sábado, 27 de diciembre de 2025

John Lindberg Trio: "Please Come Back Home (It’s Christmas)", (Enviken Records, 2015).

 

Segundo trabajo navideño de este trío sueco (el primero fue aquel Rock This Christmas por el año 2012), y segundo álbum que editan este 2025 tras el 10” de ocho canciones Best Friend’s Girlfriend.

Arrancan con el tema que da título al disco, a la que sigue un cover de la conocida “Santa Bring My Baby Back to Me” para continuar con otros cuatro cortes propios, dedicados obviamente a la temática de estas señaladas fiestas, en el estilo habitual de la banda, ese rock and roll bastante abierto (además de bien tocado y producido) que les ha llevado a tener una fructífera carrera con muchos discos (siempre para Enviken) y llegar a un numeroso público. Actualmente se encuentran promocionándolo y ya está disponible en las habituales plataformas.

Alfonso & Miguel Romero

sábado, 20 de diciembre de 2025

Navidad a ritmo de neo-swing con la Brian Setzer Orchestra.

 

Entre mediados de la década de los noventa del pasado siglo XX y los primeros años del presente XXI pegó fuerte el neo-swing. Un estilo que reivindicaba un sonido añejo, pero con una enérgica puesta al día que lo hizo vibrante para una amplia audiencia. Entre las diferentes formaciones que destacaron con este nuevo swing se encontraban Cherry Poppin’ Daddies, Atomic Fireballs, Royal Crown Revue, Big Bad Voodoo Daddy y la más rockin’ de todas, la Brian Setzer Orchestra. Centrándonos en los últimos, nos encontrábamos a un Brian Setzer que había dejado de lado a Lee Rocker y a Slim Jim Phantom, sus compañeros en los míticos Stray Cats, y se encontraba arropado por una enorme orquesta que seguía los postulados que marcaba con su guitarra Gretsch el gato de Massapequa. El primer CD de este proyecto, de título homónimo, vería la luz en 1994 de la mano de Hollywood Records. Pero sería su siguiente trabajo, Guitar Slinger, publicado por Interscope, el que llamaría más la atención, para romper en plena vorágine neo-swing con su tercer disco, The Dirty Boogie, repitiendo en la misma discográfica y que llegaba a las tiendas en 1998, incluyendo algunos de los más aplaudidos temas de la Orquesta de Mr. Setzer. Su éxito de crítica y público lleva a que el sello les publique otro álbum, Vavoom! empezando el nuevo siglo, mientras que Toy’s Factory les edita en 2001 el compacto recopilatorio Jumpin’ East of Java, que incluye un puñado de versiones de clásicos del swing y unas cuantas imprescindibles de los Stray Cats bajo el tamiz de los ritmos de la orquesta.

Bueno, ¿y cuándo llegan las canciones de Navidad? A eso vamos... Boogie Woogie Christmas sería el sexto álbum de la Brian Setzer Orchestra y su primer trabajo dedicado íntegramente a la temática navideña. Si bien ya se incluyeron varios temas sobre esta festividad en la banda sonora del film Un padre en apuros (Jingle All The Way, Brian Levant, 1996) que protagonizara Arnold Schwarzenegger, no es hasta el 2002 que saliera al mercado su primer álbum con villancicos. Ahora bajo la tutela de Surfdog, disquera donde Setzer editaría diversos trabajos de sus diferentes proyectos.

El disco comienza con una revisión del “Jingle Bells”, al igual que hiciera Frank Sinatra en su primer LP navideño, A Jolly Christmas from Frank Sinatra (1957), pero llevándola a su terreno. Y es que la orquesta del famoso gato rockabilly se mueve como pez en el agua con las composiciones navideñas. Junto a sus adaptaciones de clásicos inmortales como la citada “Jingle Bells”, “Blue Christmas”, o su marchosa revisión del “Santa Claus Is Back in Town” (estas dos últimas grabadas por Elvis en su imprescindible Elvis’ Christmas Album en 1957), predominan los cortes de cosecha propia. E incluso nuestro protagonista se atreve en el corte “Baby, It’s Cold Outside” con un dueto junto a la actriz Ann-Margret [1].

Mas no sería éste el único álbum que el genial guitarrista y su orquesta dedicaran a estas fiestas. Tres años después lanzaba un nuevo disco navideño, Dig That Crazy Christmas, repitiendo la misma fórmula: un track-list compuesto por un par de villancicos conocidos por todos más una mayoría de composiciones propias. Para 2008 vería la luz un recopilatorio de ambos compactos bajo el título de Christmas Rocks!, incluyendo además el DVD en directo Christmas Extravaganza. Parecía este un punto y final al tema, pero dos años más tarde ya estaba en la calle el disco Christmas Comes Alive, que como su título ya nos pone en aviso es en directo, y para 2015 tenía preparado un nuevo álbum de estudio, Rockin’ Rudolph. Y hasta el momento, en 2018 llegaba al mercado la compilación, en vinilo rojo [2], Christmas Chestnuts.

Por su parte, los otros dos miembros de Stray Cats, los arriba citados Lee Rocker y Slim Jim Phantom, siguiendo el éxito de su compañero con la orquesta, decidieron a finales de los noventa formar junto a Danny B. Harvey los Swing Cats, practicando un R’n’R con pinceladas de swing. También ellos sacaron un disco navideño, que vería la luz en 2001, Swing Cats Presents a Rock-A-Billy Christmas (reeditado en vinilo en 2020), donde incluían algunas versiones de temas para estas fechas junto a Gary Twinn y Danny B. Harvey en solitario, y juntos en The Honeydippers, el dúo rockabilly formado por estos dos en los noventa.

Alfonso y Miguel Romero

[1] Sí, la misma que protagonizara junto a Elvis el film Cita en Las Vegas (Viva Las Vegas, George Sidney, 1960).

[2] Con la revalorización del vinilo, Surfdog Records ha ido reeditando en este formato muchos trabajos de Setzer que en su momento sólo salieron en CD.


martes, 16 de diciembre de 2025

“Merry Axemas: A Guitar Christmas” (Epic/Sony/BMG, 1997)

 

Para los que no sentimos mucho aprecio (más bien todo lo contrario) por las canciones de temática navideña, encontrar un disco perteneciente al susodicho subgénero que sea completamente instrumental, es un gran alivio. Si a ello le añadimos que la guitarra eléctrica se convierte en protagonista absoluta del álbum, mediante la inclusión de un elenco de destacados intérpretes del mundo de las seis cuerdas con saturación, la escucha puede ser bastante llevadera.

Steve Vai, virtuoso indiscutible de este instrumento, aparece en los créditos como productor ejecutivo. Miembro y alumno aventajado en sus inicios de la banda de Frank Zappa; posteriormente fogeado como solista con David Lee Roth y Whitesnake; mítico personaje del inolvidable duelo de guitarras frente al actor Ralph Macchio en el film Cruce de caminos (Crossroads, Walter Hill, 1986), Vai consigue reunir en este disco a un heterogéneo grupo de músicos con estilos tan diferentes que van desde el shred más técnico que él mismo popularizó -caso de Paul Gilbert de Mr. Big, con un tema que solo se incluye en la versión japonesa: Mount Fuji Christmas-, al rock mainstream y superventas -representado aquí por Richie Sambora de Bon Jovi, quien aporta en tono orquestal, y producida por Don Was, su versión del villancico en lengua francesa Cantique De Noel (O' Holy Night)-, pasando por figuras imprescindibles de la historia de la guitarra como Jeff Beck, que interpreta “Amazing Grace”, pieza muy en la onda slide blues a lo Ry Cooder, acompañado de las voces de la Sociedad Coral de Londres.

También hay espacio en el disco para jóvenes promesas de las seis cuerdas en aquella época, como demuestra el tema de apertura ejecutado por Kenny Wayne Shepherd, Rudolph, the Red-Nosed Reindeer, un antiguo éxito navideño de Gene Autry reconvertido en rabioso instrumental de blues rock al estilo de Jimi Hendrix o Stevie Ray Vaughan. Del mismo modo, poco familiar podría resultar para el gran público el nombre del guitarrista y actor japonés Tomoyasu Hotei, encargado de versionar Happy Xmas (War Is Over), single publicado en la Navidad de 1971 por la Plastic Ono Band de John Lennon y Yoko Ono.

Joe Satriani, el otrora profesor particular de Steve Vai e iniciador de la mencionada corriente de guitarra shred de los ochenta, no podía faltar en el elenco, al igual que su coetáneo Eric Johnson; ambos fueron protagonistas, junto a Vai, de la popular gira mundial “G3”, coordinada por Satriani y realizada tan solo un año antes de la publicación de este volumen. Los tres virtuosos que integraron aquel tour que quedó plasmado en el álbum G3: Live in Concert (1996), nos ofrecen su particular pieza navideña: Joe Satriani acomete la archiconocida Silent Night/Holy Night, en una especie de jam guitarrera con ritmos de batería cercanos a la música electrónica, y el reconocible pedal de efecto “Whammy” (popularizado a gran escala en los noventa por Tom Morello de Rage Against the Machine) en un primerísimo plano; Eric Johnson, como casi siempre a lo largo de su trayectoria, opta por ambientes más intimistas donde prima la melodía a base de guitarras con poca distorsión, en la pieza titulada The First Nowell; Steve Vai, tirando de su habitual eclecticismo, hace lo propio con una improvisación jazzera y lounge denominada Christmas Time Is Here.

A nadie le debe sonar extraño el nombre de los otros de ases de la guitarra que completan el track list del álbum. Empezando por Joe Perry de Aerosmith (con el Blue Christmas de Elvis Presley, pero pasado por el tamiz del blues de Nueva Orleans); Alex Lifeson de Rush (tocando todos los instrumentos en una versión acústica de The Little Drummer Boy, villancico muy conocido en España como “El tamborilero”); o Steve Morse, exmiembro de Kansas y recién fichado por entonces para Deep Purple (firmando un Joy To The World de aires folk que recuerda al estilo de otra de sus bandas anteriores, los progresivos Dixie Dregs). Igualmente popular, aunque ejerciendo quizá como verso suelto dentro del estilo predominante entre los artistas que conforman la obra, nos encontramos finalmente con Brian Setzer de los Stray Cats, cuya adaptación del Jingle Bells (con producción de Phil Ramone) junto a una big band que parece sacada de la época de esplendor del swing, en perfecta comunión con sus salvajes arreglos de guitarra rockabilly, sobresale como uno de los mejores cortes del conjunto.

El disco debió funcionar bien en cuanto a ventas, puesto que al año siguiente se publicó una segunda entrega bajo la misma premisa navideña y guitarrera, Merry Axemas, Vol. 2: More Guitars For Christmas (Epic Records, 1998), con una agrupación similar de talentos de las seis cuerdas: Steve Lukather de Toto, Neal Schon de Journey, Zakk Wylde de Ozzy Osbourne, Al Di Meola o Ted Nugent, entre otros.

                                                                                                                 Francisco Arco

Disco completo en Youtube:

https://youtu.be/L2GFQOjtXJc?si=KTBLFCNnDvRkRUaj

 

Tema de Brian Setzer Orchestra “Jingle Bells”:

 https://youtu.be/rFdfrdgB4XE?si=8kXJeJCP0SX82-In


jueves, 11 de diciembre de 2025

Los Granadians del Espacio Exterior “Feliz Navidad con Los Granadians”, EP vinilo/EP-CD (Liquidator Music, 2003).

 

Uno de los grupos estatales mejores y más interesantes son Los Granadians del Espacio Exterior. Empezaron su singladura musical como Los Psico Rude Boys del Espacio Exterior para después cambiar su nombre al ya referido. Veteranos de la escena con 25 años de trayectoria haciendo rocksteady, reggae, ska, etc y con muchas influencias yeyés de los años 60. En esta serie de reseñas musicales no podían faltar ellos con ese excelente EP del 2003 de villancicos populares Feliz Navidad Con los Granadians, toda una joya, editada por el prestigioso sello discográfico Liquidator Music. La grabación tuvo lugar en El Laboratorio del Reggae. Me encanta el art work y la foto de la portada de la banda es antológica.

Contiene fantásticos covers de “Adestes Fideles”, “Hacia Belén va una burra”, “Noche de Paz” y “Ya vienen los Reyes Magos”. Están magistralmente adaptados al estilo jamaicano, con la personalidad y frescura que caracteriza a la banda. Como anécdotas, que hay que agradecer, decir que hay una locución a modo de intro con referencia al pavo de navidad (pienso que influenciado por el episodio de dicha ave de La Gran familia) e incluso el típico “señorito” de Gracita Morales en el tema “Noche de Paz”, y esa guitarra al estilo wéstern en “Ya vienen los Reyes Magos”. La verdad, cuatro inmejorables canciones y muy originalmente tratadas, además de magistralmente interpretadas y que os recomiendo para estos días tan señalados y grabadas por uno de los mejores grupos de la escena.

 Alfonso Carlos López


miércoles, 10 de diciembre de 2025

Not So Silent Night. Christmas With REO Speedwagon (2010)

 

Tenía previsto recomendar, de hecho lo estoy haciendo, A christmas gift for you from Phil Spector (1963), una de las cumbres de la música pop navideña cuya calidad atemporal permanece inalterable más de sesenta años después de su publicación. Sin embargo, escuchando hace unos días el muy reciente The Greatest Gift of All (2025) de Stryper, las avispas del hard rock cristiano se marcaban una correcta versión del Joy to the World y pensé rápidamente en otra mítica banda de rock norteamericano que se marcó el mismo tema con resultados superiores. Me refiero a la REO Speedwagon.

Como muchas bandas y músicos norteamericanos, los de Illinois grabaron un estupendo disco de villancicos con resultados muy estimables. No todos los grupos aciertan, dependiendo siempre de cómo afronten el proyecto y de la manera en que desarrollen finalmente el álbum en cuestión. Basta comparar por poner varios ejemplos los magníficos álbumes que publicaron no hace demasiado tiempo bandas como Cheap Trick o The Mavericks en contraste a los más insulsos editados por Goo Goo Dolls o Steve Perry.

Not so Silent Night – Christmas with REO Speedwagon (2010) cuenta con 16[i] cortes donde se recorren algunos de los temas tradicionales más conocidos del cancionero tradicional navideño norteamericano, sin faltar algunas versiones y un tema original compuesto por la propia banda ("I believe in Santa Claus"). Un disco muy bonito, elaborado con mucho encanto donde el rock se alía con el blues, el jazz, el soul e incluso el góspel. Un buen ejemplo es la agradecida versión que realizan de "Silent Night" que bien la podría haber cantado Joe Cocker.

Desde un punto más emotivo cabe destacar "The First Noel" que sirve de acertada apertura, "The white snows of winter" apoyada en la brillante interpretación de Kevin Cronin, la sentida "Angels we have Heard on High (Gloria)" con unos estupendos arreglos finales que repiten posteriormente también en "Hark! the herald angels sings", las imprescindibles notas nostálgicas en este tipo de grabaciones que se muestran  en "I’ll be home for Christmas" y "Blue Christmas",  sin olvidar "Happy Christmas (War is over)", el ya mítico tema de John Lennon que se adapta perfectamente al tono elegido por la banda, ni su paseo más convencional por "Little Boy Drummer".

Por otro lado, dan una jubilosa y personal vuelta de tuerca al conocido  "Sleigh Ridgeque incluso se podría bailar en ambiente adecuado, como también sucede en la juguetona "Children go where I send thee" o en "God rest ye, Merry Gentlemenque mantiene ritmos similares implementando algunos toques roqueros o la ya citada Joy to the Worldque anima perfectamente cualquier velada estival que se precie. No obstante, mi favorita es la vibrante versión que hacen de Deck the Halls donde la herencia rockera de la banda se despliega con todos sus matices rítmicos.

Fernando Rodríguez Tapia


[i] En la edición que publicaron en 2017 incluyeron un décimo séptimo tema: "Three kings".


lunes, 8 de diciembre de 2025

VVAA “Bollocks To Christmas” (DOJO, 1994).

 

Entre el disco de navidad y/o el anti disco de navidad Bollocks To Christmas es, a primera vista, un CD recopilatorio más de tantos de los que publicaba el sello DOJO en aquellos prolíficos años noventa, o eso es lo que parece. Y es que en esta ocasión recuperaba y hacía suyo el EP homónimo editado en 1981 por la disquera Secret Records aunando a The 4 Skins, Max Splodge, The Business y The Gonads, a tema por barba/banda. Junto a estos cuatro cortes incluidos en el vinilo original, el compacto de DOJO, continuando el camino marcado por aquél, reunía hasta un total de 23 temas navideños a cargo de más grupos de punk y Oi! británicos, a los que se sumaban otros de ska, psychobilly, y alguno más inclasificable como los inevitables Alex Sex Fiend.

El CD abre con ritmos sincopados con el “Christmas Time Again” de los Bad Manners en su único aporte en este trabajo. El otro artista skatalítico incluido, Judge Dread, ofrece dos cortes: “Jingle Bells” y “Christmas In Dreadland”. Los psychobillies Frantic Flintstones, la banda de Chuck Harvey, se desmarcan con sendos covers de dos de las canciones navideñas grabadas por Elvis en su primer disco de la temática: “Santa Bring My Baby Back” y el “Blue Christmas” que compusieran Billy Hayes and Jay W. Johnson a finales de los cuarenta. Mientras que los citados Alex Sex Fiend se marcan “Stuff The Turkey”. El resto del CD lo componen temas de formaciones de punk y Oi! donde, además de las que ya aparecían en el EP de Secret Records, encontramos al histriónico cómico Frank Sidebottom (más clasificado y clasificable en la New Wave), Anti Nowhere League, The UK Subs, The Yobs, The Macc Lads, The Hotknives o Stiff Little Fingers. The Yobs, por cierto, no eran otros que The Boys, quienes decidieron cambiar el orden de las letras de su nombre en 1977 para grabar su single navideño “Run Rudolph Run”. Al año siguiente, en plena bronca con su discográfica, bajo el nombre de The Yobs registraron algunas grabaciones piratas de otro single navideño, “Silent Night”, y con la misma denominación seguirían durante muchos años sacando más y más temas por tan señaladas fiestas, llegando hasta a registrar en 2001 el álbum The Worst of The Yobs, con 15 temas clásicos y una aportación nueva de cosecha propia, “Who Had All The Christmas Cake?”.

Volviendo al trabajo que nos ocupa, como era usual con el material publicado por DOJO, este Bollocks To Christmas conoció en su día una amplia distribución, siendo fácil de encontrar en muchas tiendas de discos y catálogos por correo, y además a un precio asequible. Ahora hay que recurrir a los habituales canales de hoy día como Discogs y demás, y depender de lo que quiera sacarte el vendedor.

Alfonso & Miguel Romero


viernes, 5 de diciembre de 2025

Frank Sinatra “A Jolly Christmas from Frank Sinatra” (Capitol Records, 1957).

 

Elijo este trabajo de Sinatra para estas fechas. Ya que, a nivel personal, me da paz y tranquilidad. Resulta estupendo para estar calentita en el sofá leyendo un libro con este hilo musical de fondo. O cómo no bebiendo una cerveza bien fresquita y hablando con amigos en una tranquila reunión navideña.

Contiene verdaderas joyitas, como el caso de “White Christmas”, “Jingle Bells” o “Santa Claus Is Coming To Town”, entre otras tantas.

Ahora dejo paso a Alfonso Romero que cuente lo técnico del disco. Todo tuyo, compañero:

 Al igual que el caso de Elvis, del que hablábamos hace unos días con su Elvis’ Christmas Album, de 1957, Frank Sinatra también dejó en su larga trayectoria en la música varios discos (y muy recomendables) de temática navideña. Ya había realizado algunas grabaciones sobre estas fiestas, como aquellas para Columbia en la década de los cuarenta, pero el primer álbum, digamos, conceptual de la temática fue el maravilloso A Jolly Christmas from Frank Sinatra, publicado por Capitol Records el mismo año que el citado del Rey.

Grabado en julio del ‘57 en Los Ángeles, en tal vez el mejor momento (musical) de Sinatra, el que aquí nos interesa contenía doce temas, seis por cada cara, diferenciados en cuanto a que en la A trataba canciones navideñas “profanas” mientras que la B la componían composiciones de corte religioso. Todas de una gran calidad, haciendo suyas Sinatra algunas de las más celebradas composiciones dedicadas a la Navidad. La Voz abre el disco a ritmo del sempiterno “Jingle Bells”, uno de los temas navideños más populares de todos los tiempos (aunque en su origen no fuera un villancico propiamente dicho), y lo cierra con “Silent Night”, otra de las más afamadas composiciones navideñas, ésta austriaca y cuya letra fue escrita inicialmente en alemán en 1816 por el sacerdote Joseph Morh y la música compuesta por el organista (y maestro de escuela) Franz Xaver Gruber. Sinatra contó para el que nos ocupa con la producción de Voyle Gilmore y con los arreglos de Gordon Jenkins, quien sería esencial para el sonido del álbum, dando prioridad, como era habitual en él, a la sección de cuerda. Jenkins también ejerció las mismas labores en el igualmente recomendable Where Are You?, una de las grandes colecciones de baladas románticas de Sinatra, que vería la luz en septiembre del mismo año.

Con una gran aceptación crítica y de público, Capitol reeditaría A Jolly Christmas from Frank Sinatra en múltiples ocasiones. La primera en 1965 con una portada diferente y un nuevo título, The Sinatra Christmas Album, ambas serían incluidas en la edición en CD que llegaba a las tiendas en 1987. El título y la portada originales fueron restaurados para las ediciones posteriores en formato digital en 1990 y 1999. En 2001, la cubierta del álbum se modificó con respecto a la de 1957. Las pistas adicionales que se incluyeron en el CD se habían publicado originalmente en un single lanzado por Capitol en 1954, con arreglos y dirección de Nelson Riddle. En 2007, el álbum se reeditó una vez más, ahora con un cartel de "50.º aniversario" sobre la portada de 2001 y como bonus track un anuncio de servicio público de radio clásico que Sinatra hizo para la campaña "Christmas Seals" de la Asociación Americana del Pulmón. En 2010 se reeditó en vinilo por primera vez desde la reedición de Mobile Fidelity Sound Lab, n.° 1-135, c. 1986 (separada de la caja de 16 LP de 1983), exclusivamente para su venta en tiendas de discos independientes. Es muy recomendable haceros con la reedición de Waxtime, en vinilo blanco y con 18 temas, con la portada de Sinatra trinchando un pavo.

Malina Murnau y Alfonso Romero



miércoles, 3 de diciembre de 2025

Def Con Dos "Cuarto asalto" (Calavera Records, 2024)

 

Aunque quizás no lo parezca, creo que podríamos justificar que Def Con Dos cuente con un hueco en esta sección de recomendaciones de música para la Navidad. No olvidemos que compusieron el tema principal para El día de la bestia (1995, Álex de la Iglesia), una película navideña de culto que fue estrenada en plena campaña de Navidad y que supo convertir las lucecitas, el portal de Belén y el consumismo en una especie de sátira infernal. No es la única colaboración que han sacado adelante con el mundo del séptimo arte. A lo largo de su trayectoria, Def Con Dos ha mantenido una especial relación con el cine, aportando canciones a varias películas. Están los temas «Acción mutante» y «Armas pal pueblo» para la banda sonora de Acción mutante (1993, Álex de la Iglesia); la ya mencionada El día de la bestia; la canción «Tuno bueno, tuno muerto» incluida en la banda sonora de la película Tuno negro (2001, Pedro L. Barbero y Vicente J. Martín); además del corte «No digas nada» de la banda sonora de la película No digas nada (2007, Felipe Jiménez Luna). Así que, ya que estamos, y aunque hoy en día no disfrutan del seguimiento masivo de antaño, estos tipos siguen repartiendo caña con inteligencia y mala leche, y con su último disco editado hasta la fecha y titulado Cuarto Asalto (2024), vuelven a recordarnos que el cabreo sigue siendo un género musical legítimo.

Cuarto Asalto son nueve cortes condensados en apenas 17 minutos, presenta riffs agresivos, letras afiladas y ese espíritu irreverente tan suyo. Es un regreso a lo crudo, al punk‑rap‑metal de sus primeras etapas: un salto hacia atrás cargado de nostalgia, pero con la piel curtida del siglo XXI. Los temas son inmediatos, directos y pegadizos, con letras cargadas de ironía, crítica social y actualidad. Canciones como «¿IA o estupidez humana?» o «Spanishfornication (España te f@lla)» son ejemplo de su enfoque actual: no es ya un grito juvenil pidiendo guerra, sino más bien exigencia madura de «dadnos respuestas». Hablan del conformismo social, del descontrol del mundo digital o de gente pasiva sin pulso ni rumbo, todo ello aderezado con una producción sin adornos, directa al hueso y con la voz de César Strawberry, aguda como un estilete, y que se te clava en el cerebro como un cactus.

Este nuevo disco ve la luz justo cuando la banda anuncia su regreso por todo lo alto a los escenarios con una gira nacional conmemorativa del 30 aniversario de Alzheimer (1995), su álbum más icónico. Una jugada redonda: mientras celebran su legado, demuestran con Cuarto Asalto que la rabia sigue viva, y el mensaje, más necesario que nunca, también funciona.

Por lo demás, si acabas de llegar a este universo de mala baba sonora, te recomiendo repasar su discografía según tu vena musical; si tiras más al punk afilado, empieza por Armas pal pueblo (1993) o Cuarto Asalto; si prefieres el rollo rapero con mala leche, lánzate a Ultramemia (1996) o Hipotécate tú (2009); y si buscas un resumen brutal de su esencia, no puedes saltarte Alzheimer (1995), hay para todos los gustos.

Carlos Enríquez

DISCOGRAFÍA DE DEF CON DOS

Segundo asalto (1989 Dro East West)

Tercer asalto (incluye Primer Asalto) (1991 Dro East West 1991)

Armas pal pueblo (1993 Dro East West)

Alzheimer (1995 Dro East West)

Ultramemia (1996 Dro East West)

De poca madre (1998 Dro East West)

Recargando (2004 Dro Atlantic)

Hipotécate tú (Warner 2009)

España es idiota (Warner 2013)

Dos tenores (2015)

#trending_distopic (2017 Rock Estatal Records)

Gilipollas no tiene traducción (Warner 2020)

Cuarto asalto (2024 Calaverita Records)




La Plaga

  


Fue cayendo la noche. En su interior creció poco a poco el miedo que sentía por esa asquerosa persona. 

 Esa noche también fue visitada, tuvo que soportar de nuevo ese repulsivo rostro y sentir su podrido aliento en su cara. Ana era atacada todas las noches por un ser demoníaco, un ser terrorífico, ser que se alimentaba de su apreciada sangre. Ese ser era un Vampiro.

 Ana no era creída por sus amigos ni familiares. Cada día estaba más enferma, su vida le era arrebatada cada noche. Su vida se fue apagando. Una noche el vampiro le robó hasta la última gota de sangre de su cuerpo. Ana fue enterrada, todos lloraron la desgracia. En una pequeña porción de arena sagrada, tras varios días comenzó a agitarse. La arena se movía dejando caer la cruz que fue puesta para que guiara a la pobre mujer al lado de Dios. De la arena agitada fue saliendo poco a poco una bruma densa, esa niebla se convirtió en un cuerpo. Un cuerpo con la piel blanca como la leche, cubierto por un camisón color crema raído por las ratas. Era el cuerpo de Ana, convertida en un vampiro. 

 Comenzó a andar sin rumbo. Sólo sentía hambre, no sabía quién era ni lo que era. Anduvo por el bosque, cuando a lo lejos vio en el suelo a una persona. Era un hombre durmiendo, un pastor al que se le hizo demasiado tarde para volver a su casa. Ana saltó sobre esa persona como un animal, el hombre luchó por su vida pero le fue imposible quitarse de encima a esa criatura enfurecida. Ésta tenía la fuerza de tres hombres, agarró con sus manos la cabeza del pobre pastor mientras sus fauces, como las de un lobo, se fueron clavando en las tiernas carnes del cuello del pobre infeliz. Éste experimentó la atrocidad más espantosa que una persona pueda sentir en su vida. Notó como ese ser le arrebataba su vida sin poder hacer nada.

Se retiró del cuerpo sin vida del pastor. La luna dio de lleno en el rostro de la que un día fuera Ana, era un monstruo infernal, su boca cubierta de pequeños pedazos de carne y sangre, mucha sangre. Más dañina y salvaje que el que la creó. Convertida en un demonio, condenada a vagar, arrastrando vidas a una condena sin piedad. 

 Creando una plaga de vivos y muertos al mismo tiempo, una eternidad cruel y sin fin.


Relato sacado de mi libro (Secretos de Vampiros) 2013 "Infernalia"

Foto del cuadro de Antoine Wiertz.

martes, 2 de diciembre de 2025

Recomendaciones musicales navideñas... entre el Oi!, el punk, el glam... y la copla.

 

Decibelios "Boca de dios": En este su segundo single esta mítica banda barcelonesa dan una gran lección de anticlericalismo con una canción de Navidad, y de paso toman el testigo de sus amigos y paisanos de La Banda Trapera del Río.

 The Greedy Bastards: En 1979 el gran Phil Lynnot grabó este single acompañado de los Sex Pistols Steve Jones y Paul Cook, además de Elton John, y gente de The Damned. Phil Lynnot demostró porqué en el rock and roll él era como sus hermanos de raza Muhammad Ali y José Legrá en el pugilismo.

 VVAA Navidades radioactivas (DRO, 1982). Este recopilatorio lo editó el sello discográfico DRO y cantan gente de las Hornadas Irritantes como Derribos Arias, Glutamato Ye-Ye y punks como los valencianos Seguridad Social, los granadinos TNT, los gallegos Siniestro Total, PP Tan Solo, los N-634 liderados por todo un Kike Turmix, además de Alphaville y Agrimensor K.

 Slade: Merry Xmas Everybody (1973). Los ingleses Slade, que en ese momento junto a The Sweet y la norteamericana Suzie Quatro ya eran los monarcas del glam rock, sacaron uno de sus primeros discos navideños y no decepcionaron.

Eduardo Álvarez Cónsul

 

Manolo Escobar Canta la Navidad (Belter, 1982).

Mis canciones favoritas navideñas son las que se incluyen en la banda sonora de la película Los Teleñecos en Canción de Navidad en la versión doblada en español neutro que se estrenó en nuestros cines ya que la posterior edición española en DVD traía un redoblaje en castellano que le quitaba toda la magia tanto a los diálogos como al modo de transmitirlos. Hasta donde yo sé no existe un disco que incluya esas canciones por lo que, tirando de memoria, los siguientes recuerdos que tengo sobre canciones navideñas y villancicos que de alguna manera me marcaron fue una casete de Manolo Escobar que mi madre compró cuando éramos niños titulada Manolo Escobar canta la Navidad que mi hermano y yo poníamos en bucle en un radio-casete Sanyo que mi tío Diego nos trajo de uno de sus viajes escapadas cuando aún era soltero.

Manolo Escobar canta la Navidad incluía villancicos populares pasados por el estilo musical del cantante almeriense con ese estilo que mezclaba la rumba catalana, la copla tradicional y algunos estilos flamencos, añadiendo además instrumentos y sonidos típicos navideños como la pandereta y los cascabeles. Esa casete la tuvimos muchos años e incluso después del prematuro fallecimiento de mi madre, por lo que musicalmente es el lazo que más me identifica con este periodo anual junto con la BSO de la mencionada película de los Teleñecos.

Jesús Manuel Pérez molina


lunes, 1 de diciembre de 2025

VVAA “Wreckin’ Around the Christmas Tree” (Jungle Noise, 1991).

 

Wreckin’ Around the Christmas Tree fue un recopilatorio de grupos de psychobilly, neorockabilly y rockabilly con temática navideña publicado en 1991 por el sello alemán Jungle Noise. Tiene la peculiaridad histórica de ser de los primeros, si no incluso el primer disco que recopila diversas bandas internacionales de los citados estilos haciendo villancicos. Evidentemente muchos grupos y artistas en estos ámbitos u otros los habían publicado antes, pero este álbum fue pionero en recopilar grupos de la onda referida haciendo este tipo de música. También hay que reseñar que salió en formato CD. En 1991 ya existía, pero todavía era minoritario y caro, siendo mucho más común el vinilo. Podemos decir que es otra característica que hace a este disco curioso si lo vemos en el contexto de la época.

Nos encontramos con un montón de bandas internacionales, incluso un grupo de Japón, The Falcons, y muchas de ellas de mucho renombre y con una gran historia detrás, tales como The Monsters, The Rattlers!, Slapping Suspenders, Jekills, The Termites, etc. La aportación estatal vino de la mano de Brioles (con un buen y gracioso cover en catalán del “Fum, Fum, Fum”) y de Departamento B.  Las bandas se lanzaron a realizar estupendos temas muy divertidos. También hay que señalar a The Nightmares, Atomics, The Unknown, The Meatles y Rantanplan en el buen hacer de estas formaciones que conforman este trabajo.

Como miembro de Departamento B, contaros que en su día optamos para esta compilación por una versión punk-a-billy de “El pequeño tamborilero”, con influencias de The Cramps, The Meteors y Ramones.

En el disco hay verdaderas sorpresas maravillosas como: “Rock ad Roll Christmas” de The Ratltlers!, “Jingle Bells” de The Monsters, “Santa Claus Is Back in Town” de Slapping Suspenders, “Psychotics Christmas” de The Falcons, etc.

Podemos decir, sin duda, que estamos ante un disco con temas muy bien escogidos para hacerlo muy dinámico e ideal para estas fiestas tan entrañables.

Alfonso Carlos López

domingo, 30 de noviembre de 2025

Navidad en discos de punk, rock, ska…

 

Ya con las calles iluminadas de Navidad en muchas ciudades (en breves las encenderán en agosto), qué mejor momento para recordar estos especiales de Navidad de grupos/bandas punk-rock-ska, que no todo va a ser Mariah Carei con sus royalties… He tenido que buscar “Deep inside” para recordar favoritos porque por algún motivo no me venía casi ninguno (cosas de la edad). Dentro de estos grupos de punk rock y ska, géneros tradicionalmente rebeldes y callejeros, es cierto que también se graban discos/canciones navideñas, porque realmente pocas tradiciones dan tanto juego para la parodia, sátira y celebración como la propia Navidad. La lista de mis 3+1 serían:

1. Ramones: Merry Christmas (I Don’t Want to Fight Tonight). No es realmente un álbum, pero llena como un EP completo! Cuado alguien quiere hacer mezcla rock+xmas en muchas referencias puede venir este tema como primera opción. Miles de referencias, de recuerdos, The Ramones…. Llega a la categoría de himno, y a ser Los Mariah Carei de la Navidad rock 😂

2. Bad Religión: Christmas Songs (2013). Que una de las bandas emblemáticas del punk melódico californiano hubiera lanzando un disco navideño completo, fue toda una sorpresa… Porque además no es irónico, sino homenaje a la tradición musical navideña de villancicos clásicos pasada por su filtro de hardcore melódico característico (aunque sea navideño es Bad Religión 100%). Esto sí que es una joya absoluta. Reúne una lista de canciones navideñas muy tradicionales, pero en versión punk-rock-Bad-Religión, con la típica y especial voz y tono melódico de Greg Graffin. Los temas que versionan son principalmente villancicos en cover punk, y están muchos de los clásicos, entre otros: “White Christmas” (sí, el de toda la vida), “Venite Adoremus (O Come All Ye Faithful)”, “El pequeño tamborilero (Little Drummer Boy)” y con su ropoponpón punk y todo!!! (Altamente recomendable)… y para terminar el álbum, si hablamos de adorar a Jesús y de Bad Religión, no podía terminar de otra manera que con el… “AMERICAN JESUS!!!”.

3. NOFX: Xmas Has Been X’ed (EP, 2012). Se trata de un mini-proyecto (EP) humorístico dentro de su discografía. El EP es un ejercicio de parodia de la Navidad con sarcasmo, ironía y crítica al consumismo. Se burla tanto de la festividad, como la religiosidad de la misma, y de los clichés típicos de los temas que salen en los villancicos, en línea habitual magistral de Fat Mike y compañía. Añaden también mucho humor negro y referencias a la cultura pop navideña, y durísima crítica a la comercialización y a la hipocresía de la festividad. Son solo 3 cancioncitas, pero muy disfrutables, aunque no, no son clásicas navideñas, pero a la Navidad le dan mucha leña!!!

4. Hooray For Dad: A Merry Dad Punk Christmas (2025). Como bola extra pongo este álbum que justo he descubierto hace 2 o 3 semanas, y que precisamente y de casualidad me salido como recomendación de spotify… y que me ha parecido muy muy muy curioso. Con el rollo de que ya son los padres los que tocan punk rock, dedica un especial de Navidad mega punk-rock con temas super navideños todos como: Precisamente la versión del número 1 de esta lista, el “Merry Christmas (I Don’t Wanna Fight Tonight)” de Ramones, “Santa’s Beard” (version punk rock de Beach Boys),” Christmas Vacation”, “Oi To The World!” (Otra versión de The Vandals, que luego versionó a su vez No Doubt), “I’m Getting Nothing For Christmas”, “His Favorite Christmas Story”, “Merry Christmas To All You Moms” (2025 Remaster), etc… todo pero todos los temas relacionados con la Navidad.

Oscar “Woody” Correa


sábado, 29 de noviembre de 2025

Elvis Presley “Elvis’ Christmas Album” (RCA, 1957).

 

Elvis Presley “Elvis’ Christmas Album” (RCA, 1957).

No fue este Elvis’ Christmas Album el único LP que el Rey dedicara a tan señaladas festividades (ahí está, por ejemplo, Elvis Sings the Wonderful World of Christmas, de 1971), pero sí es, por derecho propio, el más destacado.

Este el primer LP navideño de Elvis fue grabado en varias sesiones en enero y septiembre de 1957 y vio la luz en octubre de ese año. Y pese a la controversia que se armó con él, por su mezcla de estilo tradicional con el contemporáneo R’n’R que practicaba el de Tupelo, acabó recalando en el número uno de las listas de ventas (antes de que los discos navideños tuvieran su propia categoría). Incluía en sus surcos ocho temas de temática navideña más los cuatro cortes del EP de gospel Peace in the Valley que la RCA había publicado en marzo de ese mismo año.

Contiene piezas tan inolvidables (y versionadas) como “Santa Claus is Back in Town”, compuesta por Leiber y Stoller, y que junto a “Santa Bring My Baby Back (to Me)” suponían los dos únicos aportes originales. El resto fueron covers, algunos muy cambiados y adaptados a la idiosincrasia de Mr. Presley, de temas tan celebrados como “Here Cames Santa Claus”, de Gene Autry, o su particular revisión del “Blue Christmas”, compuesta por Billy Hayes y Jay W. Johnson (originalmente grabada por Doyle O’Dell en 1948 y que había sido todo un éxito en la versión que Ernest Tubb lanzara al año siguiente). Para el anecdotario el cabreo que se pilló el compositor Irving Berlin por el tratamiento que Elvis diera a su inmortal tema “White Christmas” [1], llegando a decir ofendido que no era más que una parodia y exigiendo a las emisoras de radio que no pincharan ésta ni el resto del LP (siendo mayormente ignorada su petición por parte de las estaciones radiofónicas) [2].

Hasta la fecha continúa siendo el disco navideño de más éxito de la historia, con más de 20 millones de copias vendidas por todo el mundo. Y fue el primer álbum de platino que consiguió Elvis. Aún se encuentran copias de éste por tiendas de segunda mano, mercadillos, internet... ya que a lo largo de los setenta fue reeditado en distintas ocasiones. Y por otro lado podéis haceros con la edición que en la presente década lanzó WaxTime, en vinilo de 180 gramos, con una portada distinta y dos bonus tracks: “Wooden Heart”, incluida en la cara B del sencillo “Blue Christmas”, y la balada “Don’t”, grabada durante las sesiones del álbum aquí comentado en septiembre de 1957.

Jesús Guerrero, bajista del trío Los Surf Monty nos recomienda este disco como pieza ideal para estas fechas:

“A mí un disco navideño que me marcó para siempre estas fechas fue el Elvis’ Christmas Album, de 1957. Esa impresionante voz de Elvis interpretando esas canciones, con esos coros maravillosos que acompañan a las mismas y todo aderezado con toques de country, rock and roll, rockabilly, blues... sin dejar de mantener su espíritu navideño e incluso reforzándolo. Además de los temas góspel que Elvis interpreta magistralmente de esa manera tan personal y emotiva, definitivamente me cautivó.

Y si a todo esto le añadimos ese ambiente años cincuenta del que está impregnado todo el disco pues ya tenemos un maravilloso álbum para disfrutarlo en estas fechas acompañándolo con un lingotazo de anís… o una copa de Jack Daniels del mismísimo Tennessee”.

Alfonso & Miguel Romero y Jesús Guerrero

[1] La más conocida versión del tema, en la voz del crooner Bing Crosby, está considerada por el libro Guinness de los Récords como el single con más ventas registrado. Publicado por Decca Records en julio de 1942.

[2] La versión de Elvis estaba inspirada en la que habían registrado The Drifters por 1954 para el sello Atlantic, cuya repercusión se había limitado a las emisoras de R&B orientadas al público de color.

miércoles, 26 de noviembre de 2025

Psicofonías: ¿Voces de dónde?

 


¿Qué son las psicofonías?

Dentro de la parapsicología, el tema de las psicofonías siempre han generado el gran debate: ¿De dónde provienen? ¿Qué son? ¿Son de fallecidos? La psicofonía se refiere captar voces o sonidos en una grabadora, móviles  u otro aparato que sirva para capturar ruidos que el oído humano no puede escuchar en ese mismo momento.

En los años 60 se puso muy de moda el uso de magnetófonos para la grabación de voces del "más allá".


También las grabadoras de cintas de audio. Mas a mano de los no metidos en el mundo de lo paranormal. Hoy ya con las nuevas tecnologías han quedado obsoletas (a mi aún me siguen pareciendo el mejor método). Hasta aquí lo que se usa para poder recoger esas palabras o ruidos.

¿Pero qué es una psicofonía? Es algo que quedó grabado, quizás una voz, o susurros o cosas indescifrables (mimofonías) o ruidos de golpes (raps). Pero que al escuchar o ver una grabación de pronto aparece, sin tener motivo alguno. En otras ocasiones son amenazantes, como "¡Iros!" o "¡Fuera!", que curiosamente tengo en mi propias incursiones. Pueden tener algún significado, lo que sea que se encontrara en ese lugar no quería que estuviera. 

Yo en mis años dedicado a lo paranormal e investigar creo en ello, pero la eterna pregunta de quién o qué son: quizás de voces de muertos, de nuestros seres queridos que ya no están con nosotros. O quizás vienen de residuos que como ondas de sonidos viajan sin parar, y no quieren marcharse. Y aquí mi teoría que más miedo me da: ¿Y si provienen de otro lugar? No de nuestro mundo ni el de los muertos. Podrían ser de seres de otra dimensión paralela a la nuestra, o incluso de otro planeta (seres extraterrestres) o voces de demonios que salen del infierno (esta última la que menos me inclino a creer). Aquí entramos en el debate. Cada uno tiene su teoría y, por supuesto, cada uno puede pensar lo que quiera. Como no creer. 

Sea de gente muerta, de seres de otros mundos o de demonios, lo único que queda claro es que sí existen las psicofonías. De donde venga quizás nunca lo sabremos. Pero ahí reside el misterio, y gente como yo continuamos interesados por estos temas tan interesantes.

Malina Murnau



Película del 2005  Voces del más allá (White Noise), de Geoffrey Cox, con Michael Keaton, muy interesante film.


miércoles, 19 de noviembre de 2025

El terror llama a su puerta: Una historia de Fraternidades, extraterrestres y muertos vivientes, Javier Moragón y Octavio López Sanjuán (Applehead, 2025).

 

El documental El hombre lobo tiene pelotas (Wolfman Got Nards, 2018), realizado por Andre Gower, arrojaba una mirada (de fan) a la película Una pandilla alucinante (The Monster Squad, 1987), recogiendo las impresiones y recuerdos sobre la misma y su historia (gestación, rodaje, estreno, etc) tanto de sus máximos responsables, el guionista Shane Black y el director (también en el libreto) Fred Dekker, como de algunos de los actores que intervinieron y de una legión de seguidores que llevan reivindicando la película desde hace no poco tiempo. Un fracaso comercial y crítico en su momento que iría haciéndose un lugar en el corazón de muchísimos aficionados del cine de terror y fantástico con el devenir de los años. Un auténtico título de culto cuyo merchandisinig es codiciado por gente de los más variopintos países, que del mismo modo se conocen los diálogos, se visten con las prendas que llevaban los protagonistas o se tatúan motivos de la cinta.

Pero Una pandilla alucinante no fue el primer esfuerzo de Dekker. El año antes había debutado en la dirección con un film que, orientado a una audiencia adolescente, había llamado la atención del amante del cine fantástico, Night of the Creeps, que en nuestro país encontraría una tardía distribución con el también llamativo título de El terror llama a su puerta. Este primer largometraje de Dekker, tras un par de cortos, ya contenía los temas, tropos, guiños y mixturas que plasmaría en sus siguientes trabajos. Un temprano esfuerzo donde se aprecia el amor de Dekker por el cine (de género), así como su cinefilia/cinefagia. Una cinta que, de igual modo, hallaría (tiempo después) su lugar entre un buen puñado de fans que disfrutaron de lo lindo tanto de la desprejuiciada trama, como de las múltiples referencias. Aunando terror, ciencia ficción y comedia universitaria. Incluyendo alienígenas, asesinos propios del slasher, zombies, babosas parasitarias, amores juveniles, y un largo etcétera que al contrario de lo que a priori uno pudiera pensar... funcionaba perfectamente. Una película que juega con el metalingüismo de una manera harto inteligente y sin mirar a su público con condescendencia, más al contrario situándose su director en el mismo patio de butacas, llevando a imágenes el film que él querría ver.

El largometraje debut de Fred Dekker no cuenta (hasta el momento) con un documental que lo reivindique exponiendo sus virtudes, tal como Una pandilla alucinante disfruta con El hombre lobo tiene pelotas. Pero aquél dispone ahora del libro El terror llama a su puerta. Una historia de fraternidades, extraterrestres y muertos vivientes (Applehead, 2025), escrito por dos expertos en el cine y la cultura popular, con preferencia por los ochenta, Javier Moragón y Octavio López Sanjuán, quienes han realizado un exhaustivo y minucioso estudio sobre dicho film, recorriendo desde su concepción a todo lo relacionado con la producción y el rodaje, así como el estreno y más allá. Cuidando y repasando todos y cada uno de los apartados, técnicos y artísticos, y entrevistando para acceder a una más que precisa información tanto al realizador, como a los protagonistas principales y a un puñado de actores secundarios, además de a muchísimos de los implicados en los departamentos técnicos. Una labor encomiable. Pero la cosa no queda ahí. Han indagado además en la biografía de Fred Dekker y en todos sus trabajos, como guionista y como director, además de en los proyectos nunca realizados del canadiense. Aparte de la inclusión de un capítulo dedicado al repaso de otras producciones de temática fantástica con nada amistosas babosas (y gusanos) en sus tramas.

Javier y Octavio han contado asimismo con la participación de diversas personalidades del mundo del séptimo arte, caso de los cineastas Elio Quiroga o Koldo Serra, entre otros, que nos ofrecen sus impresiones sobre la película que nos concierne y su responsable, mostrando así una panorámica más amplia de la obra del director y la huella dejada en diferentes profesionales del medio. De la misma manera han dispuesto de diversas firmas de opinión sobre Dekker y su (modo de ver y hacer) cine, entre las que he tenido la gran satisfacción de participar, compartiendo páginas con (de nuevo entre otros) algunos amigos y compañeros, caso de Javier Pueyo y José Luis Salvador Estébenez.

Junto al más que estupendo contenido, el continente planea a la misma altura. Y el presente libro cuenta con una muy elaborada edición de auténtico lujo. Pastas duras, muchas fotografías en color, y un diseño muy mimado que hacen aún más grata esta apasionada y apasionante lectura. Redondeando un trabajo que supura, junto a la erudición y dedicación de sus autores, ese (contagioso) amor por el cine al que ambos nos tienen acostumbrados.

 Alfonso Romero


viernes, 14 de noviembre de 2025

Sube la fiebre. Entrevista con Miguel Luque, líder de The Fever Band

 

The Fever Band es uno de los grupos de R'n'R de este país que mejor conecta con el público. Sus directos son de los que te atrapan desde la primera canción y ya no te sueltan. Para saber más de este veterano trío procedente de Córdoba nos pusimos en contacto con su líder, el carismático Miguel Luque, quien amablemente contestó a nuestras preguntas.

Empecemos por el principio ¿Cuándo empezaste a escuchar R’n’R y cuándo diste el paso para formar tu propia banda y tocar esta música?

Sobre los 13-14 años y desde ahí empezó el gusanillo y empezamos a comprarnos instrumentos baratos y a tocar como podíamos en el trastero que estaba en una azotea, calor no, lo siguiente.

Te diste a conocer liderando a los Keep On Rockin’ ¿Fue ésta tu primera banda?

Fue la primera banda oficial con la que di un concierto como tal, en el 87 quiero recordar.

¿En qué año comienza su andadura Keep On Rockin’ y cuánto tiempo estuvisteis en activo?

Empezamos a ensayar en el 85 o así, y estuvimos hasta el 96, luego intentamos volver en el 99 en un gran concierto pero ya no funcionó.

Ya con ellos te ocupabas de la voz y la batería ¿Cómo fue que te encargaste de ambas tareas?

En verdad yo era batería y esa era la idea, pero mientras encontrábamos un cantante, empecé a cantar y tocar…. Y todavía lo estamos buscando jajaja.

Faly y Guillermo en directo, su mejor terreno

Keep On Rockin’, donde también estaba Guillermo al contrabajo, se hizo un nombre en el panorama nacional. Recuerdo que salisteis en un periódico, con motivo de un concierto que disteis junto a Rock’n’Bordes; y estuvisteis en un festival de bandas españolas en Huelva, a comienzos de 1995, donde también tocaron, entre otros, Brioles y Coronados. Con la aceptación que teníais entre el público ¿Por qué os separasteis?

Pues sí, nos recorrimos todo el país, y llamábamos la atención porque éramos jovencísimos, Guille tenía 12 años en el primer concierto, imagínate. Pues son cosas que pasan, en la última época tuvimos diferencias con el estilo a tocar, y decidimos dejarlo. La verdad es que la gente quería vernos hacer rockabilly salvaje y no otra cosa. Keep On Rockin’ fue una banda maravillosa y lo vivimos intensamente, no seríamos lo que somos ahora.

Desde hace un puñado de años volvemos verte al frente de otra banda, The Fever Band, donde vuelves a ocuparte de la voz y las baquetas ¿Cuándo formas The Fever Band? ¿La formación ha sido siempre la misma: Miguel Luque a la voz y batería, Faly Sánchez en la guitarra y Guillermo González al contrabajo?

Pues sí, en abril del 99 formamos la banda. Guillermo y yo salimos de la anterior con las mismas inquietudes y gustos y necesitábamos seguir tocando rock and roll. Tras probar varios guitarristas encontramos a Faly, que encajó en el engranaje rápidamente, y hasta ahora.

Entre la disolución de Keep On rockin’ y la formación de The Fever Band ¿Estuviste en alguna otra banda?

Faly y yo estuvimos tocando poco tiempo en Cruce de Caminos, una banda de blues cordobesa.

The Fever Band aparecen en las dedicatorias del CD de Rebeldes “Rebeldes y Rebeldes” (Konga Music, 2003) ¿Cómo fue eso?

En el 92 tuvimos la suerte de telonearlos y empezamos una amistad que dura hasta ahora. Además, he tenido la suerte de acompañar con la batería a Carlos Segarra con el Rock and roll Club. Guillermo también hizo algún bolo con él. Sigo hablando mucho con él y si puedo me acerco a verlo cuando toca cerca y nos echamos unas birras y unas risas con el anecdotario de viejos músicos.

Además de vuestros temas propios y algunas versiones de R’n’R también tocáis, llevando a vuestro terreno, canciones de otros estilos ¿Cómo os dio por ello? Aparte de R’n’R, ¿Qué otros estilos musicales os gustan?

Pues fíjate, en el primer disco hacemos una versión rockabilizada de Stevie Wonder, y en el último disco una de Blondie. Las buenas canciones se pueden tocar y adaptar siempre. Nos gusta el rockabilly, el swing, blues, toda la música con alma y que se toca con las manitas.

En vuestros directos predomina un repertorio de temas propios ¿Quién es el principal compositor del grupo?

Componemos los tres, y hay una fórmula que nos aplicamos: traemos una idea para una canción, la montamos, arreglamos y si cuando está hecha, no nos gusta a los tres por igual, pues no se toca. Es decir, cuando estamos tocando en directo todos los temas nuestros nos fascinan, y eso te aseguro que funciona con el público.

Ya contáis con dos álbumes grabados, “Siente la fiebre” y “Killer pin-up” (el segundo también disponible en vinilo) ¿Hay proyecto de un nuevo disco?

Precisamente estamos en ello, trabajando con muchas ideas, y muy pronto nos pondremos a ello, será un single de 4 canciones y en vinilo.

Guillermo también se ocupa del contrabajo en las filas de La Perra Blanco ¿Cómo os organizáis para no pisaros los conciertos?

Es muy complicado, porque la verdad es que cuando gira con La Perra son muchas fechas, pero intentamos buscar un equilibrio ya que la Fever al fin y al cabo es nuestra banda y nos pueden las ganas.

La Fever Band tiene un estilo propio y reconocible ¿Era ese el sonido que buscabais desde un principio o lo habéis conseguido/depurado con el tiempo tras tantos conciertos?

El estilo salvaje de la base rítmica es fruto de llevar tocando Guillermo y yo 35 años juntos, ni nos miramos cuando estamos tocando y ya se lo que va a hacer cuando toca y él lo mismo. Sumamos a Faly con su toque zurdo, amante del blues, Brian Setzer y el swing, y ese cocktail se llama FEVER BAND.

 Sois de las pocas bandas de R’n’R de este país que a día de hoy sigue apostando por cantar en español ¿Nunca has pensado en grabar algún tema en inglés?

En el primer disco hubo 2 temas en inglés, de Ricky Nelson y de Stevie Wonder, y en el último disco, el tema “Maria” de Blondie. Cantamos en español porque nos gusta componer así y que toda la gente lo entienda, luego hacemos algunas versiones originales en inglés en el repertorio. Es curioso que en festivales se acepten bandas mexicanas, italianas, latinoamericanas, lo cual me parece cojonudo y me encantan, pero si tu banda es española y canta en español, no vale, es triste. En Francia, Holanda, Suecia, etc, para ellos es incomprensible que en un festival no haya bandas de allí cantando en su idioma. No quiero lloriquear con este tema, solo que me parece injusto y sería necesario que se atrevieran, hay bandas buenísimas en este país y que les serviría ese empujón estando en carteles de festivales.

Habéis participado en muchísimos y muy variados festivales, compartiendo escenario con un buen puñado de grandes solistas y grupos. ¿De quién guardas un mejor/más grato recuerdo?

Siempre nos hemos llevado bien con todas las bandas que hemos tocado. Con algunas hemos tenido más roce que con otras, pero siempre procuramos ser amigos de escenario, pero más amigos fuera del escenario. El que se lleve mal con nosotros es porque él ha querido que sea así, nunca será por nosotros.

¿Y qué concierto de The Fever Band recuerdas con más cariño?

Hay muchísimos que hemos salido encantados, pero si tengo que elegir, me gusta ese garito lleno a rebosar con la gente rozándote en primera fila... Me quedo con ese tipo de conciertos.

¿Qué resumen harías de la trayectoria de The Fever Band hasta el momento?

Pues mira, lo primero y primordial es que somos 3 grandes amigos y amamos el Rock’n’Roll, y además coincidimos en la manera de entender la música en un grupo, y es una fórmula que después de tantos años nos ha dado la razón.

¿Cuáles son los próximos proyectos del grupo?

Grabar el nuevo disco y seguir rodando por todos los sitios. Nuestro sitio es el escenario, donde estamos más a gusto.

¿Cómo ves tú, Miguel, el panorama rocanrolero en la actualidad?

Muy bien, hay muchas bandas buenísimas, y todas tienen nuestro máximo respeto. En España se toca con mucha clase, gusto y estilo. Y como he dicho antes, las bandas españolas se merecen estar en todos los carteles de los grandes festivales.

¿Hay algún grupo (nacional o extranjero) que en los últimos años te haya llamado poderosamente la atención?

Me confieso de Mad Martin trío, y me encantan Lucky Dados, Lojo & the Mojos me flipa lo que hacen. He tenido suerte de tocar con los 3 y es alucinante. De grupos extranjeros soy de Stray Cats a muerte jajajja, pero si me quedo con uno ni lo dudo, Nick Curran, un genio.

Aprovecho para darle el reconocimiento que se merece a Carlos Segarra y Los Rebeldes, ahora a muchos rockeros parece que se les ha olvidado que empezaron en esto gracias a ellos principalmente.

Aquí en Sevilla se os quiere mucho y habéis tocado en no pocas ocasiones ¿Podemos decir que es éste vuestro segundo hogar?

Sevilla nos encanta, Guillermo vive en San Juan de Azalfarache, y la peña del Club Rockin’ Swarm nos parecen entrañables. Precisamente un concierto que dimos en el Ruta 66 en una de sus fiestas lo recordamos como de los mejores bolos que hemos dado.

Muchas gracias por tu música y por dedicarnos tu tiempo con esta entrevista.

Gracias a ti, por defender y apostar por el rock and roll

Alfonso & Miguel Romero