y productor Dwight Hauser (quien estuvo señalado en la caza de brujas macartista), un joven Wings Hauser hizo su primer papel (sin acreditar) con sólo 18 años en 1967, en la película bélica Línea de fuego. Pero su carrera frente a las cámaras comenzaría realmente una década más tarde (tras un paréntesis dedicado principalmente a la música, dejando registrados diversos álbumes), resultando a partir de entonces una presencia constante en cine y televisión, además de protagonizar un sinfín de títulos filmados para su comercialización directa en vídeo. Especializándose en roles de tipo duro, de gatillo y puñetazo fácil y malos modales, de esos que hoy se les denomina y demoniza “políticamente incorrectos”. Los ochenta y primeros noventa fueron su mejor etapa, siendo el protagonista principal en multitud de trabajos, pasando a lo largo de los noventa a interpretar sobre todo papeles secundarios. Con la llegada de los 2000 su ritmo en pantalla fue frenándose, aunque lo veríamos en un puñado de series de éxito, retirándose en 2010, manteniéndose ocupado escribiendo música, mientras se agravaban sus problemas de salud en los últimos años.

De entre su gigantesca trayectoria en el audiovisual hemos escogido estos seis trabajos:

La jauría del vicio (Vice Squad, Gary Sherman, 1982).

Uno de los primeros papeles para el cine de Wings Hauser (y uno de los más recordados al cabo de los años) fue el de Ramrod en el que sería el tercer largometraje realizado por Gary Sherman. Hauser encarna a un proxeneta y asesino que es un auténtico psicópata, sembrando el terror en un Los Ángeles caótico y decadente que parece la antesala del mismo infierno. Con objeto de pararle los pies, la policía convence a una prostituta apodada Princesa (Season Hubley) para que les eche una mano... siempre que Ramrod no acabe antes con ella.

Robert Vincent O’Neil, que colaboró en el guion, escribiría y dirigiría no mucho después títulos similares, como Angel (1983) y Angel 2 (1985), en la segunda de las cuales Ross Hagen interpreta a un asesino en la misma onda del que encarnaba Hauser en La jauría del vicio. Ti West tomó buenos apuntes de estos films para su MaXXXine (2024).

Stoney, el frío (Deadly Force, Paul Aaroon, 1983).

A las órdenes de Paul Aaron, quien rodara Fuerza 7 (1979) para lucimiento de Chuck Norris, y de nuevo con Robert Vincent O’Neil en el libreto, al año siguiente de La jauría del vicio Hauser se pasaba al otro lado de la ley e interpretaba en Stoney, el frío a Stoney Cooper, un rudo policía en la línea de Harry Callahan, cuya actitud contestataria le ha llevado a ser expulsado del cuerpo reconvirtiéndose en detective privado. Con sus no muy ortodoxos métodos seguirá la pista a un asesino que está sembrando la ciudad de Los Ángeles de cadáveres de mujeres, a las que marca con una X en la frente.

Mutant (Mutant, John “Bud” Cardos, 1984).

John “Bud” Cardos, antiguo colaborador de Al Adamson, dirigió esta joyita del cine de zombis/vampiros de serie B ambientada en una pequeña comunidad sureña de los Estados Unidos, donde van a parar, cuando se les estropea el coche, dos hermanos. Teniendo éstos que vérselas con la cerrazón pueblerina de los lugareños y con una infección que está transformando a la gente del pueblo en monstruos sedientos de sangre.

Historia de un soldado (A Soldier’s Story, Norman Jewison, 1984).

Haber estado en la Guerra de Vietnam proporcionó frecuentes papeles de militar a Wings Hauser. Desde un cameo conduciendo un jeep en Nieve que quema (Karel Reiszs, 1978) a protagonizar la ozploitation Asalto a la Firebase Gloria (Brian Trenchard-Smith, 1989). Pero nosotros nos quedamos con este trabajo de Norman Jewison donde es uno de los principales sospechosos del asesinato del odioso sargento Vernom (papel por el que ganó el Oscar el veterano Adolph Caesar).

Locura en las calles (Street Asylum, Gregory Dark, 1990).

Como tantos otros realizadores de cine X, Gregory Dark aprovechó la explosión del mercado del video en los años ochenta para probar suerte en la serie B. Y dirigió un par de cintas que aunaban acción y ciencia ficción, Más allá del poder y Locura en las calles, ambas protagonizadas por Hauser y de las que destacamos esta última, un thriller futurista y pesimista donde el protagonista forma parte de un experimento para reclutar super hombres. Le acompañan en el reparto Brion James, Sy Richardson (ambos también en el otro film citado de Dark), y la modelo de Playboy Roberta Vasquez (habitual en las producciones de “tits and guns” de Andy Sidaris).

Gregory Dark seguiría en la industria del cine para adultos, compaginándola con thrillers eróticos para el mercado del video y la televisión por cable en tareas de realizador y productor, y en 2006 estrenó en cines el film de terror Los ojos del mal.

El precio del dinero (The Killers Edge, Joseph Merhi, 1991).

En los primeros noventa, Hauser protagonizó cuatro películas para la PM Entertainment, de las que dirigió tres. La única en la que cedió dicho puesto a Joseph Merhi, uno de los capitostes de la empresa, fue esta El precio del dinero, en la que nuestro hombre tendrá que pararle los pies a un gánster que antaño fuera compañero suyo en el ejército. Papel que recae en el grandote Robert Z’Dar, otro habitual de la casa. Papel secundario para Karen Black, con quien Hauser coincidiría previamente en El rehén (1987).




sábado, 22 de marzo de 2025

Mis tres favoritas de... Gene Hackman

 

Oscar "Woody" Correa

Aunque Gene Hackman ha tenido muchos papeles protagonistas, sus secundarios han marcado y mejorado muchas películas de varias generaciones durante su prolífica carrera. Aunque se retiró hace ya casi 20 años, ha preferido la escritura (con varios libros publicados) a la cinematografía en estos últimos años de retiro, ni siquiera ha sucumbido a los cantos de sirena de su amigo Clint Eastwood que le ha llamado para varias de sus últimas películas. Mi preferencia y mis tres favoritas serían: 

“Superman” (“Superman”, Richard Donner, 1978).

Gene Hackman interpretó a un inolvidable Lex Luthor en el Superman de “Christopher Reeve” y sus secuelas (todas menos la III donde metieron a un Gene Hackman de imitación). En la primera película ya creó a ese Lex Luthor como genio criminal excéntrico, con su plan bestial para destruir California y crear una nueva línea de playa de su propiedad con resorts de lujo. En la segunda tuvo, por desgracia, un rol más secundario, donde cede el protagonista a los malvados “criptonianos” del General Zod. En esta segunda parte no participó en las regrabaciones y proceso final, y algunas escenas fueron hechas con un doble, que se ve claramente y daban un cante brutal, algo que no pasaba desapercibido ni para los niños de la época. Como decía, se saltó la tercera pero volvió en la edición IV con su carisma y sus planes estrafalarios, y en este caso también m prestó su voz a Nuclear Man, el “clon” de superman, en esta última película de la saga. La película es un truño pero se salva algo por el carisma de sus dos protagonistas (y absolutamente nada más). Gene Hackman creó EL personaje de Lex Luthor con un equilibrio entre inteligencia, humor y amenaza, aunque su versión es más cómica que la de los cómics. Sin duda su papel ha sido clave para la construcción del cine de superhéroes y villanos que vendría posteriormente…. Para mi generación el Lex Luthor siempre será Gene Hackman, “Señoritaaaaa Teschmacher!”

"Los Tenenbaums. Una familia de genios" ("The Royal Tennenbaums", Wes Anderson, 2001).

Gene Hackman interpreta al excéntrico y manipulador patriarca de la familia que da nombre a la peli dentro del universo único de Wes Anderson. El personaje que borda de manera única es un desastre, egoísta, irresponsable y mentiroso, pero Hackman lo interpreta con tanto carisma que resulta hasta entrañable al final (muy del estilo de Anderson, dicho sea de paso). Este patriarca intenta reconectar con su familia (genios infantiles venidos a menos o a nada) fingiendo una enfermedad terminal, pero todo sale mal. Aunque el reparto de la película es espectacular, Gene Hackman es el verdadero alma de la película y su presencia eleva el reparto tan coral la historia. El estilo Wes Anderson, que personalmente me encanta, encaja e integra perfectamente la  interpretación y el carisma de Gene Hackman, todo suma y suma para hacer algo muy destacable. 

"Sin perdón" ("Unforgiven", Clint Eastwood, 1992).

En este mítico wéstern moderno de Clint Eastwood, Gene Hackman hace de un malvadísimo sheriff que impone su propia ley con brutalidad… El personaje y nombre difícil de olvidar, llamado Little Bill, usa la violencia extrema para mantener el orden, con brutalidad y poca compasión añadido a su doble moral (que castiga a los malos con dureza, pero que es corrupto y con abuso de poder). El enfrentamiento con el personaje de Clint Eastwood se eleva al estilo de los wésterns épicos y te mantiene en tensión toda la película. Hackman le da una intensidad única al personaje, le da carisma y lo hace aterrador al mismo tiempo. Como dato extra de que su actuación trascendió, la película ganó el Oscar ese año y además él se llevó el de mejor actor secundario.

Malina Murnau

"La aventura del Poseidón" ("The Poseidon Adventure", Ronald Neame, 1972). 

Me encantan las películas de catástrofes, y es normal que ponga esta de mis favoritas de Gene Hackman. De niña me encantó y aún hoy en día la disfruto como la primera vez que la vi. Gustarme es poco, la adoro.

"Sin perdón" (" Unforgiven", Clint Eastwood, 1992).

Y cuando creí que las películas de vaqueros y pistolas ya habían muerto, apareció esta puta pasada y a cargo de uno de mis actores y directores favoritos de todos los tiempos: Clint Eastwood (si Hackman ha fallecido y de la manera que se ha ido ha sido muy triste, y me ha dado mucha pena ya que era un buen actor, cuando se vaya Eastwood verás tú la llorera que voy a pillar). Un film rodado maravillosamente y que cuenta con tan buenos actores hacen que sea una maravilla. Tampoco voy hablar más de ella, si alguien no la vio hay que prenderle fuego y acabar con él o ella (risas). Qué coño esperas para verla.

"Bonnie y Clyde" ("Bonnie and Clyde", Arthur Penn, 1967).

Y después de dar mil vueltas, ya que hay muchas que me gustan de este actor, me quedaría con esta joya. La vi de pequeña en un cine de verano y lo flipé en colores. Un elenco magnífico (aparece Gene Wilder, otro de mis actores favoritos, en un breve papel). Es imposible quedarte con tres, pero esa es la gracia de esto, amigos.

Dejo atrás muchas. Y lamento la perdida de otro de los grandes del cine. Cada vez van quedando menos, se pueden contar con los dedos de las manos. El tiempo se lleva todo y es lo que hay.  Así que señores y señoras disfruten de la vida, que es muy breve.

Alfonso Romero

“Carne viva” (“Prime Cut”, Michel Ritchie, 1972).

La mafia de Chicago envía a uno de sus hombres a Kansas después de que el anterior haya vuelto a la ciudad... en un paquete y convertido en salchichas. Los del campo han decidido desvincularse de la Big City y éstos no están por perder su parte del pastel y que los rednecks se salgan con la suya.

Lee Marvin interpreta al rudo tipo que los de Chicago mandan para poner las cosas en su sitio y Gene Hackman es el duro mandamás que lleva los negocios ilegales en la rural Kansas. Tanto el título español como el original hacen alusión al comercio carnal, tanto de reses como de prostitutas, entre las que sobresale una jovencita Sissy Spacek.

“Caza implacable” (“The Hunting Party”, Don Medford, 1971).

Qué diferente fue el wéstern usamericano de finales de los sesenta y el de los setenta respecto al hecho en las décadas anteriores... y qué distinto a las más de las propuestas de los últimos años.

Rodada en Guadix, Granada, aquí en España, “Caza implacable”, una coproducción entre el Reino Unido y los Estados Unidos, cuenta la historia de un tipo adinerado llamado Brandt Ruger que monta una expedición de caza para terminar cambiando el objetivo, y de los búfalos iniciales pasa a intentar atrapar al bandido que ha secuestrado a su esposa. Gene Hackman es el cacique, Oliver Reed el fuera de la ley, y Candice Bergen la sufrida esposa del primero que se haya en las garras del segundo... y de quien termina enamorándose. Deudora de los trabajos de Sam Peckinpah e hija de su tiempo, los fueras de la ley son aquí los anti-héroes y el rico hacendado es el capitalista sádico capaz de todo (incluso de los actos más ruines) para salirse con la suya.

"French Connection. Contra el imperio de la droga" (“The French Connection”, William Friedkin, 1971).

Uno de los films más importantes y determinantes para el Nuevo Hollywood, para el cine americano de su época y para el cine de los setenta en general (muy influyente en el policiaco italiano, por ejemplo). Una obra maestra absoluta, marca de su tiempo, donde no había sitio para los héroes inmaculados. Técnicamente impecable, Friedkin recibiría un puñado de (merecidos) premios, y Hackman contribuiría con su personaje de "Popeye" Doyle a definir al característico policía del cine de su década. Tan rudo y políticamente incorrecto que las plataformas de hoy no se encuentran cómodas ante alguna de sus frases.

Miguel Romero

Recientemente se conocían las causas de su triste muerte. Ningún ser humano merece irse de este mundo de esa manera…

Por decir tres películas de su realmente amplia filmografía, podríamos nombrar:

“Caza implacable” (“The Hunting Party”, 1971, de Don Medford).

Fue nuestro viejo amigo y colaborador Eduardo Álvarez Cónsul quien nos descubrió este film, cuando hará unos 25 años nos la pasó en VHS.

Dirigida por el televisivo Don Medford, un wéstern propio de su tiempo en el que una banda de forajidos liderados por el rudo Frank Calder (Oliver Reed) secuestra a una guapa y adinerada mujer (Candice Bergen). Cuando se entera el marido de ésta (Hackman), quien ha salido de caza junto a otros millonarios en un tren donde no falta el alcohol, los habanos y las prostitutas, decide que su presa va ser la banda de estos fuera de la ley. Resultando éste el más cruel de todos, el auténtico villano de la historia. 

Entre los secundarios algunos habituales del género como L. Q. Jones o nuestro Charly Bravo.

“La noche se mueve” (“Night Moves”, 1975, de Arthur Penn).

Segundo trabajo a las órdenes de Arthur Penn, ahora como protagonista y, dicen, una de las mejores actuaciones de nuestro homenajeado. Actualización de las viejas películas de detectives. Le acompañan, entre otros, Susan Clark y una joven Melanie Griffith.

“Lilith” (“Lilith”, 1964, de Robert Rossen).

Tras muchos papelitos en la televisión, Hackman tenía su primera oportunidad en la gran pantalla en este magnífico drama situado en un sanatorio mental, donde secundaba a Warren Beatty, Jean Seberg y Peter Fonda. Un rodaje, por lo visto, repleto de tensiones en el plató.

Pero vamos, que también podrían haber sido “Bonnie y Clyde” (1967), “El reparto” (1968), “Motín” (1969), “French Connection. Contra el imperio de la droga” (1971), “Cisco Pike. La policía y la droga” (1971), “La aventura del Poseidón” (1972), “Espantapájaros” (1973), “Muerde la bala” (1975), “Arde Missisippi” (1988), “Sin perdón” (1992) y tantísimas más… Descanse en paz.

Jesús Manuel Pérez Molina

La primera vez que vi a Gene Hackman en pantalla fue cuando mi padre me llevó al cine, al estreno de "Superman 2" (1980). Desde entonces siempre asocié a Hackman como uno de esos actores que nacieron para hacer siempre de malos de la función. Y tan convencido de eso estaba que casi nunca disfruté de sus papeles de "bueno", con las habituales excepciones, y cuando lo veía haciendo de "bueno" sin aristas malvadas a veces hasta me parecía mal actor e incluso ridículo, como en "Más allá del valor" (1983).

"Sin perdón" ("Unforgiven", Clint Eastwood, 1992). 

Una obra maestra de Clint Eastwood donde éste es el héroe a pesar de ser un asesino y un criminal sin escrúpulos convertido en héroe, mientras que Gene Hackman presentado como el malo es en realidad el "bueno" de la película haciendo de un sheriff que quiere su territorio límpio de gentuza y que desmitifica a un escritor todas las leyendas de borrachos y mala gente convertidos en héroes del lejano Oeste. Una sensación parecida me dejó su papel en "Arde Misissippi" (1988), donde hace de bueno pero tiene un lado oscuro...

"Caza implacable" ("The Hunting Party", Don Medford, 1971).

Uno de los mejores wésterns americanos rodados en tierras españolas, con un Gene Hackman haciendo el papel de un psicópata que persigue al ladrón que ha secuestrado a su mujer para que le enseñe a leer y a escribir. Otra vez, de nuevo, un bandido interpretado por Oliver Reed es presentado como el bueno que quiere hacer algo útil y Hackman, un mal bicho pero celoso cornudo, plantea a unos amigos salir de caza tras el bandido para probar unos rifles de gran alcance. En esta película todos son malos: bandidos, adulteras, asesinos, psicópatas, ladrones, violadores... 

"Carne viva" ("Prime Cut", Michael Ricthie, 1972).

Una de mis películas favoritas de Lee Marvin donde Gene Hackman se reserva el papel de malo: un gánster con nombre de mujer dedicado al comercio cárnico en toda su expresión; desde cabezas de ganado al tráfico de mujeres que también exhibe como si  en una feria estuviese. Hackman es un tipo retorcido que literalmente convierte en salchichas a todos los que van a pedirle que cumpla con sus obligaciones de pago. De nuevo, nos encontramos con otra película donde tampoco hay gente buena. Absolutamente todos los que aparecen en pantalla son gentuza solo diferenciados por su nivel de maldad. "Carne viva" hace un programa doble perfercto con "Día de perros" (1984),  donde Lee Marvin parece hacer el mismo papel que aquí pero ambientando la acción en la campiña francesa.

Carlos Enríquez

A finales de febrero saltaba la noticia de la muerte de Gene Hackman, un actor versátil, intenso y carismático que construyó una carrera de más de cuatro décadas en la que nos regaló interpretaciones estupendas. Aunque resulta imposible concentrar en tres títulos la grandeza de su filmografía, he tratado de elegir las películas que han marcado hitos en mi trayectoria como espectador aficionado al cine, amén de algunos de sus papeles más reconocidos: “Superman” (“Superman”, Richard Donner, 1978), “Arde Mississippi” (“Mississippi Burning”, Alan Parker, 1988) y “Sin perdón” (Unforgiven, Clint Eastwood, 1992).

Supongo que para muchos de los que nos congregamos aquí esta fue la primera toma de contacto con Gene Hackman, su interpretación del villano Lex Luthor en “Superman”, una peli que revolucionó el género de los superhéroes y supuso un taquillazo a nivel mundial. Hackman creó un Luthor egocéntrico, despiadado y con un toque de humor cínico. Su química con Christopher Reeve y su capacidad para dotar al personaje de una malicia desenfadada lo convirtieron en una pieza fundamental del éxito del filme. A pesar de tratarse de una superproducción con grandes efectos especiales y tono optimista, la presencia de Hackman aporta mucha sofisticación al antagonista. Pienso que es uno de los grandes villanos de la historia del cine, las escenas esas en las que aparece en esa piscina interior que el tipo se ha construido en su guarida son memorables. 

“Arde Mississippi” es un thriller policiaco que me impactó mucho, está basado en hechos reales y cuenta la desaparición de tres activistas de los derechos humanos en el estado de Mississippi, con el racismo y el Ku Klux Klan como telón de fondo. Hackman se pone en la piel del agente del FBI Rupert Anderson, un hombre curtido y pragmático que investiga el caso junto a un enorme Willem Dafoe (que representa la modernidad y el respeto a la ley). Hackman protagoniza un duelo interpretativo que hace saltar chispas, encarnando a un personaje que usa astucia y experiencia para enfrentarse a un sistema corrupto y racista, un tipo al que no le asusta usar métodos un tanto expeditivos, en contraposición al personaje que interpreta Dafoe. La peli te mantiene clavado al sillón durante todo el metraje, y contiene escenas memorables de Hackman, como su «visita» al club social del Klan o la escena de la barbería en la que acojona a uno de los supremacistas. Su actuación le valió una nominación al Oscar, consolidándolo como uno de los mejores actores de su generación.

“Sin perdón” es, para mí, una obra maestra (le tengo puesto un 10 en Filmaffinity). No solo es una de las mejores películas del oeste de todos los tiempos, sino también una de las actuaciones más emblemáticas de Hackman. En el papel del sheriff Little Bill Daggett, el actor nos ofrece un personaje autoritario, despiadado y brutal, convencido de que el uso de la fuerza es necesario para mantener el orden. Las escenas de la paliza a William Munny (encarnado por Clint Eastwood) o a Bob el Inglés (interpretado por el gran Richard Harris) son apoteósicas; también el duelo final, en el que los protas establecen diálogos memorables (“¿Quién es el dueño de esta pocilga…?”). La película se llevó muchos premios, le otorgó a Hackman su merecidísimo segundo Oscar (actor de reparto) y selló su legado como una estrella del cine para la posteridad.

De verdad que es imposible concentrar en tres títulos una carrera tan amplia. Me dejo atrás una ristra de pelis maravillosas: “La conversación” (“The Conversation”, Francis Ford Coppola, 1974), “La noche se mueve” (“Night Moves”, Arthur Penn, 1975), “Muerde la bala” (“Bite the Bullet”, Richard Brooks, 1975), “Un puente lejano” (“A Bridge Too Far”, Richard Attenborough, 1977), “Bajo el fuego” (“Under Fire”, Roger Spottiswoode, 1983), “Más allá del valor” (“Uncommon Valor”, Ted Kotcheff, 1983), “Agente doble en Berlín” (“Company Business”, Nicholas Meyer, 1991), “El último golpe” (“Heist”, David Mamet, 2001), “Wyatt Earp” (Wyatt Earp, Lawrence Kasdan, 1994) y muchas otras.

Para terminar, y mientras trato aún de sacudirme de encima el estupor, mencionar las tristes circunstancias en las que ha estado envuelto el fallecimiento de Gene Hackman, dignas de un relato macabro del mismísimo Edgar Allan Poe. En fin, disfrutemos del legado cinematográfico de Hackman y de la vida en general, que las parcas lo alcanzan todo. 

Fernando Rodríguez Tapia

Seleccionamos tres películas de los setenta que se hicieron en un periodo de tiempo corto pero provechoso en la trayectoria de este excelente actor. 

Se ha quedado fuera del cuarteto inicial elegido “La conversación” (“The Conversation”, Francis Ford Coppola, 1974).

“French Connection. Contra el imperio de la droga” (“The French Connection”, William Friedkin, 1971).

Cumbre del policiaco setentero y película fuente para muchas obras posteriores. Un thriller implacable, directo, vigoroso, frenético rodado con brío e inteligencia que cuenta con algunas de las mejores secuencias de acción de la historia. Hackman encarnó al gran Jimmy "Popeye" Doyle, un policía que continuaría la caza en una estimable si bien inferior secuela más volcada en algunos de sus tics actorales. Su interpretación en el film de Friedkin fue premiada con un merecido Oscar.

“La noche se mueve” (“Night Moves”, Arthur Penn, 1975).

Otro excelente thriller que en manos de Arthur Penn logra una obra de género tan insólita como misteriosa partiendo de las coordenadas clásicas del relato de detectives. Sería la perfecta compañera de “Un largo adios” (“The long goodbye”, Robert Altman, 1973) por su posicionamiento contracultural a la hora de abordar la narración y en conjunto plantea enigmas no muy lejanos a los propuestos en la citada “La conversación” (1974). Por lo demás, una obra que se sigue enriqueciendo con los nuevos visionados.

“Muerde la bala” (“Bite the Bullet”, Richard Brooks, 1975).

Otro de los géneros transitados por Hackman en su filmografía es el Western y aquí tuvo una de sus más geniales encarnaciones. Una obra excepcional, atípica en cuanto a temática pero que asume su singularidad para devolver al género toda su relevancia clásica, incorporando las nuevas miradas que se habían ido imponiendo en los años anteriores. El único wéstern de los setenta que está a la altura de las grandes obras de Peckinpah, con un excelente reparto donde brillan James Coburn, Gene Hackman y en especial un inolvidable Ben Johnson.

Alfonso Carlos López

El pasado 18 de febrero se nos fue un grande del cine, Gene Hackman,  junto a su mujer. Sirvan estas líneas de sentido homenaje.

"Arde Mississippi" ("Mississippi Burning", Alan Parker, 1988).

Película estadounidense de 1988 dirigida por Alan Parker y protagonizada por: Gene Hackman, Willem Dafoe, Frances McDormand, Brad Dourif, Michael Rooker, Stephen Tolobowsky y R. Lee Ermey. Relata una historia real, los asesinatos acaecidos en 1964 de unos activistas de los derechos civiles. Los hechos son investigados por dos agentes del FBI, posteriormente se añadirá un gran equipo a la búsqueda de los cuerpos. Se toparan con el racismo y el Klu Klux Klan. Incluso la oficina del sheriff local está implicada en esas muertes. Es una obra que nos muestra con toda crudeza lo repugnante de  los prejuicios raciales y la injusticia a la que es sometida la población de color que se le intentan negar todos sus derechos. Impactan las imágenes y mueve a la indignación ante estos acontecimientos. Es un alegato valiosísimo a favor de la igualdad y de la democracia.

"Las seductoras" ("Heartbreakers", David Mirkin, 2001).

Film estadounidense del 2001 cuyo director fue David Mirkin y en su elenco: Sigourney Weaver, Jennifer Love Hewitt, Gene Hackman, Jason Lee, Ray Liotta y Anne Bancroft.  Divertidísima comedia que nos relata los chanchullos de dos mujeres, Max (Weaver) y Page (Hewitt), madre e hija repectivamente, que son dos bellas estafadoras que se dedican a casarse, seducir y a engatusar a millonarios para luego divorciarse sacando un buen dinero. Gene Hackman está genial en el papel de un  magnate de la industria del tabaco que no para de fumar y toser. Se suceden escenas muy hilarantes como en la que Simoney Weaver, que se hace pasar por rusa, es sacada a cantar en ese idioma. En la historia se complica la situación porque un exmarido (Ray Liotta) les sigue la pista. Para colmo Page se enamorará de un chico (Lee). Realmente hilarante y ocurrente.

"Al Cruzar el Límite" ("Extreme Measures", Michael Apted, 1996).

Cinta estadounidense de 1996, basada en la novela homónima de 1991 de Michael Palmer, cuya dirección corrió a cargo de Michael Apted y con Gene Hackman, Hugh Grant, Sarah Jessica Parker, David Morse, Paul Guilfoylr, Debra Monk, John Toles-Bey, Bill Num, etc.. Nos encontramos ante el inquietante mundo de la experimentación médica sin permiso de los pacientes. Un vagabundo se escapa del lugar en que se realizan ensayos con humanos, acude a urgencias de un hospital de Nueva York con unos extrañísimos síntomas y el  doctor Guy Lutahn (Grant) empieza a sospechar. Hecho que deriva en que los implicados en este turbio asunto le intentan destruir profesionalmente, incluso poniéndole cocaína en su casa y siendo arrestado por la policía. Hackman como el cirujano Lawrence Myrick da vida a un personaje inquietante  que será el jefe de la trama de  los experimentos para intentar la cura de la tetraplejía. Un final muy terrible donde la viuda de Myrick, que muere por circunstancias accidentales, lega a Guy la documentación de su marido, argumentando que quiso hacer algo bueno pero por medios espantosos e ilegales.

Otros trabajos increíbles de Hackman son: "Sin perdón" (1992), "La tapadera" (1993), "French Connection. Contra el imperio de la droga" (1971), "El jurado" (2003), "Poder absoluto" (1997), "Espantapájaros" (1973), etc..

Eduardo Álvarez Cónsul

"French Connection. Contra el imperio de la droga" (“The French Connection”, William Friedkin, 1971).

Este mítico thriler se inspiró en la novela "La conexión latina", escrita por Osvaldo Aguirre y basada en hechos reales, donde aparece el narcotraficante francés Auguste Josef Ricord que tras el fin de la 2ª Guerra Mundial huyó a América del Sur, pues en su país fue un colaborador de la Gestapo y encontró  refugio en el Paraguay de la dictadura del general Alfredo Stroessner, donde se asoció con el general Andrés Rodríguez ,consuegro de Stroessner.

Esta película sería la que lanzaría al estrellato a Gene Hackman, que hace del inspector de policía Popeye Doyle, y nuestro Fernando Rey hace del narcotraficante francés Alain Charnier, un hombre mucho más elegante que el policía Popeye Doyle.

"French connection" además de ganar muchos Oscars, entre ellos el que ganó Gene Hackman, es una película muy bien hecha, y tiene una persecución de coches que ya forma parte de la historia.

En el reparto ademas de Gene Hackman y Fernando Rey aparecen Roy Scheider y Tony Lobianco.

"Muerde la bala " (“Bite the Bullet”, Richard Brooks, 1975).

En este gran wéstern crepuscular, ambientado a comienzos del siglo XX, Gene Hackman y James Coburn junto a la hermosa Candice Bergen participan en una carrera de caballos organizada por un periódico, y la carrera se recorre 700 millas a través del oeste americano. La película refleja muy bien el cambio de siglo y se habla de la guerra de Cuba. Aparecen retratos del presidente de EEUU Teddy Roosvelt, y hablan del combate de boxeo entre Joe Gans y Battling Nelson donde el púgil danés Battling Nelson hizo que lo descalificara el árbitro porque no quería que lo vieran derrotado por un púgil negro y Joe Gans retuvo su corona de campeón del mundo de peso ligero. En el reparto aparecen Ben Johnson, Jean Michael Vincent, Ian Bannen, Mario Arteaga como el corredor mexicano, Jean Willes como Rosie la madame del prostíbulo que acompaña a los organizadores de la carrera, y Sally Kirkland como la hermosa rubia Honey una de las chicas del prostíbulo de Rosie.

"Motín" (“Riot”, Buzz Kulik, 1969).

En esta gran película de ambiente carcelario Gene Hackman es el coprotagonista y es uno de los presos que acompañan al ex jugador de futbol americano Jim Brown, quien sin quererlo acaba liderando un motín en la prisión donde ocurre la historia. En el reparto aparecen Ben Carruthers, Mike Kellin, Clifford David y Frank Eyman que el director de la prisión donde se rodó la película y que hace el papel del director de la institución penitenciaria.

Joanna

“Sin perdón” (“Unforgiven”, Clint Eastwood, 1992).

Gene Hackman trabajó en varios de los wésterns de los noventa, “Gerónimo, una leyenda” (1993) “Wyatt Earp” (1994), “Rápida y mortal” (1995) ... pero sobresale de entre ellos “Sin perdón”, el film con el que Eastwood devolvía al género a lo más alto, rendía homenaje a sus maestros, Sergio Leone y Don Siegel, y callaba la boca a todos aquéllos que no veían en él más que al intérprete de Harry “el sucio”. Un film clásico sin resultar forzado, que se disfruta una y otra vez en los diferentes visionados.

"La conversación" ("The Conversation", Francis Ford Coppola, 1974).

Un excelente film muy propio de los tiempos de la guerra fría y la conspiraonia setentera, escrito, producido y dirigido por una Francis Ford Coppola en el mejor momento de su carrera. Con un Gene Hackman pletórico que lleva toda la trama a través de su personaje, aunque se encuentra secundado por un reparto de órdago. Una película no apta para el público acomodaticio y perezoso de nuestros días.

"Espantapájaros" ("Scarerecrow", Jerry Schatzberg, 1973).

Otra de esas historias, tan dadas en el cine norteamericano de la década de los setenta, sobre vagabundos, desempleados y todo tipo de desheredados del American Dream. Gene Hackman y Al Pacino conforman en este film de Jerry Schatzberg el dúo protagonista que vaga sin rumbo para sobrevivir en un país cuyas promesas nunca serán para ellos.

Jorge Arincón

“Arde Mississippi” (“Mississippi Burning”, Alan Parker, 1988).

La película basada en hechos reales y trata de la investigación sobre la desaparición de unos activistas pro derechos civiles en el Sur. 

Willem Dafoe, policía joven y de brillante futuro, escrupuloso con los límites de la ley y el derecho, será el encargado de la misión. 

Pronto se topará con la dura realidad del Sur y tendrá que adoptar los métodos expeditivos de Hackman, al que al principio detestaba.

Peliculón con mayúsculas en la que las interpretaciones son fabulosas, pero especialmente Hackman borda su papel.

Inolvidable esa escena en la que Hackman coge literalmente por los huevos a Michael Rooker hasta casi hacerle perder el conocimiento.

La película sirve de testimonio de una época muy vergonzosa en la historia de los Estados Unidos, que sucedió no hace tanto tiempo.

"La aventura del Poseidón" ("The Poseidon Adventure", Ronald Neame, 1972). 

El cine de catástrofes se puso muy de moda en los setenta. Condición indispensable un reparto con alguna vieja gloria y una tragedia gorda ya sea barco, avión, terremoto...

La fórmula acabó siendo un tanto repetitiva y hasta dio paso luego a la parodia cómo en "Aterriza como puedas".

De todas formas, el género dejó algunas películas muy estimables cómo "El coloso en llamas" (1974) y ésta que nos ocupa. Yo estoy una tarde en el sofá cambiando de canal, me encuentro "La Aventura del Poseidón" y seguro que continúo viéndola, aunque haya visto cien veces a Shelley Winters palmandola después de bucear.

Aquí Gene Hackman interpreta a un sacerdote joven y vital, que no se conforma con la simple resignación y cree en la lucha de las personas para transformar las cosas.

Una tormenta hace que un trasatlántico se dé literalmente la vuelta. Los supervivientes tienen que pasar una odisea para intentar ascender por el buque hasta su casco buscando la salvación. 

La película entretiene mucho, mantiene el interés y Hackman mantiene un duelo interpretativo maravilloso con Ernest Bornigue, otro de esos secundarios de lujo.

"Sin perdón" (" Unforgiven", Clint Eastwood, 1992).

Podría haber elegido fácilmente ésta cómo su mejor interpretación. Hackman ganó su segundo Óscar, en este caso al mejor secundario. Ya antes lo había ganado cómo actor principal en los setenta por "French Conection. Contra el imperio de la droga" (1971).

Hackman interpreta magistralmente a ese sheriff cabrón que mantiene a raya al pueblo, regalándonos entre otras, esa escena en la que deja al pobre Richard Harris hecho un cromo.

Peliculón que sirvió a Hackman para poner un broche de oro a una magnífica carrera.

Emilio Malet

"Sin perdón" ("Unforgiven", Clint Eastwood, 1992).

Dudo que cualquier actor que haya participado en esta obra maestra tenga otra película mejor en su filmografía. Además, Gene Hackman lo borda en su papel de Sheriff dispuesto a todo para imponer su ley. Lo mejor es que gracias a  la magnífica interpretación, llegas incluso a empatizar en algún momento con el personaje.

"Wyatt Earp" ("Wyatt Earp", Lawrence Kasdan, 1994).

Mágnifica obra biográfica del famoso sheriff, que aunque se vio superada por la soberbia Tombstone, me sigue pareciendo un peliculón. En este caso Hackman interpreta a uno de los hermanos Earp.

“Superman” (“Superman”, Richard Donner, 1978), 

Aunque la película ha envejecido muy mal y el papel de Hackman resulta incluso infantil, para mí Lex Luthor siempre será Gene Hackman.

Susanna Annasus

La primera vez que lo ví fue como Lex Luthor, y me encantó. La personalidad que mostraba y mirando sus ojos no veía maldad. Es la primera película que ví de “Superman” del año 1978. Está dirigida por Richard Donner y basada en toda esa saga de tebeos de DC Comics, creado por Jerry Siegel y el artista Joe Shuster. Como Gene Hackman me parece que no ha habido otro Lex Luthor mejor y ha habido bastantes. Pero creo que él supo transmitir la personalidad, no me parecía tan villano, sino realmente un “malote” que jugaba con las cartas que le habían tocado tener. Era un Lex Luthor real, de carne y hueso totalmente. En la siguiente de Superman II y IV también sale él. Y con esa voz es capaz de convercernos a todos, su poder es mental. No hay más que mostrar, quién si no sería capaz de enfrentarse al trío, hasta contra el mismo Superman.

Como el ciego, en su pequeña colaboración, en "El jovencito Frankestein”, me reí tanto con su papel, y pienso que en esta escena se rieron ellos mucho. Es una película del año 1974. Dirigida por Mel Brooks. Que nunca me cansaré de ver. Me rio con todos los actores, y los personajes que salen. Es una película para tener siempre y tener un buen momento de risas.

“La conversación”, de 1974, está dirigida, escrita y producida por Francis Ford Coppola. Tiene una trama muy interesante. En esta película sale el hermano de Hackman. Fue candidata a los Oscars. Me gustó verlo en otro registro, me recuerda a otra película que protagoniza John Travolta “Impacto", de 1981. Se asemejan al hecho del suspense, la intriga y escuchar conversaciones. Para mí es muy buena película y Gene lo hace muy bien.

En “Bonny y Clyde”, de 1967, dirigida por Arthur Penn, fue nominado como mejor actor de reparto. Aquí vuelve a reencontrarse con Gene Wilder. Si ese coche hablara, cuando van todos dentro del vehículo, van riéndose, comiendo, las miradas, los gestos, es una de las mejores escenas. Es un cuadro totalmente. Pero donde sí se llevó el Óscar fue en “French Connection. Contra el imperio de la droga”, de 1971. Otra de las películas que más me gustán de él, está dirigida por William Friedkin. Basada en la novela homónima de Robin Moore.

Es una triste realidad que todos llegaremos al fin, lo que no sabemos es cómo será, y es triste pensar cómo fue el final de este actor. Encarnó tantas personalidades, variadas. Nos dio comedia, suspense, wéstern, reflejaba cualquier hombre de a pie, todos se sentían reflejados en sus actuaciones. Un hombre que siempre recordaré, que fuera el papel que fuese, siempre mostraba ternura en sus ojos azules.

David Suárez Sánchez

Para mí la número uno es “Superman” (“Superman”, Richard Donner, 1978),  porque para mí Gene Hackman siempre será el mejor Lex Luthor. Su interpretación fue magistral hasta tal punto que hoy en día nadie le ha conseguido superar 

La segunda es “Arde Mississippi” (“Mississippi Burning”, Alan Parker, 1988), toda una obra maestra donde Hackman hace uno de sus mejores papeles como agente buscando justicia, aparte de que la película en si es una maravilla él hace una de sus mejores interpretaciones 

La siguiente y no menos mala es "Sin perdón" ("Unforgiven", Clint Eastwood, 1992), para mí el mejor wéstern visto hasta ahora donde el papel de Hackman llega incluso al nivel de Eastwood, entre los dos hacen que esta película sea una obra maestra.

David Cortabarria

Los actores que cincelaron las primeras memorias cinéfilas van desvaneciéndose con el paso del tiempo. Será un peaje natural de este absurdo Matrix que se emite 24/7 en streaming, pero resulta agónico.

Imposible ser objetivo con Gene Hackman, forma parte de mis primeros recuerdos de cine (como mínimo, indelebles). 

"Superman II: La aventura continúa" ("Superman II", Richard Donner, 1980. Sin ánimo alguno de ir contra Richard Lester, que reescribió y alteró metraje, ésta película es de Donner)

Gene Hackman como Lex Luthor.

Mi primera película en pantalla grande, a mis 6 años. Ahí es nada. En una olvidada sala de Benidorm, en verano de 1981 (las películas tardaban mucho en llegar a España, y si llegaban. Por aquél entonces las ventanas de explotación eran enormes). Han pasado 44 años, y aún recuerdo el formato panorámico, el fabuloso sonido estéreo y el color. Mi referente más cercano era un televisor Philips en blanco y negro y sonido mono. Pasaron muchas décadas para que pudiera medio emular aquello en casa, pero nada como la primera vez en la que uno descubre el cine y ve en él un refugio constante. Pero me voy por las ramas. 

Luthor ES Hackman. Un cabronazo (espléndido en la primera película de Superman, pero primero vi Superman II) psicópata a quien el actor dota de gran expresividad en una actuación a ratos ahogada por el número de protagonistas que tiene la película (sigo pensando que tiene demasiados villanos). 

El tiempo ha pasado. Marvel me ha agotado con sus fases. DC tiene una deriva errática. Y venerar a los superhéroes como si fueran trasuntos de semidioses (o dioses, directamente) no se armoniza en absoluto con mi cosmovisión. Pero Hackman. Oh, Hackman. Ese Luthor me atrapó mucho más que el malogrado Christopher Reeve o que Margot Kidder. Es lo único que recuerdo de un verano mágico de cine, el descubrimiento del urbex, la fabulosa anatomía de la mujer (el hotel donde nos alojamos tenía una zona muy grande donde todas estaban en topless, algo que por aquél entonces era ciencia-ficción), y la luz y el color de una década irrepetible. 

"Espantapájaros" ("Scarecrow", Jerry Schatzberg, 1973).

Gene Hackman como Max

Brevemente, que ya he escrito demasiado antes. Un Hackman para enmarcar junto a un Al Pacino impecable, derrochando química. Un viaje de dos perdedores por quienes empatizas todo el rato, pese a su extraña actitud. Y de ambos es Hackman quien despliega un registro actoral extraordinario. Una película muy recomendable, de una época perdida donde el cine exploraba propuestas hoy deliberadamente ninguneadas. 

"La noche se mueve" ("Night Moves", Arthur Penn, 1975).

Gene Hackman como Harry Moseby

Aquí el actor vuelve a hacer gala de sus inmensos poderes interpretativos, ayudado por un fantástico guion de Alan Sharp. Todo un peliculón de principio a fin, tan atrayente como enigmático, que creo que merecía que fuera una saga sólida, siempre con Hackman al frente, porque nadie como él para interpretar a un perdedor que derrocha dignidad y grandeza.